HISTORIAS

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PONIATOWSKA, obradorista y fifí

Escribe y publica en La Jornada y es entrevistada en Milenio.
A propósito de su último libro, El amante polaco (Seix Barral, 2019).
“Para mí era importante, antes de despedirme y morir, saber quién es esa familia que me dio este apellido del que me siento muy orgullosa: Poniatowska”.
Tiene sangre azul y vena popular, combina su realeza polaca y su veta mexicana, Elena Poniatowska Amor, rumbo a los 88 años.
La simpatizante, admiradora y seguidora de Andrés Manuel López Obrador por lo menos desde hace 16 años, cuando “él tenía el cabello negro y yo lo tenía rubio”, sin vergüenza declara:
–Finalmente soy superfifí, fifisísima.
Asimismo guarda otras diferencias con Obrador. Y no pasa nada.
Elena Poniatowska desmiente en la realidad inmediata el discurso y la concepción de la historia y de la sociedad del presidente Obrador, quien pinta la realidad en blanco y negro y divide el mundo en buenos y malos.
Poniatowska es una mujer y una escritora bien intencionada, es pequeña burguesa o burguesa entera, es obradorista y, sobre todo, es una trabajadora incansable de las letras y la cultura mexicana abierta al mundo de ida y vuelta. Comparte el país, México, hacia adentro y hacia afuera, con los personajes de aquí y los que llegan de afuera, los artistas, los sucesos y los hechos históricos.
Creo que no hay otra escritora que haya hablado tanto de los escritores y artistas mexicanos y de los extranjeros que llegan o pasan por México.
Naturalmente se puede diferir de sus ideas y emociones y no simpatizar con sus narraciones. Y no pasa nada.
Elena, La Poni mexicana-polaca:
–Nunca he vivido en otro país, nunca he querido vivir en otro país. Pude vivir en Estados Unidos, en Francia, pero siento que mi país es México: México es el que me duele, el que amo, el que me ha dado todo lo que tengo. El solo hecho de ver el cielo azul todo el año, cuando venía de un país en el que llovía, nevaba… me parecía que había llegado al paraíso, porque el sol siempre te da una sensación de júbilo interior. (Jesús Alejo Santiago, Milenio, 23-XI-2019, p. 30).

Es grave que el presidente López Obrador vea la realidad, la historia y la sociedad de un modo simplista para sus fines políticos. Pero es más grave que sus miles y millones de simpatizantes asuman y repitan esa mirada simplista y superficial del mundo. La realidad los desmiente y el mundo es más complejo que las consignas políticas.
En otra entrevista, con Mónica Mateos-Vega, La Jornada (23-XI-2019), Poniatowska afirma: “El periodismo es una aspiradora… / A mí me salvó el escribir… / Soy totalmente lopezobradorista… Alguien me dijo que soy un pavorreal en el gallinero…”

HISTORIA, historiadores y políticos

Pregunta a Lorenzo Meyer:
–¿Qué piensa el historiador de El Colegio de México de la concepción de la historia y de la sociedad mexicana expresada por López Obrador en sus libros y discursos políticos?
El historiador liberal crítico, Enrique Krauze, se ha ocupado abierta y extensamente del tema en su libro El Estado soy yo (Debate, 2018) y en su ensayo “El presidente historiador” (Letras Libres 241, enero 2019).
Me gustaría conocer la mirada del académico historiador sobre la mirada política de la historia de López Obrador, con quien simpatiza.

EQUIVOCACIONES Y CRÍMENES, Bolivia, México, Brasil

Lula da Silva, ex presidente de Brasil, enjuiciado y llevado a la cárcel y apenas hace poco liberado, declara al periódico británico The Guardian:
–Mi amigo Evo cometió un error al intentar un cuarto mandato como presidente. Pero lo que hicieron con él fue un crimen. Un golpe de Estado, terrible para América Latina.

Palabrero:
–Los militantes y guerrilleros de la Liga 23 de Septiembre se equivocaron terriblemente en su concepción del mundo y del cambio de México en los años 70. Pagaron con su sangre. Y por supuesto la guerra sucia del poder del Estado fue una atrocidad mayor, fuera de la ley y sin consecuencias para los infractores.
–Los jóvenes acelerados de Ayotzinapa, sobre ideologizados y violentos en una realidad violenta, pagaron muy caro, junto con sus familias, su osadía subversiva. Su desaparición y exterminio quién sabe por quiénes y cómo, es otra monstruosidad mexicana.










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

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