Juaritos (11)

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Andando para arriba y para abajo en el centro de la colmena humana me encontré en el tianguis de segundas, expuesto en el suelo, el libro indicado en el momento adecuado. ¿Cuánto éste, amigo? 30 pesos. ¿Por qué tanto? Dame 20. Sale. Me lo bebí como agua fresca en tres noches calientes. Ya sabía de él, por la telenovela colombiana de que me habló Nalleli, una jovencita de 17 años con tetas y ya embarazada. El libro me atrapó desde la primera hasta la última hoja. Abrí mi Tecate, me acosté en la cama del hotel y leí la primera página:

“Catalina nunca imaginó que la prosperidad y la felicidad de las niñas de su generación quedaban supeditadas a la talla de su brasier. Lo entendió aquella tarde en que Yésica le explicó, sin misericordia alguna, por qué el hombre que ella esperaba con tanta ilusión la dejó plantada en la puerta de su casa:

–¡Por las tetas! ¡El Titi prefirió llevarse a Paola, porque usted las tiene muy pequeñas, parcera!

Con estas agraviantes palabras Yésica puso fin al primer intento de Catalina por prostituirse, mientras Paola ascendía sonriente a la lujosa camioneta… haría el amor y posaría desnuda para un narcotraficante en ascenso… al lado de otras mujeres igual de ignorantes y ambiciosas y junto a innumerables estatuas de mármol y piedra de las cuales brotaba agua con aburrida resignación.

A pesar de su corta edad, acababa de cumplir los 14 años, Catalina quería pertenecer a la nómina de Yésica, una pequeña proxeneta, apenas un año mayor, que vivía de cobrar comisiones a la mafia, por reclutar para sus harenes las niñas más lindas y protuberantes de los barrios populares de Pereira.”

Le pregunté a quien me vendió el libro: ¿Sabe usted de lo que trata? Más o menos, de chavas y mafiosos, ¿no? Sí. Oiga, ¿le puedo hacer tres preguntas? Dígame. Sus respuestas:

–Hay vida terrenal pasajera y vida en Cristo eterna. / Sueño llegar a ser un verdadero cristiano. / Soy de Juárez y aquí sobrevivo. / Sí, el señor de la Caravana del Consuelo que trae un poco de consuelo a las víctimas dolientes de la violencia. / La violencia y la inseguridad siguen igual o peor pero dicen menos. / Tal vez ya hay menos muertos, pero no más seguridad. / Las cuotas están a la orden del día. / El gobierno y la policía se cuidan entre ellos, no a nosotros. / Que le vaya bien, amigo.

Llegué a la última página del libro y tuve que ir a la Biblia para comprender cabalmente la última frase de la historia.

–Entonces Jesús dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. (Lucas, cap. 23, vers. 43).

Cata, Catita, Catalina, tachó furiosamente ese párrafo bíblico y escribió al margen con letra humana femenina:

–Pura mierda, sin tetas no hay paraíso.

La historia parece de risa pero es dramática. Sin tetas no hay paraíso (Debolsillo, México, 2009) ilumina fragmentos del mundo del narco, el crimen y las putitas de los capos, capitos y capotes. ¿No es un poco la realidad de Juárez? Aunque sea un best seller, pienso que la lectura del libro de Gustavo Bolívar Moreno es indispensable si se quiere entender el mundo de la cultura narca en que vivimos en los últimos tiempos. Naturalmente junto con la trilogía más dura de Julio Scherer García: La Reina del Pacífico, Secuestrados, Historias de muerte y corrupción.

Sin trabajo no hay vida y en Juárez falta mucho trabajo. No hay seguridad del gobierno a los ciudadanos. Y no cesan las muertes violentas, por mucho que hayan disminuido. Este es el núcleo del drama juarense. ¿Quién gobierna en Ciudad Juárez? ¿Cómo hacer que vuelva el turismo?

