Krauze, Zaid, Paz. Intelectuales estadistas ciudadanos

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Enrique_Krauze
Krauze, Zaid, Paz… ¡Suelta los peces al río!

Escribe Zaid:

–Estadista es la persona que se preocupa por el país e interviene para mejorarlo. No todos los que llegan al poder lo ejercen como estadistas ni todos los que mejoran el país están en el poder. El país se construye de abajo para arriba, empezando por los millones de mexicanos que saben hacer cosas necesarias y las hacen bien.

–Enrique Krauze se ha distinguido por sus intervenciones en favor de la democracia y el debate para mejorar la vida pública de México. Ha sido un estadista ciudadano, con ánimo valiente frente al poder y la incomprensión. Arguye claramente y con una prosa de lujo. (“Krauze estadista”, Reforma, 29-X-2017).

Impecable mirada. Gracias, Gabriel. Yo admiro y quiero y leo y releo a los tres: Krauze, Zaid y Paz. El ser no es polémico, es diverso, decía Nicol.

De intelectuales estadistas ciudadanos frente al Estado.

Palabras de Gabriel Zaid en la hora luctuosa de Octavio Paz:

–Tuvo siempre el sentido de la polis. Se sintió responsable, no sólo de su casa, sino de esa casa común que es la calle y la plaza pública. Le parecía inconcebible no intervenir cuando sentía que el país o el mundo iban mal, o desaprovechaban oportunidades para mejorar. Sus planteamientos rompían los esquemas de la política inmediata y remontaban las cuestiones a niveles desacostumbrados: los de un estadista fuera del Estado, los de un estadista ciudadano que no perdía de vista la perspectiva histórica, ni el sentido íntimo de construir la casa común. (“Un espíritu excepcional”, Anuario de la Fundación Octavio Paz 1999, Núm. 1, 1999).

De ese linaje es igualmente Enrique Krauze: historiador ciudadano estadista de cara a la sociedad. Y extiende con claridad su mirada crítica. Impecablemente escrita. Diferencias, gustos, prejuicios y antipatías aparte. Naturalmente el crítico estadista social es también sujeto de crítica. Elevemos el debate, no lo degrademos. Hombre de ideas y empresario cultural en la línea de Cosío Villegas, Lucas Alamán y Francisco Sosa, dice Zaid. Liberales y conservadores sirviendo a México.

Escribe y piensa Enrique Krauze:

–Escribir de política es como escribir sobre la arena… La única aspiración de estas páginas… es prestar un servicio cívico a este país.

–Para salir de Babel, hay que aprender a discutir con claridad y públicamente las grandes cuestiones nacionales. Crear un clima crítico favorable a la sociedad y que presione al sistema político en el sentido correcto.

–En diversa medida, todos somos responsables y nor urge en México una cultura del debate; aprender a discutir, a preguntar, a interpelar, a fundamentar, a respetar. Conquistamos la democracia pero no hemos sabido cómo habitarla y enriquecerla: con la crítica, la tolerancia y la diversidad. (Para salir de Babel, Tusquets Editores, 2006).

Krauze escribe con arrojo y ponderación textos impopulares (sobre todo para cierta izquierda acelerada y cerrada) y con horizonte intelectual y calidad literaria. De ahí hay que partir y hay que leerlo en serio para discutir con él y hacer su crítica sustantiva y no adjetiva, pienso. ¿Hasta que esté muerto se le reconocerá a regañadientas como a Octavio Paz?

Octavio Paz en su primera entrevista con Julio Scherer:

–Es comprensible la obsesión de los intelectuales mexicanos por el poder. En nuestra escala de valores el poder está antes que la riqueza y, naturalmente, antes que el saber. Cuando los mexicanos sueñan con la gloria, se ven el pecho cruzado por la banda trigarante. No predico la abstención… los intelectuales pueden ser útiles dentro del gobierno… a condición de que sepan guardar las distancias con el Príncipe. (Proceso núms. 57 y 58, diciembre de 1977; y en El ogro filantrópico, Joaquín Mortiz, 1979).

