EN DO MAYOR.

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NO SE LES OLVIDE, CLAUDIA Y ERNESTINA, NO SE LES OLVIDE.

Algunos recordamos a la Claudia Sheinbaum de hace años, cuando marchaba en protestas contra los feminicidios. Claro, gobernaba el PRI, ese que se fue…

Está bien, Niniane, está bien. Sorpréndete, aunque me mires con esos ojos de mabolo tierno, como decían en mi tierra cuando alguien mostraba un asombro descomunal en sus ojos, así como estás ahora. Y para que continúes en tu asombro, sábete que también Ernestina Godoy marchaba. Ambas dos.

 Aunque de doña Ernestina Godoy, la actual Gobernadora de Justicia de la CDMX, no me acuerdo que anduviera en marchas, Lydia Cacho sí se acuerda. Y se encarga de mencionarlo en un Tuiter del 13 de agosto, cuyo contenido cito textualmente: “Recuerdo aquellos tiempos en que @ErnestinaGodoy y @Claudiashein marchaban codo a codo con miles de feministas cuando reporteras documentamos la violencia feminicida en México. Cuando el PRI lo negaba todo. #NoNosCuidanNosViolan”

 Flaca y acomodaticia es la memoria. A buena parte de la sociedad se les olvida también que esta ciudad tiene más de 20 años de ser manejada por gobiernos perredistas, que luego trasmutaron en MORENOS. Recordemos que el primero en gobernar la ciudad fue Cuauhtémoc Cárdenas, luego Alejandro Encinas, continuó Marcelo Ebrard, hasta que llegamos al tristemente recordado Miguel Ángel Mancera a quien suplió luego unos meses ( de marzo a diciembre) , José Ramón Amieva. Hoy está Claudia Sheinbaum.

Ahora se les olvida eso. Y que fueron oposición perredista y entonces permitían ( y en algunos casos las incentivaban ), aguerridas marchas que convertían a la ciudad en un pandemónium. Marchas y manifestaciones en las que se vandalizaban comercios, agredían a quienes podían ante la mirada impasible del gobierno de la ciudad que le dejaban tomar los espacios, bajo el argumento de “respetar su derecho a manifestarse y libre expresión”. Aunque, detrás de ese “respeto a los manifestantes” se escondía un propósito: generar la percepción de que los gobiernos federales en turno, nada hacían. Vicente Fox, Calderón se las vieron “amarillos ( como los soles perredistas) y morenos”, con esta ruda e implacable oposición.

Por eso no cabe la respuesta que Claudia Sheinbaum diera el pasado lunes 12 a las protestas, afuera de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y en la Procuraduría capitalina (PGJ, donde aventaron diamantina rosa al titular de la policía, Jesús Orta y rompieron vidrios e hicieron pintas, actos en los que Claudia Sheinbaum fijó su atención, antes que atender la raíz de la protesta. “Quiero ser muy tajante en esto: n o v a m o s a c a e r e n n i n g u n a p r o v o c a c i ó n”, contestó.

Cabe preguntar: ¿Provocación de quién? ¿quién tiene mecanismos tan poderosos para activar una provocación contra el actual gobierno, si en la más alta instancia en la ciudad está ella y AMLO en la cumbre del país? ¿Entonces todas las demandas que se dieron con EPN o en las que ella participó antes con el tema de los feminicidios, eran provocación? ¿No hubieron vandalismos en esas marchas? ¿Estando Peña Nieto en el gobierno federal no hubieron marchas y agresiones de grupos infiltrados? ¿No argumentaban acaso ellos como PRD ( donde ellos militaban entonces) que esos infiltrados eran sembrados por el mismo gobierno para tener pretexto de usar la fuerza bruta contra todos los manifestantes? ¿En estas últimas manifestaciones, la del lunes y de este viernes, los infiltrados que vimos de dónde eran? ¿Quién de los opositores tienen capacidad para movilizar a grupos de choque, como claramente se ve que hubieron el viernes?

¿De verdad toda esta manifestación de descontento de las mujeres responden a provocaciones? ¿Mienten las cifras de feminicidios y desapariciones diarias que han sido documentados por organismos serios?

CULPAS COMPARTIDAS, VIOLENCIA Y POLITICA DE BAJA ESTOFA.

El miedo que ha paralizado a miles de mujeres ante la violencia que a lo largo de la vida hemos padecido y presenciado en todos los espacios , ha roto ya su dique construido con el silencio y con el ominoso sentimiento de culpa que nos hizo aceptarla como parte de un destino heredado.