Seguí caminando por el centro y en el andador Velarde una evangelista, que abundan, seguro me vio perdido, me dio un pequeño impreso con estos avisos de su religión:

–OCSO SOLICITA EMPLEADOS. 3500 diarios. No requisitos, estudios mínimos de kinder. Horario flexible a tu comodidad. Todas las prestaciones laborales. Interesados llamar al 167-1008-032.

–CAMBIO. Cambio pastor alemán por uno que hable español. Interesados comunicarse al 625-213-11-16.

–¿NECESITAS DINERO? Deja de sufrir, nosotros lo regalamos a domicilio. ¿Cuánto quieres? Deja datos y nosotros vamos. Llama al 556-347-945.

¿Queeeeé? / Jajjajjajjaja.

Seguro ya notaste que estos anuncios no son confiables. El que sigue es el único digno de confianza:

–IMPORTANTE. Viaje a la Vida Eterna con todo pagado y residencia en los cielos, buen clima y buena ubicación. Gratis. Sólo comunicarse con Jesús de Nazaret al 01-8000-777-0000.

Todo el centro de Juárez cabe en Valverde y La Paz y demás calles anexas, donde la colmena humana juarense hace sus necesidades más elementales: comerciar, traficar, putear, vivir, trabajar, soñar, chupar, sufrir, morir…

Dos veces escuché en Juárez la historia que ya había oído una vez en México. La anécdota de los sicarios:

–Dos sicarios en un auto están parados frente al semáforo en rojo. Llega otro auto con una mujer y se para detrás de ellos. Se pone el semáforo en verde y los autos no avanzan. El chofer le dice al copiloto: si esa pinche vieja me toca el claxon, bajas y le das un balazo. Si no lo toca, le das estos diez mil pesos. Por suerte la mujer no tocó el claxon. Bajó el sicario y le dio diez mil pesos, a la mujer atónita.

–Soy una puta en ruina, ¿me ves? / Sueño mi juventud. / Viviría donde no haya hombres, perdición de las mujeres. / ¿Me invitas un trago?

–Sólo vivo para llevar de comer a mi casa, como sea. / Madurar como persona. / Soy de Durango, sí me iría, no sabría a dónde.

–Para mí la vida es no meterse en problemas. Pero siempre los hay. Trato de evitarlos. / Sueño en llevar a toda mi familia a la Villa de Guadalupe, yo sí la conozco, pero ellos no. / Sí es muy peligroso andar de chofer por estos caminos. / Hay que cuidarse de “los mugrosos” y de “los piojos”.

–La vida es un chuky (monstruo y desastre). / Sueño que se acabe este chuky. / Sí me iría a otro chuky. (Chica de 17 años). ¿Qué estudiaste? Sólo la primaria.

–Sí, esta vida es un desastre, y más aquí en Juárez. / Sueño ser alguien en la vida. No sé, progresar, viajar, casarme con alguien importante. / Soy de Zacatecas y sí me iría a otra parte. (Chica de 15 años). ¿Qué estudias? Nada.

Carne de prostitución sobre el asfalto ardiente.

Vivir peligrosamente hasta el fin.

La vida que se afana y se aburre, veloz y lentamente.

