Inteligentes y tontos

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“¿Te has dado cuenta –me comenta un amigo- que estamos rodeados de aparatos y cosas inteligentes? Elevadores inteligentes, teléfonos inteligentes, coches inteligentes, edificios inteligentes. Los inventores se han dado a la tarea –concluye mi amigo- de hacernos creer que los seres humanos somos los tontos del planeta”. Le pregunto: “¿Y qué pasará con esa satisfacción vanidosa que antes sentíamos de manejar y controlar el mundo que nos rodea?”. Responde. “Actualmente la única manera de recuperar tu autoestima de que eres inteligente, es de dos maneras: viendo la televisión o escuchando un discurso político”.

Publicado en Noticias el 07 de Septiembre de 2010










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Un Comentario en “ Inteligentes y tontos”

  1. Ofelia Tirado Martìnez dice:

    A Quièn corresponda:

    Hace poco tiempo que dejé este maravilloso estado en donde viví muchos y felices años. El gusto que tuve por disfrutar mi estancia, sin embargo, se veía alterado –en más ocasiones de las que quisiera recordar- por el infortunio que tuvo Querétaro de haber padecido a dos de los más malos gobiernos que hayan ejercido el poder, –y vaya que ha tenido varios pésimos gobernantes-. Como no soy queretana, jamás intervine en los asuntos locales como no fuera para convivir y sacar adelante a mi familia. Cumplí con mis obligaciones de ciudadana y voté por quién se me dio la gana; lo que significa que nunca hice caso a las encuestas que, como al “Señor presidente”, le dan al candidato “la hora que usted quiera señor”.

    Con asombro y después del desastre que fue Loyola Vera, vi como la población volvió a creer en el PAN, y se cayó en las garras de un tipo déspota, autocrático en todas sus decisiones, egomaniaco enfermizo, siempre ausente en sus pretendidas cercanías con la gente, a la que abandonó a poco de tomar el poder -¡Y vaya que lo tomó!-. Todos recordamos como inundó con espectaculares, calles, jardines, avenidas, puentes, carreteras federales, estatales, caminos vecinales y cuanto espacio pudo agenciarse violando no sé cuantas leyes de uso público quiso. No conforme, y al más puro estilo del viejo PRI, inundó con sus chocantes promocionales cuanto medio de comunicación pudo asaltar, cooptar y comprar. Solo se escapaba de su agobio uno que otro periodiquillo que tuvo la ocurrencia de hablar mal de “Paco Garrido gobernador”. Uno que se atrevió, murió de inanición publicitaria.

    Con esa doble moral que caracteriza a los panistas, por un lado se comportaba como un verdadero sinvergüenza, de mano dura y tiránica y por otro estrechó lazos con su aliado natural, el Clero, y se declaraba creyente y hasta (¡Cosas veredes, dijo el Cid!) practicante de la caridad cristiana; Por otra parte, la alta jerarquía católica, (Y hasta el cura “de a pie”), tomó una fuerza inusitada y muchos de sus miembros se dieron a la tarea de meterse en cuanto asunto se les dio la gana, les competiera, o no.

    Recuerdo perfectamente como muchos ilustres queretanos literalmente se “salieron del closet” de sus filiaciones políticas para, descaradamente colgarse del triunfo de Garrido y sus tropelías para hacer dinero. En fin, la historia es larga, ridícula y patética, que de no ser por el daño que le causó al estado, beneficiando a unos pocos y perjudicando a la mayoría, tal vez estuviéramos hablando de algo meramente anecdótico. Pero el daño fue severo y sus actitudes imperdonables.

    De esa época recuerdo a un joven periodista que a los pocos días de haber tomado Garrido el poder, en una muy profusa columna le decía al señor del palacio de gobierno: “Bien mi gober”, en una actitud verdaderamente lambiscona. Usando un piadoso eufemismo y siendo yo generosa, diría que su actitud fue mercenaria.

    Ya en los día de Loyola Vera, muchos periodistas se habían adaptado a las nuevas corrientes, fuera por necesidad, o porque se atrevían a salir con cautela del closet. Pero entrado el sexenio del neo-tiranillo, un buen número de periodistas se dieron a la tarea de aplaudir como focas amaestradas a “Paco Garrido, gobernador”, a quienes sufridamente padecíamos los ciudadanos hasta en la sopa de la comunicación social.

    Muchas veces llegué a preguntarme: ¿Qué pasaría con esos mal llamados periodistas si un día cambiaban las cosas y el candidato de otro partido llegase a ganar? Bueno… ese día llegó, y con verdadera sorpresa, en una de mis ocasionales visitas que hago a mis amigos, leo en una columna –profusa, prolija- a un ex joven periodista que haciendo alarde de una supuesta cultura (un desafortunado batiburillo) y utilizando setentamil veces el número siete, intercala por ahí, como quién no quiere la cosa, una referencia al “Primer papá del estado”, refiriéndose al arquitecto Calzada, padre del actual gobernador y pensé: “¡Ese es el primer paso para convertirse al nuevo orden!..”.De asombro en asombro y platicando con mis amigos –todos personas inteligentes y bien intencionadas- me enteré que otros comunicólogos poco a poco “viraban” con cierta habilidad, de la derecha delirante, a la extraña y acomodaticia posición de Centro-izquierda que ahora asume el “nuevo” PRI. “De Paco a Pepe”, es la nueva lealtad: $u$ motivo$ tendrán, para sacrificar dignidad (¿? y dar tan arrastrado golpe de timón.

    Son varios periodistas los que de inmediato se pusieron en proceso de transición. Algunos empezaron a llamar a la esposa del nuevo gobernante, “la Primera Dama”; Que yo sepa ninguna de las esposas de los candidatos fue votada para ser electa como tal. Hay uno en particular que apoyó al PAN-Garrido con exageración en cuanto espacio tuvo la oportunidad de usar. Ahora y paulatinamente (aunque comprensiblemente) ya empieza hasta a hablar mal de Pancho Domínguez, dándole de cuando en cuando, discretos golpecitos para que no se vea tan mal, pero lo suficientemente notorios como para que sea advertido por la opinión pública… Y con la esperanza de que el nuevo gobernador se lo agrade$ca… o que no lo corra, como hizo Garrido con Amieva. Este periodista de marras ha llegado al descaro de “candidatear” (es broma, claro, pero la intención lambiscona es la misma) para futuro gobernador a uno de los hijos de Calzada. Este comunicólogo, no tiene un pelo de tonto, pero en rigor, tampoco de los otros. Junto con los demás, más o menos, damnificados por el cambio de poder, -veo con sorpresa- se han arropado por la flor y nata de las ratas periodísticas del Distrito Federal: López Doriga, Carlos Marín, Jorge Fernández Menéndez –un argentino de oscurísimos antecedentes, quién ya es experto en cuestiones de narcotráfico y otros temas nacionales-. Como no resulte otro Cavallo…, si, el del Renave. Mis amistades piden que no vayan a exagerar la nota en sus intentos por quedar bien con Pepe Calzada…Gobernador, y descubran que su familia tiene un perro, o un perico, o un gato y corramos el peligro que en las notas de sociales se empiece a hablar “del primer perro del estado”, o gato o hámster…o qué sé yo. Un saludo cordial a quién se atreva a publicar estas humildes reflexiones.

    Atentamente: Ofelia Tirado Martínez.

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