La Caja Negra. Plaga de Chapulines

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POR Carlos Ricalde | Estimado Lector, confieso que no tengo a quien mostrar mi enojo, impotencia, dolor y pena, si no es a alguien como usted. No es un sentimiento contra una determinada persona, sino contra un fantasma y no es el que ha recorrido Europa, no, pero es similar, feo y monstruoso, es el fantasma del político mexicano carente de dignidad, animal rastrero como diría Paquita, irresponsable sobre las consecuencias sociales e históricas de sus actos y repugnante en el descaro con que son capaces de traicionar principios e ideologías para conseguir un hueso que no cesa de roer.

Entiendo que cuando no es posible soportar una situación contraria a cierta forma de pensar o de hacer política, resulta plausible renunciar al Partido que se pertenece e ir a casa a rumiar la frustración recibida o salir a la plaza pública y luchar activamente, desde afuera, para lograr los cambios deseados en el Partido de los amores de uno.

Pero renunciar a ese Partido, negar su origen y razón de ser para afiliarse a un contrario y desde ahí atacar a la agrupación por la que más de una vez se hubiera cortado las venas, no lo entiendo. Es como si en el colmo de la arrogancia y de la soberbia, uno afirmara que se hizo solito, es decir, que no tuvo madre, que no conoce rubor ni vergüenza y que, si algo sintiera, es acaso desprecio por la opinión de los demás.

He visto a muchos cambiar de Partido e incluso fundar otro y créame que no podía entenderlo. Tránsfugas saltando como chapulines. Gente que parecía de profundos compromisos y recias convicciones como Lozano y la Cuevas que recientemente mostraron al mundo su alma de cobre. Y creo que al fin entendí porque pueden hacerlo: porque nunca han tenido ni principios ni ideología y posiblemente ni conocimiento de los Estatutos de su Partido. Son gente que arribó a la política por invitación, reclutamiento o accidente y vio en ello una oportunidad de chamba y de ganar fama y dinero. Solo así puede explicarse el libre tránsito de los chapulines o pequeños saltamontes, como usted quiera.

Pero si los políticos profesionales carecen de ideología, no todos, por cierto, que se puede esperar de la mayoría de los votantes, que acabamos confundidos con tanto Partido y creciente enredo electoral. Para el Pueblo ya todos los que quieren hueso están en campaña. Y los políticos saben que el Ciudadano tiene necesidades antes que huecas ideologías, por lo cual las campañas se convierten en una guerra comercial en la que se negocia una promesa por un voto.

Así se descara el nivel de la democracia mexicana. Un juego de alianzas, de intereses personales, un casino de apuestas, un templo de mercaderes, un Pueblo manipulado y desorganizado que volverá al olvido en cuanto deposite su voto en la urna de quien le vendió mayores ilusiones o, ¿esperanzas?

Rendijas

1. Tanto mata la vaca que peca, como la jala que pata. ¿No va así? No importa, en política da igual. Basta decirlo con firmeza.

2. Democracia: dícese de un sistema político sofisticado para engañar a la Nación.

3. Partido: moderna empresa comercial que lucra con las necesidades de un Pueblo democrático.

4. Voto: expresión de poder efímera e ilusoria de un Ciudadano necesitado.

 

pibihua2009@gmail.com

Queretaro, enero 2018.

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

2 Comentarios en “ La Caja Negra. Plaga de Chapulines”

  1. José Javier Ledesma dice:

    LIc. Carlos Ricalde, su agudo sentido crítico con el que aborda el fenómeno del chapulineo, me hacen ponerme serio, empero, el gran sentido del humor con el que escribe y cierra su excelente artículo -Rendijas- hacen que me pitorree de risa a lo lindo.
    Saludos fraternos, Señor economista.
    Suyo
    Mtro. Javier Ledesma.

  2. Julio Figueroa dice:

    Carlos:
    Claro que te leí!!
    Perdón por tardar en responder!!!

    Querido Carlos Ricalde:
    Tu mirada y crítica política no deja de ser festiva y juguetona.
    Y me parece bien, para nada la desapruebo.
    Sin embargo pienso que el momento es dramático y puede serlo aún más.
    ¿Cómo hacer ciudadanía y crecer como sociedad? ¿Por quién votar? ¿Cómo ganarle una al PRI y al PAN juntos? ¿Y la tercera opción es confiable?
    Como diría José Emilio Pacheco: tengo más preguntas que respuestas.
    Ojalá nos veamos pronto y mientras tanto recibe un gran abrazo de luz bendita, je je.
    Fraternalmente,
    tu cuate prángana Julio.
    Edad Luz, la Chingadita de arriba, Q, viernes 2-II-2018.
    –¿Y los tamales y el atole? No se hagan, señores y señoras de Diálogo Q.

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