EN DO MAYOR: “COMALA Y LOS HIJOS DE PEDRO PÁRAMO”.

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“—¿Quién es? —volví a preguntar.
—Un rencor vivo —me contestó él”.
Y ese rencor vivo parece recorrer todo México. Por lo menos, a veces pareciera que la representación del país está en Comala, ese microcosmos habitado por seres condenados a vivir entre la memoria enraizada, alimentada por un dolor no resuelto; de esos dolores recubiertos con capa tras capa de costra seca, hasta que algo les remueve y les hace emerger ese encono vivo, quemante.

Eso parece estar sucediendo en el país. Los hijos de Pedro Páramo reclaman, como Juan Preciado lo hace, el abandono de un padre. Comala es el país habitado por muertos en vida y condenado a orbitar alrededor de la figura del padre. El rencor vivo está allí, en la parte más profunda, pero en ebullición. Como en Comala, todo el tiempo parece ser agosto y , aunque llueva, el aire sopla caliente y “el olor podrido de las saponarias” invade el cielo de México.
¡Son tantos los hijos de Pedro Páramo! Tantos, que ni siquiera saben quién es quién. Los caminos se cruzan, pero no se encuentran entre ellos. Están aquí, con su rencor disfrazado de ideología y eso parece sostener su caminar. Unos más que otros tienen presente la voz de Dolores: “ No vayas a pedirle nada. Exígele lo nuestro. Lo que estuvo obligado a darme y nunca me dio… El olvido en que nos tuvo, mi hijo, cóbraselo caro”.
Pedro Páramo ya no está. Ha caído bajo el peso de su fuerza y víctima de sus propias apetencias.
¿Volverá acaso transmutado y vestido con otro ropaje, pero con la misma esencia? ¿Cómo saberlo?
Mientras tanto, aquí, como en el Comala rural, esta Comala cubierta de asfalto, disfrazada de modernidad, todo camino “Sube o baja según se va o se viene. Para el que va, sube; para el que viene, baja”.
Y como Juan Preciado, pregunto: “Y ¿por qué se ve esto tan triste?
—Son los tiempos…”, contestan las voces.

¿QUO VADIS?, PREGUNTA LA CATRINA
“A todo mexicano: “Chairo”, “Fifí”, rico o pobre ¿Por qué el afán de agredirse unos a otros? ¿Por qué tirarse mutuas patadas, cual salvajes potros al tiempo que lanzan por su boca, espuma, lodo y cobre? Se lamentaba así la catrina, por este México polarizado Al ver que unos hablan solamente de pe$o$ y finanza$,Tasando todo su bienestar en inver$ione$ y ganancia$, y sin proponer soluciones a la violencia que nos ha paralizado.
“Harta -decía- estoy de esta demencial violencia, mi potestad ha sido rebasada y esto parece no tener salida, ¿Por qué ese afán y su necedad por escupir a la vida? ¿No saben a dónde van? ¿Han perdido el rumbo? Pido clemencia”.

DE NEGRO, POR FAVOR.
Ni la clara manifestación de un Estado incapaz de combatir la violencia como la que hemos padecido; ni los costos de un Estado caro e ineficaz, corrupto y corruptor, débil, omiso, complaciente con los que se beneficiaron bajo el cobijo de su sombra, como está más que evidenciado, fueron motivos para lanzar convocatoria a una marcha, como la que se está lanzando para este domingo 11, a favor del NAIM en Texcoco.
Ni los numerosos feminicidios, ni los casos de pederastia, ni la tenebrosa noticia de los tráileres con cadáveres, ni la estafa monumental que diera a conocer la investigación del equipo de periodistas de Animal Político en 2017, sobre la llamada Estafa Maestra, en la que se dieron cifras de un fraude por más de 7 mil millones de pesos, cometido por el gobierno de EPN y de los que se desconoce el destino de la mitad de ese dinero, convocó tal énfasis por una marcha. Ni lo que se diera a conocer poco tiempo después por el periódico Reforma sobre el desvío de 700 millones de pesos entre los años 2014 y 2017 a través de la SEDESOL y de la SEDATU mediante pagos a empresas fantasmas, convocó a una marcha, como la que están promoviendo voces como la del actual secretario de Turismo, Enrique de la Madrid, la presidenta de Alto al Secuestro, Isabel Miranda de Wallace, y la ex candidata a diputada por el PRI en la CDMX y otrora candidata al Senado en el 2006 por el partido Nueva Alianza, Laura Elena Herrejón.
Seamos claros y establezcamos la diferencia entre las marchas sobre los 43 o para apoyar a los familiares que buscan a sus desaparecidos o las que protestan por los feminicidios y la que convocan ahora los que el NAIM en Texcoco. Las primeras son marchas sociales, esta última convocada para el próximo 11 de noviembre responde a intereses que nada tienen que ver con la justicia, la impunidad, o transparencia o la defensa de una causa social.
¿Legítimas las causas de esta próxima marcha? Sí, claro está. Pero algo que llama la atención, es el pedir acudir a la marcha vestidos de negro. Un rasgo de evidente falta de sensibilidad para quienes han marchado por causas que se refieren a cuestiones tan delicadas como las desapariciones forzadas, asesinatos, o las madres de desaparecidos, entre otros más y que hablan del dolor de pérdidas de seres queridos.










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