–(Círculo de viejos). La vida es una cosa que no podemos alcanzar, siempre se nos va. Todos nos lamentamos y andamos apurados, sólo el señor Felipe Calderón anda bien y dice que vamos bien. La violencia en Juárez sigue igual que en los últimos años, desde que el presidente Calderón declaró la guerra perdida al crimen organizado. En la prensa no sale todo lo que pasa. Las cuotas a los negocios, por ejemplo. Quizá hay menos muertos pero hay más extorsión. Sí hay una guerra a muerte entre los cárteles, y como ya no hay uno que domine a todos, todos quieren dominar y la matazón aumenta. Tenemos miedo de hablar y los federales son también tenebrosos. ¡Sueño con vivir como vivíamos hace 40 años! En el futuro sólo veo mi pasado, no el futuro. No. ¿Adónde me iría? De aquí soy y aquí quedaré. // La vida es dura y además se acaba. Sólo quiero que no les pase nada a mis hijos y que tengan empleo. Estoy arrepentido de haber votado por el PAN, quiero que regrese el PRI al gobierno de México. No, el PRD no. // A nuestra edad la vida es más plática que acción, por eso nos juntamos los amigos todos los días. Estoy pensionado y la voy pasando, con dificultades, pero para lo que me falta… Ni el gobierno ni los federales son confiables. Ya no tengo sueños, sólo vivir otro rato y con buena salud. No, yo no me voy de aquí. // La vida es hermosa pero también lo bonito tiene cosas feas. Y todo lo bueno se acaba y parece que sólo lo malo sigue vivo. Sueño morir en paz y sin angustias. Yo no nací aquí, pero ya soy de aquí. // Yo quiero agradecerle al señor Sicilia que haya venido hasta Juárez, porque gracias a él y a su caravana México ha puesto otra vez la atención en Ciudad Juárez. Tal vez no cambie nada, pero al menos otra vez existe la preocupación por cambiar y mejorar las cosas. Quiero que haya paz y trabajo en mi tierra. En eso soñamos los juarenses. (Cinco hombres entre 70 y 80 años que todos los días están sentados a la puerta de su casa, en la banqueta, y a una cuadra de un paradero de putas). Disculpen, con todo respeto, ¿no les molestan las mujeres de la esquina? Nooo, es su forma de ganarse la vida, sin preparación, con hijos, sin esposo o con esposo vaquetón, no saben hacer otra cosa. Además, nosotros también fuimos jóvenes y fuimos con ellas, jajajajaj. Hoy sólo podemos verlas, jajajaj, nos alegran el ojo.

–La vida está cabrona. Pero es lo máximo y hay que vivir a todo lo que da. Sólo vivimos una vez, hay que hacer todo lo que podamos y queramos hacer, digo yo. / Que se acabe la violencia entre unos y otros y que dejen trabajar a gusto. / Le va a tocar, le va a tocar, cuídese. / Pues no soy de aquí pero ya estoy aquí. / ¿Nos da para un burrito? (Puta madura).

–La vida… no sé, no lo he pensado. / Sueño… casarme con un buen hombre y ser su reina. / Aquí estoy bien pero quisiera conocer Acapulco. / ¿No quieres pasar, cien pesos? (Puta joven).

Mis ricas aguas de coco de La Michoacana (hay Michoacanas como hay Oxxos en todo el país), mis ricas Tecate, mis ricos burritos, mis tacos de barbacoa, mis tacos de ojos, mis cuadras y cuadras caminadas por un centro que no acabo de descifrar aunque extraño no me es, adiós al periodiquero, adiós al bolero, adiós al taxista, adiós a los policías, adiós a los amigos del bar, adiós a las putitas conocidas, adiós a los vividores, adiós a los malandros que no me hicieron nada, adiós a todo esto, bajo el rayo inclemente del sol, dicen que hoy llegaremos a los 40 grados, las noticias en la telera del hotel, hoy sólo hubo 7 muertitos y chingos de extorsiones que no se dicen, la Biblia y su verdad, la vida y el desmadre de todos los días y el miedo de la noche, qué hago aquí, dónde anda Javier Sicilia y su doliente caravana del dolor y el consuelo, ¿cuál es el sentido de la vida?, ¿para qué vivimos?, ¿qué son los sueños, los deseos, el amor?, la realidad y el deseo y la mugre, mira bien todas las cosas, irás y no volverás jamás, en el polvo del camino se pierden ya tus huellas, al acabar todo es comienzo, desierto y camino, encontrar agua y otra vez andar, Juárez, Juaritos, soy parte del cuadro que veo, el palabrero en su laberinto… Desbordado al principio y al fin y en medio.