Hugo Gutiérrez Vega en El Nuevo Amanecer de Querétaro:

–Hace poco hablé con Octavio Paz, y él insistía en la necesidad de que se mantuviera distancia respecto al príncipe, y yo creo que he mantenido esa distancia en algunos aspectos, no en todos; pero creo que el problema de Octavio y de otros intelectuales es que no ha mantenido la necesaria distancia respecto al banquero del príncipe, porque a veces el banquero es más exigente que el mismo príncipe. (Entrevista de Germán Espino, semanario núm. 338, del 16 de diciembre de 1996, pp. 1 y 9).

“El escritor y el poder”, Octavio Paz:

–La palabra del escritor tiene fuerza porque brota de una situación de no-fuerza. No habla desde el Palacio Nacional, la tribuna popular o las oficinas del Comité Central: habla desde su cuarto. No habla en nombre de la nación, la clase obrera, la gleba, las minorías étnicas, los partidos. Ni siquiera habla en nombre de sí mismo: lo primero que hace un escritor verdadero es dudar de su propia existencia. La literatura comienza cuando alguien se pregunta: ¿quién habla en mí cuando hablo? (…) El político representa a una clase, un partido o una nación; el escritor no representa a nadie. (…) La literatura desnuda a los jefes de su poder y así los humaniza. Los devuelve a su mortalidad, que es también la nuestra. (Plural 13, octubre de 1972; y en El ogro filantrópico, Joaquín Mortiz, 1979).

¿Y Gabriel Zaid? Un intelectual independiente en toda la extensión de la palabra, fuera de la Universidad, fuera de los partidos políticos y fuera del Estado, a sociedad abierta, sin entrevistas ni fotos públicas, pura palabra y pensamiento impresos. Además nos enseñó a cómo leer en bicicleta:

–Si leer no sirve para ser más reales, ¿para qué demonios sirve?

Paz, Zaid, Krauze. No son líderes populares porque van en contra de algunas ideas muy populares pero igualmente discutibles. ¿Son parte del pensamiento aristocrático, en el sentido alto de Ortega y Gasset, en contra de la mediocridad de la rebelión de las masas? No lo creo. Sus ideas las exponen y arriesgan en los medios masivos de comunicación. E interpelan y apuestan a todos los sectores de la sociedad abierta: clases populares, jóvenes y empresarios, políticos y ciudadanos de la calle. Desde su mirada crítica y creativa. Esto es lo que hace la diferencia, a derechas e izquierdas. La mirada crítica, creativa y doliente. Pienso.

¡Los peces están en el río! ¡Vivan mil años sus letras!

Qro. Qro., México, martes 31 de octubre 2017

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Un Comentario en “ Krauze, Zaid, Paz. Intelectuales estadistas ciudadanos”

  1. José Javier Ledesma dice:

    Estimado Julio, tu excelente artículo dedicado a tres magníficos intelectuales-hombres de Estado mexicanos (Gabriel Zaid, Enrique Krauze y Octavio Paz), me hicieron recordar de pronto las palabras que el gran Maestro Octavio Paz pronunciara poco antes de morir ante el entonces Presidente de la República Ernesto Zedillo. Según recuerdo Don Octavio dijo más o menos lo siguiente: cifraba su esperanza en los jóvenes para que expresaran sus opiniones y trabaran un compromiso honesto con nuestro país, esperando encontrar entre alguno de ellos, a el moderno Sócrates que viniera a iluminar y enriquecer el debate político nacional. Yo me considero un hombre influido profundamente por el pensamiento paciano, y sin pretender ser Sócrates, si asumo con gusto el reto que Don Octavio nos planteo.
    Te abraza, tu amigo siempre leal
    José Javier Ledesma.

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