Eros y Tánatos

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Por Hernando Lozada / Viviana García

¿Quién eres tú; la enojona, la voluble, la reclamadora, la impaciente, la precisa, la exigente, la de la figura exquisita, la real? Si esa soy yo. Pero también soy la que ama, la que ríe, la que vive intensamente, la hermosa, la digna, la segura, la amante divina, la bruja, la de los ojos hermosos, la mujer que amas rabiosamente.

¿Y quién soy yo; el mentiroso, el taimado, el parsimonioso, el relajado, el patético, el de la mano cálida, el peludo casi chango? Si, ese eres tú, aunque ahora te veo muchas mas cosas que antes no veía en ti, eres el enamorado de Viviana, el soñador, el ambicioso.

¿Quiénes somos nosotros, los unidos, los rabiosos, los difíciles, los apasionados, los locos, los atrevidos, los provocadores, los insaciables, los soñadores, los gestudos, los vengadores, los diferentes? Exacto, todo eso y más: los intocables, los indestructibles, los inseparables, los conectados, los vinculados, los enamorados, los amantes, los novios, los amigos.

¿Para qué quieres miles de millones de hombres? Para nada, aspiro a un solo hombre que me haga sentir plena.

¿Tienes miedo de que lo nuestro sea una fuente de aguas llameantes? No. Ya es eso.

¿Crees preferible cubrir el corazón con nubes para evitar el dolor de la realidad? Jamás. Prefiero morir con la verdad que vivir con mentiras.

¿Qué música te toca las entrañas, te aparece una sonrisa y te desaparece las penas? La de la sonrisa de mis hijos, la música que me da tu voz, la música de mi padre y mi madre.

¿Te gusta que la vida fluya entre tus manos o la prefieres atrapada en una estatua inmóvil? Todo se mueve, todo fluye…hasta yo.

¿Es posible engañar al tiempo con una sonaja y despertarlo perdido en otra playa? El tiempo no se engaña, es más seguro que tú y yo amanezcamos perdidos en alguna parte del mundo a que el tiempo pierda uno solo de sus segundos.

¿Quién tiende más trampas, las olas o los hombres? Ambos.

¿Tienes miedo de que yo no sea como siempre me has imaginado o tienes miedo a mostrarme tu parte más oculta? A ninguna de las tres. Hoy día conocemos mucho más el uno del otro y seguimos.

¿Qué sentido metafísico tiene descender a las profundidades de tu abismo? Perderte en el paraíso, sentirte seguro y acompañado de Viviana y ella de ti.

¿Todavía vamos a construir nuestra casa de la transparencia hasta vivirnos, sobrevivirnos, morirnos y sepultarnos? Dalo por hecho.

¿O, nuestro destino va a depender de alguien que llora? Eso es algo que no podemos saber. El destino nuestro es el que nosotros forjemos. Si alrededor existe alguien quien llore por este camino que construimos juntos, no podemos hacer nada. Debemos seguir adelante, siendo felices y respetando el entorno.

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