Juego de registros de intenciones de aspirantes independientes

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Ya rebasan los 37 registros de escritos de intenciones para competir por la Presidencia de la República, entre ellos ya se encuentra el de Margarita Zavala Gómez del Campo; lista de aspirantes a la que habrá que sumar el registro de aspirantes de partidos y coaliciones electorales en su momento. Aunque muchos de los “ciudadanos”, seguramente no cumplirán con la recolección de más de medio millones de firmas ¡Este es el gran candado legal!

Viendo resultados de las casas encuestadoras “serias” –no las hay-, ningún candidato o candidata independiente tendrán la menor oportunidad de ganar la Presidencia de la República. De la que se espera más es de Zavala y no le alcanzará. Eso sí, le quitará votos a Anaya, que esa es más bien la pretensión. Seguramente los candidatos de partido o coaliciones tienen más oportunidades de triunfo en las urnas en las elecciones del 2018; faltan los “espontáneos” a senadores y diputados federales. Los egocéntricos de Emilio Álvarez Icaza y Jorge Castañeda Gutman, quienes se promocionaron por todos los medios informativos, terminaron por “aventar la toalla”, antes de hacer el ridículo de no conseguir ni las firmas de electores suficientes para consolidar su registro. Y decidieron no ir en busca de la Presidencia de la República.

Para todos estos, bajo la “lupa” de la responsabilidad política, su situación registral se presenta verdaderamente incierta. Y para Ricardo Anaya y demás partidos políticos derivado del adelanto que las casas encuestadoras hacen, el candidato del Morena, que lo es Amlo, está en la cúspide de las preferencias; otros encuestadores, jugando a las “atinadas”, le daban a Margarita Zavala la posibilidad de ganar, frente a López Obrador, siempre y cuando fuese la candidata del PAN, capricho que le negó Anaya. Ahora que va de candidata independiente la mandan en un lastimoso 7% de posibilidades de triunfo. Con este porcentaje sí estoy de acuerdo, Margarita no tiene posibilidad de triunfo alguno; lo que hará es seguir la ruta del “caballo de Troya”, hacer hasta lo imposible para que Anaya no llegue a la candidatura, mucho menos al triunfo que le diera la Presidencia de la República. Y ya inició esa labor, ha generado que la división que ya existía se profundice entre los panistas.

Los integrantes del Frente de Anaya -Dante Delgado y Alejandra Barrales- se hacen ilusiones anticipadamente; primero con las candidaturas, después con los virtuales triunfos electorales. Los encuestadores juegan con los porcentajes, abandonado al PRI y sus aliados a un riguroso tercer lugar en las preferencias, a pesar de que este aun no tiene candidato cierto que entre a la competencia, como lo es Amlo, que tranquilamente lleva años y felices días en campaña sin que nadie lo objete y cuando lo hacen, el INE lo protege, incluso el TEFPJF. Los encuestadores están en la obligación de hacer un análisis retrospectivo –al menos- de las últimas elecciones para ver si los resultados electorales hipotéticamente les alcanza a unos o a otros. Pero no, la ilusión ha llegado hasta Nueva Alianza, este partido perdedor quiere entrarle a la repartición de cargos del Frente de Anaya, con aquello de que buscan un gobierno de coalición.

Este partido –NA- en las pasadas elecciones del 2015, para diputados federales solo obtuvo un triunfo de mayoría relativa; sí, Nueva Alianza apenas pudo ganar una diputación federal. En tanto que Movimiento Ciudadano se embolsó 10 triunfos y el PRD 34. De tal suerte que, de 300 distritos electorales estos tres partidos lograron 45 bancas, lo que representa un 14.66%, de 100. Y a estas alturas del trienio legislativo, Morena ya les ha quitado más de la mitad de los espacios, luego entonces el porcentaje disminuya dramáticamente. La mediocridad electoral es un distintivo de estos partidos; no cabe duda que viven del presupuesto público los dirigentes de estos partidos políticos.

En las elecciones del año 2012, Movimiento Ciudadano no alcanzó ni un millón de votos, de más de 80 millones de electores; Nueva Alianza, apenas si superó esa cantidad y el PRD poco más de 9 millones; de los cuales Morena le arrebató la gran mayoría de sufragios una vez que se constituyó como partido político, más la resta que se sigan acumulando, en tanto Alejandra Barrales se la pasa en el twitter promoviendo el Frente de Anaya, con la esperanza de que le alcance para la candidatura al gobierno de la CDMX. Y así nos podemos ir a las elecciones del 2009 y las cifras fueron aun más decepcionantes para estos partidos; en entonces no existía MC, Dante Delgado lo había bautizado como Convergencia, aquel “naranja, naranja”, que con dificultades rebasó los 800 mil votos en la elección federal; por eso se vieron en la necesidad de cambiar de nombre para desligarlo de las derrotas, pero ni así lo lograron. Hasta ahora la conclusión más evidente se centra en la incertidumbre del triunfo, esta es la más segura en este momento. Y no haga caso de las encuestas que han perdido el valor científico; los ciudadanos que son encuestados ya no dicen la verdad, esconden su verdadera intención, de ahí que los valores del mas, menos 3 pasó a ser más, menos 15 puntos de diferencia, y bajo esta nueva perspectiva le estarían dando la posibilidad de triunfo a Margarita Zavala Gómez del Campo, quien este día jueves presentó su escrito de intención de competir por la carrera a la Presidencia de la República.

Héctor Parra Rodríguez

 










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