Hemos caminado mucho con la pesada loza de la culpa por ser mujeres, por respirar el mismo aire de este mundo del que todos formamos parte como materia y espíritu que somos. Hoy reivindicamos nuestro derecho a ser parte de una sociedad donde se nos respete. Que se nos reconozca que, además de madres, esposas, tenemos derecho a ser escuchadas, a ser visibles, a vivir nuestra ser femenino sin culpas y sin ser violentadas en nuestra dignidad humana.

No se puede olvidar el origen del problema que estamos viviendo y que tiene su expresión de manera visible en los feminicidios, en la trata de blancas, en los acosos y abusos sexuales que se padecen a diario en todos los espacios de la vida y que permanecen aún de manera muy soterrada en los hogares, también. Una violencia que ha crecido y hoy se ensaña con mujeres de todas las edades. Vean los casos de abuso a niñas, por favor.

Sin precedentes en su brutalidad, la violencia continúa avanzando. Ni gobiernos, ni sociedad hemos trabajado a fondo en las causas de su origen. Hoy nos revienta a todos de la manera más dolorosa e inimaginable: No nos estalla en el rostro, sino en lo más profundo de la entraña. Duele. Duele tanta violencia para con nuestros niños, nuestras jóvenes, duele el dolor de las madres de desaparecidos. Duele y avergüenza ver a este país convertido en lo que hoy es. Duele ver en lo que se ha convertido esta CDMX. Por eso no se puede permitir que se reduzca o minimice lo que hay detrás de esas expresiones de las jóvenes mujeres que acudieron a esta última manifestación.

Este gobierno tiene la oportunidad de reivindicar su permanencia durante 20 años en la CDMX. De dignificar su hacer político con hechos y resultados concretos. No cabe aquí estar echando culpas cuando ellos conocen las entrañas de esta ciudad. Hoy está donde está porque obtuvo el voto de quienes creen en él ciegamente; pero -sobre todo- el voto del hartazgo ante la corrupción e impunidad padecida por tantos años. ¿Vale la pena perderse en culpas y reproches en lugar de ir a fondo del problema? En caso de persistir en la repartición de culpas ¿a quién culpar? ¿A las autoridades que antecedieron a esta administración y que crearon simples paliativos como reservar vagones para mujeres, pintar camiones y taxis de color rosa ? ¿A la sociedad que ha sido incapaz de exigir de manera unida y coordinada a los gobiernos en turno acciones contra esta violencia que fue escalando hasta llegar a dónde estamos? ¿A ambos?

No podemos perdernos en culpas. Pero si refrescar la memoria y tener presente que durante estos últimos años la hoy CDMX, ha estado gobernada por administraciones perredistas que terminaron replicando el modelo priista que tanto repudiamos algunos y que ellos dijeron querer erradicar . Hoy, muchos de los integrantes de ese partido son parte de Morena, que -como sabemos- gobierna la ciudad. Y de marchas y manifestaciones ellos saben muy bien.

No queremos más de lo mismo. Urge coordinar acciones ciudadanas y gubernamentales basadas en el dialogo y respetos mutuos para salir ya de este esquema podrido de hacer política de baja estofa. Urge trabajar por un horizonte más sano para todos y para los que vienen detrás de nosotros. No nos hagamos esto. No se los hagamos a nuestros niños, a ancianos, a este país que- pese a todo- hace lo posible por mantenerse en píe.

zaragozacisneros.jovita@gma










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

2 Comentarios en “ EN DO MAYOR.”

  1. Claudia Cuesy dice:

    Estimada Jovita:
    No te conozco, pero le das sentido con tu pensar y escribir a lo que
    Millones de mexicanos queremos decir y no sabemos cómo. Describes
    Nuestra dolorosa realidad con ideas tan claras y objetivas que yo en lo personal las agradezco de corazón. Los mexicanos, somos niños perdidos que no sabemos a dónde ir ni que decir; nos desquitamos con burlas y memesal mal gobierno que estamos viviendo, porque no sabemos otra forma de hacerlo. Nuestro vocabulario es escaso y nuestro entender político, más. Gracias por tan atinado artículo, nos da una luz en el camino.
    Somos un país perdido en la mitad de un mar turbulento. Gracias por tu sapiencia y por ser tan brillantemente mujer. Hay que empezar a organizarnos civilizadamente YA. Un abrazo afectuoso.

  2. Claudia,muy agradecida con tu lectura y tus palabras. Es gratificante saber que del otro lado hay lectores como tu, conscientes de lo que está en juego en el país y sensibles y críticos con nuestro hacer.
    Dices bien, mi estimada Claudia: organizarnos civilizadamente. Ese es el trabajo ciudadano por hacer ¡de ya! Es lo que nos salvará del naufragio que amenaza al país.
    Te envío afectuoso y fraternal abrazo.

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