Ítaca de Cavafis

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Cargo algunos poemas en la conciencia, como los buenos cristianos cargan y dicen sus oraciones. “Ítaca” es uno de ellos. Lo leí por vez primera en los 70 del siglo pasado (en el libro negro de Cayetano Cantú, y luego en el librito azul de Material de Lectura de la UNAM) y lo sigo leyendo en esta primera década de los veloces 2000. Entonces (yo era joven) mi “Ítaca” era imaginaria; hoy empiezo a divisar su contorno, como el Adriano de Yourcenar veía el perfil de su muerte en el contorno de la isla ¿al amanecer o al oscurecer? Una vez iniciado, el viaje no se detiene y se desencadena todo hasta su final. ¿Qué mejor meditación sobre la vida, en vísperas de la semana santa, que el poema de Cavafis? (J. F., viernes 3 de abril de 2009).

Í T A C A

Cuando emprendas el viaje hacia Ítaca,

ruega que tu camino sea largo

y rico en aventuras y descubrimientos.

No temas a lestrigones, a cíclopes o al fiero Poseidón;

no los encontrarás en tu camino

si mantienes en alto tu ideal,

si tu cuerpo y alma se conservan puros.

Nunca verás los lestrigones, los cíclopes o a Poseidón

si de ti no provienen,

si tu alma no los imagina.

Ruega que tu camino sea largo,

que sean muchas las mañanas de verano,

cuando, con placer, llegues a puertos

que descubras por vez primera.

Ancla en mercados fenicios y compra cosas bellas:

madreperla, coral, ámbar, ébano

y voluptuosos perfumes de todas clases.

Compra todos los aromas sensuales que puedas;

ve a las ciudades egipcias y aprende de los sabios.

Siempre ten a Ítaca en tu mente;

llegar allí es tu meta; pero no apresures el viaje.

Es mejor que dure mucho,

mejor anclar cuando estés viejo.

Pleno con la experiencia del viaje

no esperes la riqueza de Ítaca.

Ítaca te ha dado un bello viaje.

Sin ella nunca lo hubieras emprendido;

pero no tiene más que ofrecerte,

y si la encuentras pobre, Ítaca no te defraudó.

Con la sabiduría ganada, con tanta experiencia,

habrás comprendido lo que las ítacas significan.

–Constantino Cavafis

(Poeta griego, 1863-1933).

Versión de Cayetano Cantú.

Dedico esta versión de Cayertano Cantú (1935-2003) del poema de Cavafis a tres amigos: Arnulfo Moya Vargas, Paola Yuritzi e ILV. Y un cuarto amigo: Antonio Rivera Casas. Y un quinto: Norma Patricia Páez. La amistad es un regalo de los dioses, pero sus frutos son trabajos del arte. (JF).










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

3 Comentarios en “ Ítaca de Cavafis”

  1. Gracias mi querido julio por tu bello comentario sobre Ítaca del poeta griego Constantino Cavafis. Con ayuda de ‘Google’ me fui a la versión original y me emocionó leerla, pues yo estudié en una pequeña y bella ciudad en el norte del Estado de Nueva York, del mismo nombre: Itaca. Yo emprendí el viaje a Itaca, como en el poema, pero para estudiar un posgrado en la Universidad de Cornell, ubicado en Ítaca, para obtener mi grado de Máster y viví ahí dos felices años; es por ello que me gustó tanto tu comentario y el poema mismo.
    Gracias Julio

  2. Julio Figueroa dice:

    HERMOSA IMAGEN

    Hermosa imagen donde el árbol verde de la vida se funde en el mismo azul del cielo y el mar infinitos… Oh Ítaca y el camino de la vida. Saludos de luz, mi estimado candidato perredista queretano. Buena suerte y mucho trabajo y más paciencia y sabiduría. Fraternalmente, J. Domingo 5-IV-2009.

  3. Ítaca / Constantino Cavafis (1863-1933)

    Cuando emprendas el viaje hacia Ítaca,
    ruega que tu camino sea largo
    y rico en aventuras y descubrimientos.
    No temas a lestrigones, a cíclopes o al fiero Poseidón;
    no los encontrarás en tu camino
    si mantienes en alto tu ideal,
    si tu cuerpo y alma se mantienen puros.
    Nunca verás los lestrigones, los cíclopes o a Poseidón,
    si de ti no provienen,
    si tu alma no los imagina.
    Ruega que tu camino sea largo,
    que sean muchas las mañanas de verano,
    cuando, con placer, llegues a puertos
    que descubras por vez primera.
    Ancla en mercados fenicios y compra cosas bellas:
    madreperla, coral, ámbar, ébano
    y voluptuosos perfumes de todas clases.
    Compra todos los aromas sensuales que puedas;
    ve a las ciudades egipcias y aprende de los sabios.
    Siempre ten a Ítaca en tu mente;
    llegar allí es tu meta; pero no apresures el viaje.
    Es mejor que dure mucho,
    mejor anclar cuando estés viejo.
    Pleno con la experiencia del viaje
    no esperes la riqueza de Ítaca.
    Ítaca te ha dado un bello viaje.
    Sin ella nunca lo hubieras emprendido;
    pero no tiene más que ofrecerte,
    y si la encuentras pobre, Ítaca no te defraudó.
    Con la sabiduría ganada, con tanta experiencia, habrás comprendido lo que las Ítacas significan.

    1911
    _________

    –El viaje de Cavafis (que duró 70 años), en la muerte de Sean Connery (1930-2020), para el doctor GHR en el camino, en otro camino: del Q profundo, marginado y pobre, al Q político del poder del centro. ¿Podrá llegar y sabrá servir? Buena suerte. Cordialmente, Julio F. Q, Presidentes, 31-X-2020.

    (Q, hoy lunes 2-Nov-2020).

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