Sandra, Óscar, Alexandra, Cayetano, Manuel, Sara, La Piruleta… Ellas y ellos solos y yo solo, pues ya está, se armó la plática, fácil, los desconocidos que se cruzan y se encuentran y se abrazan por un instante y nunca jamás nunca más nunca.

Edmond Baudoin:

–En la actualidad caminamos mucho, viajamos, nos cruzamos con mucha gente en la calle sin saber quiénes son. No los volveremos a ver y eso nos hace pensar. Viva la vida significa detenerse un instante y ver a esos desconocidos de Ciudad Juárez. Detenernos y estar un minuto como un ser humano con otro ser humano. (La Jornada, 13-V-2011).

Al menos aquí por donde ando en el centro de Juárez, no veo la miseria lacerante como sí la he visto en Oaxaca, Chiapas y Guerrero. No conocí las orillas, las colonias marginales, las maquiladoras, las colonias en el desierto, los arrabales sobre la vía del tren, los extremos de la ciudad de millón y medio de habitantes. Apenas una semana en la zona centro. Acabo de ver una foto en la prensa en la que se adivina lo peor de la vida urbana. Casuchas sobre una ondulada superficie de tierra, matorrales y arena, un puñado de cruces en el horizonte, drogos en los rincones oscuros, gente en la calle principal y tres carros de federales con armas largas, cascos y chalecos antibalas. ¿No es eso la guerra? ¿La guerra entre cárteles y pandillas, entre policías y criminales, entre jodidos y marginados, entre distintos paisanos de niveles muy desiguales? ¿Entre pobreza, impunidad, poder y riqueza? Todos somos mexicanos y todos son nuestros muertos, los buenos y los malos. No hay dos listas.

El caso de la maestra Miss Ana. Pasaba todos los días de Juárez a El Paso, Texas, a dar sus clases de inglés. Tiene las dos residencias pero prefiere vivir del lado mexicano. Hace una semana la detuvieron en la aduana porque al abrir su cajuela encontraron dos maletas con droga. Ella jura y perjura (y la sociedad juarense le cree) que esas maletas se las pusieron. ¿Cómo las iba a llevar así nada más, sabiendo que la iban a revisar? ¡Esas maletas no son mías, exclamó llorando! Todo un drama. Está en la cárcel y lucha por su libertad. Ha enviado esta carta a la sociedad:

–Estoy pasando por una situación sumamente difícil en la que nunca pensé encontrarme. / Me siento profundamente conmovida y honrada por todo el apoyo moral y espiritual que he recibido de la sociedad. / Yo al igual que otras personas juzgaba duramente a quienes eran detenidos por algún delito relacionado con el narcotráfico, pero ahora sé, porque lo vivo en carne propia, que todos, absolutamente todos, estamos expuestos a una situación de esta magnitud. / No seamos apáticos, no nos sintamos a salvo, porque nadie lo está. / Me es difícil entender por qué mi Padre Dios me ha mandado esta prueba…

Culpable o inocente, cuando uno cae en el engranaje, es igual, diría Leonardo Sciascia en El contexto.

Todos somos parte del cuadro que hacemos, no importa que no nos veamos.

Inicia la semana del operativo nacional contra la delincuencia propuesto por la Conago.

Los gobiernos de México, Chihuahua y Juárez, en su lucha contra el narco y el crimen organizado, ¿son capaces en primer lugar de brindar seguridad a los ciudadanos, precisamente contra esos desalmados criminales? Esta es la razón fundamental de la lucha de Javier Sicilia y que no ha querido entender el presidente Felipe Calderón.

No se acaban mis notas. Sí se acaba mi tiempo. ¿Cómo resolver la situación? Vive la vida y deja que entre y salga. A puertas abiertas…

Vivir es tomar decisiones, unas rápidas y otras madurando lentamente.

Junio 2011.

juliofime@hotmail.com

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

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