EN DO MAYOR.

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HOLOGRAMAS.

Maestros de la farsa están allá y acá y por todos lados. Fantasiosos e ignorantes de la oscuridad que les rodea, se regodean con la creación de su propio holograma. Artífices del autoengaño ¿qué puede salir de ese fondo?

Taimados, cuando son oposición golpetean inmisericordes a su oponente. Mezquinos hasta la ignominia, si acaso hay una buena propuesta venida de su oponente la minimizan, menosprecian o denuestan, aunque esta sea de beneficio a la sociedad. Impúdicos como son, una vez estando ellos en el poder usan la propuesta que antes descartaron y la revisten de bondades para venderla al electorado como suya. Hacen su propio juego y acomodan las fichas y cartas a favor para continuar avanzado en su ascenso, rompiendo los límites y reglas.

“Calma…calma…calma. Toma el centro de las cosas. Que los asuntos de la política no te arrastren en su vorágine. Que esa bola de oportunistas y mezquinos que han encontrado cabida en el todos los partidos y han hecho de la política su modus vivendi y la columna vertebral de su existencia, no te lleven a escribir a través del enojo momentáneo. Observa cómo desayunan buenas intenciones, mira la manera cómo comen y mastican las esperanzas de su electorado y escucha el ruido que hacen al saborear su postre de mentiras disfrazadas…”

¿Calma pides, Niniane? Eso trato. Pero hemos de decir y -aunque suene reiterativo- lo qué debemos decir. ¿Qué es el periodismo? ¿Qué pasa con el periodista que sirve al poder en turno? ¿Cuál es el papel último del periodista? ¿Cuál es el motor que impulsa nuestro hacer? ¿Acaso no hay en el acto de informar un poco de justicia al investigar y difundir información a la sociedad? Entonces, vuelvo a lo mismo: ¿Dónde radica el acto de justicia del periodista que trabaja para el poder en turno? No debemos dejar de insistir sobre este punto, de precisar la diferencia entre el periodismo que defiende su papel de libre ejercicio, al periodismo partidista y mercenario. Y tener presente que no se puede hacer un periodismo justo, cuando se hace desde una óptica claramente parcial y de servicio o en defensa de un partido o un individuo en el poder.

¿Calma pides, Niniane? ¡Sea pues! Calma, si. Pero no silencio u omisión ante ciertos hechos o personajes que avanzan sin contención y con la profunda malicia de utilizar a los demás para objetivos personales o grupales.

No se puede, ni se debe soslayar lo que acabamos de ver en días pasados, allá en Aguascalientes con Ricardo Monreal Ávila, un personaje harto conocido. Político por todos los costados y avezado alumno del sistema, controvertido en lo que dice, en cómo lo dice y en lo que hace. Zacatecano y con 58 años de edad, “sonrisa colgate”, chapulín veloz y- sobre todo- ágil como pocos para saltar de un partido a otro.

Recordemos que nació en el PRI, luego pasó al PRD, de allí al PT, más tarde MOVIMIENTO CIUDADANO y hoy es el flamante coordinador de la bancada Morenista en el Senado. Ni caso tiene enumerar los cargos públicos que ha desempeñado desde que inició su carrera política, allá por 1975.

Con esa habilidad que tienen algunos políticos para cambiar los aires a conveniencia, Monreal fue protagonista de un cínico episodio el pasado sábado 4 de mayo, en que asistió a un mitin en la explanada del Monumento a Morelos, en Aguascalientes. Allí, junto a Arturo Ávila, candidato de Morena para la Alcaldía, el actual coordinador Morenista en el Senado lanzó encendidas arengas para que votaran por Ávila: “Tenemos en nuestras manos el futuro, tenemos en nuestras manos el cambio, de seguir profundizando en la Cuarta Transformación. Quiero pedirles que no dejen solo a Arturo, yo hago un compromiso con ustedes: si ustedes le ayudan a Arturo para ser presidente, aquí habemos seis Senadores y somos la mayoría en el Congreso de la Unión, si ustedes le ayudan a Arturo nosotros desde México en el presupuesto vamos a ayudarle a Aguascalientes…”

Los vítores y aplausos de la concurrencia se dejaron escuchar. En el centro del pódium y rodeado de su sequito de entusiastas y obedientes morenistas animaban a la concurrencia para que aplaudieran. Una vez más se repite esta fiesta Mojiganga. Esta comedia que a lo largo de la vida política de México se ha venido repitiendo con cada administración, con cada partido. Sean del color que sean.

Huelga decir que todo esto se dio en el contexto de campaña y cuando estamos a menos de quince días de que se lleven a cabo las elecciones para las 11 alcaldías de ese Estado.

Los reclamos de diversos sectores a este episodio de claro condicionamiento del voto, fueron desestimados por los morenistas quienes argumentan que se sacó de contexto lo que Monreal dijera, menospreciando con eso el sentido común de quienes vemos en ello el claro chantaje de un hombre que, desde hace tiempo, viene construyendo su ascenso al más alto puesto del país: la silla presidencial.

Pero no es el único. Ya iremos viendo cómo terminan peleándose entre ellos por el control de sus espacios de poder. Y no lo digo porque desee que así sea. Lo digo desde una inquietud que me produce ver que la forma política de operar es la misma que por años instituyó el régimen priista y del que AMLO es un fiel heredero en forma y fondo, al igual que muchos de sus operadores políticos.

