Éramos ochenta…

|




 amigos_camaradas

“QUIEN TIENE EL CORAZÓN

Y LAS MANOS VACÍAS,

NO TIENE AMIGOS”.-

Proverbio árabe.-

El pasado 16 de diciembre nos reunimos en la bella casa de la Familia Flores-Rodríguez, en la Colonia Virreyes, de nuestra hermosa ciudad de Queretarín, proporcionada galantemente por mi hermanita Ana Gloria, veinte de los ochenta egresados de la Generación 1958 de la gloriosa Escuela Nacional de Educación Física, tal número es lo que resta físicamente de aquella animosa y poblada tropilla de flamantes Profesores, que se dispersaron por todos los ámbitos del país, para servir los preceptos de la Educación Física, parte complementaria e importante de la llamada Educación Integral.

59 años han pasado y el gran número de sus integrantes se ha ido desgranando como lozana mazorca, quedando ahora solo unos pequeños y envejecidos granitos, que terca y tenazmente cumplimentan aquel viejo juramento de reunirse año con año en la fecha de su egreso, siendo la generación del 58, la única que lo ha realizado cada 16 de diciembre.

Pasamos lista de presentes y más son las voces que no se escuchan a la mención de su nombre. A los que sí lo hacen, todos volteamos para tratar de verles, ajustándonos un poco mejor los lentes para trabajosamente reconocer la juvenil figura que en nuestra mente levemente vagaba , recordándoles cómo eran en “Aquellos Tiempos”…ahora vemos personajes coronadas sus cabezas por albos cabellos, los que aún los tienen o reluciente calvita a los que poco a poco los perdieron, arrebatados por los avatares del tiempo…aquellas bellas compañeritas que tanto alegraron nuestros corazones, ahora convertidas en apacibles y tranquilas abuelitas, apagados un poco sus ojos, recobrando aquel antiguo brillo solamente cuando hablan de sus hijos y de sus nietos.

Proceden en su mayoría del antiguo Distrito Federal, algunos, bien cumplidores son representantes de otros estados y ciudades de nuestra república, abandonando momentáneamente a sus familias para convivir con nosotros en la cita que hace un año, en 2016, concertamos, para visitarnos en nuestra amada ciudad, las mujeres son las más, los varones los menos, siendo aquellas las actuales organizadoras del anual evento de volvernos a encontrar…Elia Caso es la más aguerrida y sobre sus hombros pesa el “recordarnos” que si aún hay vida, es importante nuestra presencia, a pesar de los nuevos y viejos achaques que diariamente se nos presentan.

Convivimos algunas horas, degustando los exquisitos platillos preparados por la Maestra Ana Gloria y sus hijas convertidas en “pinches” de cocina, con la pancita llena y colmados de los saludos y parabienes para el futuro, revivimos el viejo juramento de volvernos a encontrar, si la suerte y la vida nos son aún favorables, ahora en la nueva Ciudad de México, lugar al que gustosamente iremos para reanudar nuestra vieja amistad y revivir nuestros recuerdos de “Aquellos Tiempos”…¡Gracias queridos compañeros y compañeras!…Mario RE les abraza…










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Envía tu comentario