Hora de la sociedad democrática “CARTA a Enrique Krauze y a la sociedad abierta”

|




Querido Enrique Krauze:

Esperaba con expectación y leí con atención y cierto escozor tu artículo quincenal dominical en Reforma: “La hora de la sociedad” (23-VIII-2020). Tus porras a la sociedad civil en tiempos de pandemia, y tu reconocimiento a los médicos, enfermeras y trabajadores del sector salud. Cosas a las cuales me uno, sin duda, sin dejar de ver las contradicciones vivas de la sociedad civil. En general, seguimos sin creer mucho a las autoridades del Estado y poco en el dictado y cumplimento de la ley. Pero, Enrique, ¿de qué sociedad hablamos?

Ni una palabra de los casos de Lozoya y García Luna. Sobre el destape mediático de la cloaca del poder. La vuelta del patrimonialismo como en tiempos de Carlos Salinas tras sus reformas económicas sin reforma política que la vigilara. Ni una palabra. Desde luego puede cuestionarse, como yo cuestiono, la forma de los justicieros mediáticos del gobierno de López Obrador. Igual se puede dudar y desmentir lo que se afirma como hechos. Pero no se puede desviar la mirada ni omitir lo que estamos viendo y sabiendo, bien o mal, de los gobiernos delictivos en tela de juicio.

Terminas en cambio apelando a “las principales fuerzas de oposición en el país”, esas que acaban de estar en el poder y que hoy están en la lona y anémicas por las graves acusaciones sobre sus políticas transas. ¿Dónde están sus “líderes intachables” de ayer, de hoy y de mañana? Los de mañana, no lo sé; pero los de hoy y de ayer no los veo. ¿Cómo hablar de “unirse y coordinarse desde ahora con la sociedad civil” rumbo a las elecciones de 2021 y de 2024, sin hacer la crítica implacable del PAN y del PRI de este siglo XXI democrático? ¿Sin limpiar la casa de las fuerzas vivas y mediáticas de la actual oposición al gobierno de López Obrador?

“El presidente no usa cubrebocas. Buena parte de la sociedad sí”. La imagen contraria también es cierta: –Buena parte de la sociedad no usa tapabocas. El presidente tampoco.

Poco más de 30 millones de ciudadanos votaron por AMLO en 2018. Hoy en día muchos millones siguen estando con él, no sé si más o menos. Los otros partidos juntos se quedaron con 21 millones de votos. Tras la cloaca de los gobiernos del PRI y del PAN que se está destapando virtualmente, ¿esa oposición tendrá más o menos votos? “Una oposición sin cabeza”, lo acaba de decir Lorenzo Meyer recordando a Revueltas.

Querido Enrique: yo también creo como tú en la pluralidad y la crítica democrática. Difiero de las formas políticas de AMLO y cuestiono seriamente su sexenio patriarcal. Pero no puedo dejar de reconocer al monstruo político y del cual se está haciendo un monstruo del poder casi absoluto e infalible, como el papa de la política nacional. ¿Cómo acotarlo crítica y democráticamente?

Apelando tal vez a la sociedad abierta y democrática, como tú lo haces. Pero, ¿de qué sociedad estamos hablando? De una sociedad muy contradictoria y volátil. Que sin duda se mueve y ha avanzado, pero no tanto como uno quisiera ni por el rumbo colectivo mejor para todos o menos malo. Y así hemos pasado de la presidencia imperial al simple presidencialismo, al presidencialismo delictivo y transa, otra vez patrimonialista, y ahora al patriarcado del poder político.

Reitero lo que ya he dicho: yo voté por Obrador en 2006, 2012 y 2018. Para nada me arrepiento. Era necesario derrotar al PRIAN. Como igualmente hoy creo necesaria la crítica democrática al patriarca del sexenio. Y a la izquierda partidista, Morena y PRD, que ha sido muy poco democrática y quiere ser revolucionaria sin crítica ni autocrítica de sí misma. En este sentido escribo mi próximo texto palabrero: “Los justicieros vs los patrimonialistas”.

Un abrazo de luz y mi reconocimiento de siempre, Enrique Krauze, sin anular las diferencias, de las cuales yo he aprendido. Gracias por tu atención y tu labor intelectual. (Algo distinto pero semejante podría decir y digo de Héctor Aguilar Camín y Nexos, en esta hora de solidaridad intelectual frente a la cargada del poder en turno).

Fraternalmente, Julio Figueroa










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Un Comentario en “ Hora de la sociedad democrática “CARTA a Enrique Krauze y a la sociedad abierta””

  1. Carlos Ricalde dice:

    Julio: me parece certera tu crítica al crítico. “Ni una palabra” sobre un par de puntos que alguien como Krauze no debe obviar! Comentario aparte es que empleaste un estilo fino, cauto y mesurado, nada habitual en ti. Será porque te has atemperado o porque se trata de Krauze? Es pregunta. Sds y fuerte abrazo.

Envía tu comentario