Heroica Matamoros

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La huelga oculta de algún modo la revolución.

Lenin

En la época que vivimos esta Cuarta Transformación, el optimismo desmedido de la victoria morenista es reemplazado por una nueva insurgencia civil que exigirá, en la medida de sus fuerzas organizadas, una verdadera transformación desde la base, una especie de ajusticiamiento, luego de que durante las campañas electorales fueran conocidas las informaciones sobre el reemplazo de las bases populares de MORENA por sobre militantes priistas y panistas, cuestionando desde aquellos días la caricatura de partido que, no obstante, obtuvo una pomposa victoria de una cuarta parte de toda la población mexicana, un número significativo de participación política que parecía ahogarse durante los tres primeros sexenios de la década del 2000.

La huelga de Heroica Matamoros es una de las más emblemáticas consecuencias sociales de la victoria de AMLO como representante de un gobierno de “izquierda”. No obstante, las y los trabajadores matamorienses han aprovechado esa ola de optimismo nacional para convertirlo en espíritu de lucha, y que ya ha contagiado no sólo a otros obreros y obreras de Tamaulipas, sino que también ha logrado un importante impacto mediático y de organización espontánea en varios puntos del territorio mexicano, un recordatorio de que la opresión y la explotación de una clase sobre otra se encuentra configurada en la economía y cultura propias de este país, vinculada íntimamente a una sociedad discriminatoria de clases, géneros y etnias.

Heroica Matamoros se ha hecho dignamente célebre desde el 25 de enero del año en curso. Ubicado al norte del Estado de Tamaulipas, es un municipio que comparte frontera con los Estados Unidos, cuya mayor actividad económica son las 120 empresas maquiladoras que ocupan a 100,00 personas de una ciudad habitable para medio millón.

No obstante, días antes del 25 ya se anticipaban vientos rebeldes de organización proletaria ante la exigencia del sector obrero para aumentar el salario en un 20 por ciento y un porcentaje del 32 por ciento para un bono anual. De ahí el lema 20/30 que ha aparecido desde el principio de esta campaña trabajadora y que ya ha durado un mes.

Pero los dueños de las empresas se han negado hasta ahora de cumplir las demandas en pretexto de que no hay suficientes recursos para satisfacer los aumentos. No obstante, también se han negado a abrir sus cuadernos de contabilidad para verificar que realmente no existen fondos de una de las empresas maquiladoras controladas sólo por 10 familias y con una enormidad de sus inversiones de 60,000 millones de pesos, sin contar las ganancias –siempre ocultas- que generan la exportación de electrónicos y autopartes a la poderosa economía de guerra y financiera que ha caracterizado a los Estados Unidos desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

El efecto ha sido amenazador para toda la franja norteña, en donde se concentra buena parte de la actividad económica entre México y su vecino del norte, generando preocupaciones al otro lado de la frontera como ejemplo que se exporte esta justa rebelión a los propios trabajadores norteamericanos, y para los gobiernos federales en su afán de mantener las nuevas negociaciones que permitan un acuerdo definitivo del Tratado de Libre Comercio entre ambos países en este año.

Los medios de comunicación han impedido mayor alcance de estos paros y protestas para evitar el contagio al resto de la clase trabajadora nacional, en donde las y los tamaulipenses han levantado asambleas, ocupaciones de empresas y solidaridad de clase a nivel local.

Pero las redes sociales y la iniciativa de la juventud han jugado un papel importante para el sostenimiento de esta lucha obrera más allá de los límites municipales de Heroica Matamoros. Se han realizado foros en las universidades de Ciudad de México para actualizar el avance de esta huelga y convocado a diferentes marchas para difundir entre las y los trabajadores del resto del país este nuevo capítulo de lucha proletaria.

Mientras tanto, en Heroica  Matamoros se ha propagado la huelga como peste bubónica a otras empresas dedicadas a la producción de leche y refresco, develando así las condiciones de miseria de otros trabajadores que no ven garantizadas sus expectativas de vida en un ambiente laboral de precarización y explotación.

Desde el estallido de la huelga que ha logrado las concesiones de casi todas las empresas afectadas, el gobierno estatal y el sindicalismo charrista han maniobrado de diferentes maneras para sabotear el movimiento trabajador, desde declarando ilegal la huelga y calificando el paro de actividades como una anarquía hasta el uso de la fuerza policial contra los huelguistas, intentos de levantamiento y amenazas de muerte hacia la abogada Susana Prieto, quien ha dado fe de la legalidad de todas las demandas expuestas desde enero.

El gobierno federal encabezado por AMLO ha favorecido un diálogo difícil entre dueños de empresas y sus empleados, sin garantizar una salida definitiva que satisfaga ambas partes en plena ebullición social de un aumento de las huelgas a nivel nacional, tanto de los maestros de Michoacán como los técnicos de PEMEX que tampoco se sienten representados por sus dirigentes.

La batuta de la revolución social podría inclinarse por los trabajadores que están aprendiendo a organizar sus demandas, pero sin alcanzar aún una conciencia de clase sólida para asumir un mando colectivo que reduzca a seis las horas de trabajo por día, que aumenten los salarios y crean nuevos sindicatos como órganos democráticos y de representación local, coordinándose a nivel federal sus luchas y sus necesidades, al mismo tiempo que se conviertan en los nuevos dueños de la Cuarta Transformación que reviente de raíz los límites partidistas de MORENA.

Cualquier transformación social ha tomado más de seis años para concretarse tanto a nivel nacional como internacional, pero tampoco ha existido en la historia un referente milimétrico para prever el ritmo de las transiciones y convulsiones de las revoluciones. Pero lo que sí ha quedado claro es que ese cambio histórico de una edad a otra, ha sido impulsada por grandes masas que han comprendido las causas elementales de su explotación y que se han educado, en décadas de luchas de clases, para comprender la dimensión global del capitalismo como responsable suprema de las bonanzas del 1 por ciento de la población por sobre el 99 por ciento restante atrapada en la miseria.

Larga vida a Heroica Matamoros y a todo movimiento social que tiene en sus manos el destino de esta Cuarta Transformación.

Edgar Herrera










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