Krauze el impostor y Delgado el inquisidor

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1- Quiero y admiro a Enrique Krauze desde hace décadas. Y lo sigo admirando y queriendo por su temple democrático. Son más mis simpatías que mis diferencias. Tal vez porque es sustancialmente diferente a mí. No busco espejos bonitos. Lo he leído y lo seguiré leyendo, y, como Octavio Paz, me seduce y me incendia. ¿Qué más podría pedirle a un escritor? ¿Que piense como yo? ¿Para qué me serviría?

2- El semanario Proceso es tan necesario en 2008 como en 1976. A pesar de sus exageraciones, desgraciadamente. Semana a semana documenta y denuncia la impunidad del poder y la injusticia social en un país caracterizado por la impunidad y la desigualdad. ¿Tremendismo? Seguramente, pero no más tremendo que la realidad. Treinta y dos años de crítica sin concesiones y de reportajes guerreros e incendiarios en un medio hostil a la crítica y frente a todos los poderes (incluyendo los de izquierda, aunque en menor grado: Cárdenas, Marcos, Obrador, Ebrard, PRD) y a favor de los lectores ciudadanos ávidos de luz sobre todas las cosas públicas oscuras. “Un voceador de la sociedad civil, no un departamento del poder” (Krauze). ¿Cruzado de la verdad y la denuncia y el tremendismo? Cruzado del periodismo en un país donde pasa todo y no pasa nada.

No un negocio económico-político disfrazado de miedos de comunicación. Sí, tal vez le ha faltado a Proceso destacar más y mejor lo poco o mucho de bueno que pese a todo ocurre en el país. Excesos y procesos aparte de Proceso, sus críticos son un contrapeso creativo, apasionados y lúcidos las más de las veces, más que sobreideologizados como en otras casas editoriales, a izquierdas, centro y derechas. Scherer, Leñero, Maza, Naranjo, Antonio Jáquez, Ricardo Ravelo, Rodrigo Vera, Álvaro Delgado, Granados Chapa, Denise Dresser, Sabina Berman, Javier Sicilia, Anne Marie Mergier, Monsiváis, JEP, Raquel Tibol, Rafael Vargas… y muchos invitados especiales. Su apuesta es por la información, el conocimiento, la crítica, la denuncia, la potencia creadora; no por el poder y el negocio ideológico. Errores y diferencias aparte. Diferencias que de vez en vez al menos caben en la revista como el “Proceso a Proceso” de Krauze publicado en el número especial del 30 aniversario (octubre-diciembre de 2006). ¿Caben igualmente en Letras Libres, por caso, una crítica frontal al liberalismo autista, a Enrique Krauze, a Televisa y a Slim? Hay que empezar por la viga propia para señalar la paja ajena, pues todos tenemos puntos ciegos, escotomas.

3- Leo con respeto y provecho a Álvaro Delgado por su información puntual y su clara exposición, sin ambigüedades; busca los datos y las verdades que hay en ellos, confronta, investiga sus líneas críticas, documenta sus denuncias, analiza, contrasta; a veces exagera en sus adjetivos y en sus juicios rotundos. Es mejor reportero que ensayista. Concede poco o nada al adversario.

4- Krauze-Delgado. Entrevista, cuestionario, encuentro, confrontación, combate real, ríspido, verdadero. Diálogo franco entre dos alteridades irreductibles. Limpia pelea verbal abierta entre posiciones distintas, antagónicas e irreconciliables. Enfrentamiento democrático. Yo lo celebro plenamente sin miedo y sin aspavientos. Son los tiempos que corren. Quiero más. Me imagino una confrontación entre Krauze y Dresser. Entre Felipe Calderón Hinojosa y Julio Scherer García. Entre López Obrador y Dresser. ¿De qué tiene miedo Calderón? ¿De qué tiene miedo Obrador? Creo que gana quien sabe cruzar los puentes y convence a los otros, no sólo a sus fieles.

5- ¿Es Álvaro Delgado un inquisidor y es Enrique Krauze el gran impostor? No lo creo así en ambos casos. Veo a Delgado como un hipercrítico del sistema, lleno de datos y verdades comprobables y otras no tanto. Sin duda lo mueven la búsqueda de la verdad, los datos duros en la mano y la crítica frontal al sistema. Pero parece poco tolerante a las ideas contrarias a las que califica de derecha y descalifica rápidamente. Veo a Krauze como un hombre de ideas, un auténtico liberal, hombre de conciencia e intereses democráticos. Hipercrítico de la izquierda y suavecito con Fox, con Calderón, con Zedillo… Hipersensible en algunas cosas y un tanto autista en otras. La libertad es su valor de uso: escudo, arma y caballo de batalla; el 90 por ciento de sus letras están impregnada de libertad. En su literatura política en cambio se ve muy flaca y pálida la justicia social en un México tremendamente desigual, injusto e impune. Krauze y Delgado. Palabra que yo quiero a los tres cabrones; los tres son reales y auténticos. Sumar y multiplicar, no restar.