Con suma inquietud veo que esto de la Cuarta Transformación no es más que una remasterización de la política de siempre y conformada por personajes que, por un lado, tienen toda la malicia y el conocimiento de las entrañas del sistema y usan los mismos mecanismos para manejar y controlar y mantener a una mayoría en el eterno mareo de su discurso.

“CONDUZCARÉ ESTA CUARTA TRANSFORMACIÓN…”

Si, lector, leyó usted bien. Y no es el único que ha cometido esta suerte de desatinos con el lenguaje que ilustra el nivel de los personajes que aspiran a ocupar cargos de representación. Estamos viendo arribar al escenario público a toda suerte de personajes que hacen palidecer en burdeza y folclorismo a Jaime Rodríguez “el bronco”. Y a estas alturas no podemos ya continuar con esta dinámica de minimizar tanta falta de respeto. Tanta improvisación y tomadura de pelo disfrazada de buenas intenciones y pretendido discurso de honestidad que AMLO insiste en mantener.

–¡Ups…! Si esto ocurriera en otro candidato ajeno a su partido, ya estuvieran haciendo el ruidero ensordecedor por todos lados!

Ni que lo digas, Niniane. Recordemos su actuar en los últimos dos sexenios. Andaban a la caza de cualquier gazapo del gobierno en turno para lanzar su crítica. Aprovecharon todos y cada uno de los errores y capitalizaron el enojo y comprensible irritación de la ciudadanía para llevar agua a su molino. Y muchas de esas aguas eran agitadas por ellos mismos para tener el pretexto del ataque .

Hoy estamos en las mismas. Unos y otros se azuzan y defienden cada cual su discurso polarizador, aunque -justo es decirlo- los enconos más fuertes están de parte de los que continúan disculpando y defendiendo ciegamente lo indefendible.

Ni de uno u otro lado, ni partido alguno, tienen la razón. En el fondo, unos y otros son profundos egoístas que en aras de sus proyectos y afán de figurar en la historia continúan sacrificando a este país con sus mentiras.

Esta CDMX tiene tiempo gobernada por cuadros perredistas, hoy morenistas en su mayoría y que fueron comandados por el mismo AMLO en su papel de perredista primero y luego morenista. Dejaron avanzar problemas serios de todo tipo para ahora erigirse salvadores de lo que ellos mismos ayudaron a enturbiar.

Lo más preocupante es que hoy colocan en puestos de representación a improvisados y carentes de preparación básica y , me temo, fáciles de manipular tras bambalinas. Meros instrumentos de uso (¿se acuerda usted de “Juanito” ?)

Ni qué decir lo que sucede en los Estados. Por supuesto que hay personajes respetables entre los morenistas. Pero son muy pocos. Lo que prevalece allí es la improvisación y lo vulgar. Entre las tantas muestras, una reciente con Alejandro Mendoza Villalobos, candidato de Morena a la Alcaldía de San Francisco de los Romo, Aguascalientes, entidad que cuenta con aproximadamente 20 mil habitantes. Este personaje, se presentó al encuentro programado para un debate con los contendientes . El susodicho no entendió jamás la palabra “debate”, porque , llegado su turno, sacó unas hojas en los que había anotado el discurso de “el debate” y, sin más, dio lectura de manera atropellada y vacilante e a lo que llevaba anotado: “A nuestro pueblo le hace falta un servidor que desee servir sin hacerse rico. Un presidente municipal que transforme ayude motive y “se” guía para toda la comunidad y yo seré el presidente municipal que CONDUZCARÉ esta cuarta transformación. Soy la opción para atender en la necesidad de San Pancho , tengo la preparación para servir y hacer trascender esta tierra. Confía en mi, confía en estos proyectos…. “, continuó con su atropellada lectura para terminar momentos después, levantando el pulgar de la mano derecha y con leve exaltación en su voz, concluyó “¡Vota por mi, vota por Morena! ”.

¿Ríes, Niniane? Haces bien, porque es muy serio. Y, en situaciones como la que estamos viviendo, esa risa incontenible e hilarante que provoca todo esto que estamos viviendo resulta catártica.

zaragozacisneros.jovita@gmail.com

dialogoqueretano.com










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3 Comentarios en “ EN DO MAYOR.”

  1. Edmundo González Llaca dice:

    Es increíble y aberrante que un senador se burle de la ley electoral, que no sepa que ni los programas, presupuestos, licencias, concesiones… no pueden ser condicionados. Por supuesto que Monresal debe ser juzgado por la FEPADE, donde está Ortíz Pinchetti, otro fiscal carnal. Sería un magnífico precedente que se olvidara de sus simpatías políticas e impusiera una sanción ejemplar. Es necesario parar el viejo clientelismo, en el que parece querer sostenerse la Cuarta Transformación. Te felicito por tu artículo y te envío un saludo muy afectuoso.

  2. Jovita Zaragoza Cisneros. dice:

    Edmundo, indignante ver lo que sucede. Por supuesto que Monreal sabe bien que incurre en una falta. Pero no le importa. “Hágase justicia en los bueyes de mi compadre”, parece ser uno de sus lemas.
    Muchas gracias por tu felicitación y saludo. .

  3. Jovita Zaragoza Cisneros. dice:

    Edmundo, indignante ver lo que sucede. Por supuesto que Monreal sabe bien que incurre en una falta. Pero no le importa. “Hágase justicia en los bueyes de mi compadre”, parece ser uno de los lemas de él y toda la administración.
    Muchas gracias por tu felicitación y saludo. Envío también afectuoso saludo.

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