“HA PARTIDO A SU DESCANSO ETERNO, LA MEJOR Y BELLA VOZ DE LA RADIO COMERCIAL Y CULTURAL DE NUESTRO AMADO QUERETARÍN”.-

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El pasado 15 de julio, a las 20 horas de este cabalístico 2020, partió, hacia tal vez mejores estadíos, donde seguramente continuará ejerciendo su “trabajo”, de impartir felicidad a todos sus radioyentes; nuestro querido amigo Don ALFREDO GARCIA VARGAS,camino que inició muy joven a través de las ondas radiales de XENA y XEJX, donde, desde sus primeros minutos de actuación, electrizó a todos los Queretanos de “aquellos tiempos”, por su bella, sonora y modulada voz, educada mediante el continuo ejercicio de declamar en alta, mediana y baja locución, los mas hermosos versos que le hacía recitar su inolvidable Maestro de primaria Profesor José Antonio Estrada Pérez, más conocido como el maestro “Toto”, allá por la mitad de los años “cuarenta”, bajo los añosos patios y salones de la no menos antigua Primaria “Benito Juárez”, cuando ésta se situaba en la calle de Madero, entre Guerrero y Ocampo, respondiendo a mi pregunta “¿a qué se debía su bella voz ?”, llenándome de nostalgia y orgullo, el que alguien agradeciera y recordara a mi ilustre tío materno.
El Contador Jesús Romero Santoyo al escucharle en una plática con sus compañeros universitarios, lo llamó aparte para invitarlo a trabajar en la Radio comercial queretana, Alfredo se sorprendió de que aquel maestro de la dicción, y excelente locutor, le ofreciera algo semejante, aceptando de inmediato, sin preguntarle cuanto era la paga, y acompañado de uno de sus amigos, penetrar al sacrosanto estudio radial, sin saber, ni remotamente manejar un extraño y enorme aparato llamado Consola, a cuyo lado estaba el aparatito que iba a ser por muchos, pero muchos años su inseparable amigo, el micrófono, que al empezar a hablarle, no le hizo el menor caso, pues había que conectarlo con el monstruo aquel que lo miraba con fieros ojos.
Utilizando el viejo método de acierto y error, que en un principio fue de real horror, logró que su nuevo amigo hablara con el eco de su voz, y ya todo fue miel sobre hojuelas , excepto cuando se dio cuenta el “alto” sueldo con que eran retribuidos los antiguos trabajadores de la radio, 25 centavos por hora, Alfredo de por sí fúrico y algo bilioso, no le pareció nada bien y usando sus dotes de persuación, logró conjuntar a la mayor parte de sus compañeros y le hicieron un paro al Maestro Romero Santoyo, quien lo pensó bien y les aumento el sueldo a un peso con ochenta centavos por hora trabajada.
Resulta que el estudio que mencionamos, para refrescarlo y airearlo un poco, daba al patio de la casa que por “aquellos tiempos” ocupaba la familia de mis padres y hermanitos, Jorge, María Luisa, Ana Gloria y Pepe…Mario Re, el mayor, por aquel año de 1954, estaba terminando sus estudios de Secundaria en la gloriosa Secundaria Nocturna para trabajadores, siendo amigo de su compañero de salón Antonio Robles, excelente locutor y amigo a su vez de Alfredo, nos presentó, sin gran trascendencia, pues este se sentía la mamá de los patitos, pues todo mundo lo alababa y apenas si me hizo algo de caso, no así Toño Robles, que me consiguió de la pequeña, en ese entonces, discoteca de la estación, la música de las canciones “Torna a Sorrento y Violetas Imperiales”, mismas que el Maestro Don Adolfo X, Blanco me había marcado para cantarlas en la fiesta de fin de cursos, próxima a celebrarse en el Teatro de la República.
La excelente voz de Alfredo fue la culpable de que destacara sobremanera en la Radio queretana, y culpable además de que no siguiera estudiando su carrera de Leyes en la Universidad, su vida la llenó de amigos y de música, apasionándose por el Tango, inaugurando el programa que se convirtió en el motor de su vida: “FIESTA DEL TANGO Y DE LA CANCIÓN, EN TORNO A LA MEDIA NOCHE”, QUE TRANSMITIÓ POR TODAS LAS ESTACIONES EN QUE LE TOCÓ TRABAJAR…XENA, XEJX, XEQG,Radio Querétaro, terminando en Radio Universidad, donde formó una gran audiencia y miles de fans por su programa.
Alfredo minada su salud por los años, los pesares de vivir en solitario y sus frecuentes mal pasadas, fue minando su estado físico, sin dejar la casa de la calle Arteaga, misma que por un tiempo fué asiento de su familia ,la que al paso de los años, lo mismo que Alfredo se fue deteriorando con gran alarma de su familia, sobrinas, sobrinos y amigos que le visitábamos en ella, pues los techos podrían aplastarle, con gran renuencia aceptó irse a la casa de descaso “luz al ocaso”, misma en donde pasó sus últimos años de vida, asistido por una gran dama: Normita, que lo cuidaba 24 horas al día…en los penúltimos meses su gran amiga Lupita Escobedo, el Ing. Pepe Valencia, su Técnico de cabecera, quien con suprema paciencia y cariño le grababa sus programas radiales y su amigo Mario RE, le invitábamos s desayunar, acompañándonos con supremo gusto, hasta que el tal COVID nos separó, dándonos tan solo la pequeña oportunidad de saludarlo telefonicamente.
Alfredo siempre conservó la misma tónica de vida, expresada musicalmente por Raúl di Blasio en su obra “CORAZÓN DE NIÑO”, sin apartarse jamás de la gran musicalidad y belleza de su música preferida LOS TANGOS, misma pasión que compartimos, junto con mi gran Divo de Bernal.
Alfredo García Vargas vivirá en nuestros corazones y recuerdos, en tanto, con lo que nos quede de vida, sigamos disfrutando de la música, DE TODAS CLASES, QUE TANTO AMÓ… CON LA MIRADA PUESTA EN EL INFINITO…AÑORANDO TRISTEMENTE A LA COMPAÑERA… QUE ALGUNA VEZ LLEGÓ…Y NUNCA SE CONCRETO…Mario RE le abraza y saluda a todos ustedes sufriendo el dolor que sentimos cuando un gran amigo se va…descanse en PAZ.










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