IRR, pensador Q

|




¿Valdría la pena juntar los artículos y ensayos dispersos de Inocencio Reyes Ruiz publicados en Noticias, Plaza de Armas y Letras Libres? Pienso que sí. Una buena selección con ojo periodístico, político, histórico y literario. Por ahí recuerdo una serie de crítica moderna al viejo PRI, al cual perteneció. Seguro dejó algunos inéditos. Alguna vez me comentó que escribía una novela. No supe más. Tal vez hacía notas de viajes, de los personajes que conoció y de los que platicaba, de los libros y autores leídos. (A veces citaba en demasía). Una selección de ese material, podría elevar nuestro pensamiento local contemporáneo.

No despedirlo con una simple nota de sociales como ha hecho Luis Montes de Oca en Noticias:
–Adiós Inocencio / Consterna el fallecimiento del ensayista de Noticias Inocencio Reyes Ruiz / Hasta siempre Inocencio Reyes / Amigos entrañables recuerdan su genio y pasión (Noticias, martes 7-IV-2020, pp. 1 y 3A).

Como dice Isla que dice Figueroa, con todo respeto, no mamen. ¿Así despiden a “una de las mentes más lúcidas de Q”? Perdón.

Hacia 2008 yo vivía en el departamento del maese Luis Alberto Arellano (poeta y crítico, aparte de maese y psicólogo, q.e.p.d.). Un día me enseñó una gruesa carpeta con artículos publicados de IRR que estaba revisando y trabajando, en acuerdo con el autor, para editar un libro. Pude hojear y leer una parte del material y valía la pena. De pronto el proyecto se suspendió, Luis Alberto me dijo que Inocencio había cambiado de opinión y no quería publicar nada. Punto final. ¿Qué fue de esa carpeta? No sé, debe estar en la casa de la familia de IRR.

Partiendo de esa carpeta, más lo que se pueda agregar, ¿no valdría la pena la investigación, el estudio, el trabajo y la edición del pensamiento político del pensador Q, IRR? Trabajo para los investigadores de la UAQ, los periódicos y revistas donde publicó, sus amigos, los periodistas, políticos e intelectuales queretanos y de otros lares. ¿No creen?

¿Quién fue Inocencio? No sé. No fue una monedita de oro ni un alma de dios. ¿Una inteligencia en llamas que se exigía demasiado? No sé. Hombre de ideas y libros y relaciones notables. A veces dulce y otras ácido. Un fino pensado Q que además conoció y recorrió mundo, leyendo y viajando. Sin duda yo no he leído ni la cuarta parte de lo que él leyó. Me gustaría ver ahora su biblioteca, en un aparte subterráneo de su casa en San Ángel, Q.

¿Qué nos dice su distanciamiento y su silencio últimos? No sé. Duele y merece un mejor adiós entre nosotros. ¿Qué pesos cargaba? ¿Qué veía su vista dura y afilada? ¿En qué se ocupó los últimos años y cómo veía el México actual? Toda vida es un misterio y morir es algo más que estirar la pata, diría don Juan.

El pensador Q era un inglés queretano, como Francisco Cervantes es el lusitano queretano. Por su finura y su ironía, por su racionalismo. Fumador empedernido y cafetero; abstemio después de años de parranda.

¿Su última mirada?
Antes del silencio eterno que nos espera a todos los vivos.
El rayo negro en seco, sin lluvia, nos dé algo de luz.

Q, Presidentes, sábado de gloria de abril cruel, 11-IV-2020.
–Es de agradecerse la publicación de los últimos textos de IRR que emprende ahora Plaza de Armas, el primero: “En la librería” (Aqropolis, 8-IV-2020). ¿No debería hacer otro tanto Noticias? En el portal de Letras Libres se encuentran varios ensayos del inglés queretano.










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Envía tu comentario