6- Digámoslo claramente. Los ensayos de “El mesías tropical” y los del libro Para salir de Babel (Tusquets Editores, México, junio de 2006, un mes antes de las elecciones de aquel año), no fueron hechos como “un insumo contra Andrés Manuel López Obrador” (Delgado). Fueron pensados y construidos con una lúcida mirada crítica (incluidas las diferencias y las discusiones) para acotar desde un principio el poder personal de quien el historiador pensaba que iba a ganar las elecciones de 2006: AMLO. Krauze creía que Obrador tenía grandes probabilidades de ganar e igualmente creía que era importante acotarlo crítica y democráticamente desde un principio. Y así lo hizo.

7- Escribo durante toda la semana en el yunque queretano del Gómez Morín, ja ja ja, sacando chispas y puliendo las palabras. Chin, algo se me ha roto esta mañana dentro de mí. Hoy estoy medio desconcentrado, como desganado, sin la fuerza de la abstracción que necesito para rematar mis palabras sobre Krauze y Delgado. De pronto tengo frío y tristeza en el alma. Algo se me ha quebrado por dentro esta mañana. ¿Para qué todo esto? Me ha invadido el desaliento. (Tal vez siga otro día).

8- ¿Por qué inspira tanto coraje y odio Enrique Krauze, más que racionales diferencias democráticas? Algo semejante le sucedía a Octavio Paz en los ochenta. Al poeta y ensayista sólo muerto le han perdonado algunas cosas, como su implacable lucidez crítica y creativa (errores y diferencias aparte). (Tal vez siga otro día).

9- Proceso hoy en portada: ¡La impotencia del poder! El narco, hasta el tuétano del país. Y la imagen de la República ensangrentada en las páginas 6-7 (núm. 1664, 21-IX-2008). ¿Exagera? Y la indefensión ciudadana frente a todos y cada uno de los poderes fácticos e institucionales. ¿Qué podemos hacer, Gabriel Zaid? Krauze no escribe hoy en Reforma. Lástima. ¿Dejará pasar el tema obligado de Morelia, como otros varios, para no darle armas a la izquierda crítica? ¿Está meditando esta hora difícil? –Hora crítica que ya cuestionan el otro Delgado, René (“Hora crítica”, Reforma, 20-IX-2008), y Denise Dresser (“Memorándum para el Sr. Presidente”, Proceso 1664). En fin. ¿Qué nos toca hacer como ciudadanos frente a esta ola de sangre? ¿Para qué sirve pensar y palabrear? Es inútil. (Tal vez siga otro día).










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

7 Comentarios en “ Krauze el impostor y Delgado el inquisidor”

  1. Luis Hernandez Moran dice:

    Don Julio

    No es inutil, claro que sirve pensar, palabrear.

    A la Patria le hacen falta mas reflexiones y menos descalificaciones.

    Nos hace falta ver al que piensa diferente como tal y no como adversario.

    Aceptar el debate y acudir a el no con la verdad absoluta sino con el ánimo sincero de construir una verdad común.

    Hacer conciencia de que es mas lo que nos une que lo que nos divide, y que el enemigo es otro y es común.

    Gracias por palabrear.

  2. Julio Figueroa dice:

    Agradezco sinceramente tus palabras de aliento, amigo Luis Hernández Morán. Gracias. En el título faltaron los signos de interrogación, importantes en este caso. Cordialmente, Julio F. Qro. Qro. 25-IX-2008.

  3. Gonzalo Ruiz Posada dice:

    Desde tu defensa de Woldenberg, el consejero panista, hasta tu admiración por el polaco Krauze, síguela gozando con tu tesis de la limpieza de la elección del 2006, y tus cuestionamientos válidos acerca de dónde se encuentra la desvencijada izquierda. El Reforma proceso y el sinfin de palabras de Calderón y su militarización del país y su tesis de la privatización de PEMEX. Muy bien palabrero, cada quien con su flanco y sus pretextos, atrévete a ver el otro lado,tu flanco derecho.

  4. Gonzalo Ruiz Posada dice:

    Mi querido Julio con dos comentarios más te saco de la lista del Hit Parade, de este cibergueverespacio, este es el primero.

  5. Gonzalo Ruiz Posada dice:

    Y este es el segundo.

  6. Julio Figueroa dice:

    Querido Gonzalo: Tenemos un Estado sin ciudadanos y somos una sociedad sin representantes políticos reales. Esto es lo más grave. Por fortuna la sociedad sigue funcionando. Lo veo en la calle. Todo lo demás son pequeñeces. Frente a la barbarie, hay que abrir la hora del amor comunitario. Deliro. Fraternalmente, tu amigo Julio. Qro. Qro. 25-IX-2008.

  7. Luis Hernandez Moran dice:

    Blanco o Negro. Conmigo o contra mi.

    Los agentes polarizadores izquierdistas y derechistas hicieron muy bien su trabajo desde diciembre del 2000.

    Ya basta de seguirles el juego, encontremos los colores calidos donde podamos encontrarnos sin por eso tener que claudicar en nuestras ideas fundamentales (pero las nuestras, no las de alguien mas).

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