EN DO MAYOR.

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¿CONFERENCIA O JUNTA VECINAL?

¿Qué pretende el presidente Andrés Manuel López Obrador, con sus llamadas “conferencias mañaneras” diarias?

Da pena ver a lo que se reduce el encuentro del mandatario de un país de la magnitud del nuestro, con la prensa. Un México de tal complejidad en sus necesidades y los rezagos en diversos rubros, en manos de un presidente que actúa más como representante vecinal que como el de un país que urge de claridad sobre su rumbo.

 

AMLO no abandona su actitud acusatoria sobre todo lo que dejaron de hacer las pasadas administraciones. Y, sin ánimo de hacer de esto un tema de género, pero me atraviesa el pensamiento otra pregunta: Si en lugar de un hombre estuviera una mujer presidenta utilizando ese modelo ¿ no estuvieran diciendo ya que esas conferencias, más que ser propias de una presidenta, tienen más visos de chismes que informativas?

Y es que eso parecen a veces las llamadas sesiones mañaneras. Encuentro de anécdotas personales, mezcladas con señalamientos sobre lo que los anteriores presidentes dejaron de hacer. Lo corrupto que fueron. Lo poco transparentes y todo lo demás que ya sabemos, pero que AMLO insiste en traer a colación cada que puede y cuando se le da la gana.

Pregunto, pues: ¿De verdad es necesaria este encuentro diario con un grupo de periodistas que ven frente a si a un hombre que, en su pretendida austeridad, luce a veces desaliñado y falto de concentración? Por lo menos eso es lo que capta la cámara: una mirada apagada y que parece perderse o extraviarse en laberintos que solamente él conoce , mientras da largas pausas, antes de volver nuevamente a lo que lo llevó al poder : su cansina y tramposa demagogia utilizada para evadir respuesta concretas que le comprometan a hablar sobre un plan de trabajo serio para sacar adelante al país.

AQUEL DÍA.

Una imagen me quedó grabada de aquel pasado uno de diciembre, cuando Andrés Manuel López Obrador y su esposa Beatriz Gutiérrez M. tomados de la mano, subieron la escalinata de Palacio Nacional. Harta de los artificios de la anterior primera dama, del figurín impecable, pero artificioso, de Enrique Peña Nieto, la de la actual pareja presidencial me pareció de una digna sencillez. En mis adentros agradecí lo que consideré una actitud sensible para los habitantes de un país que, como el nuestro, tiene insultantes desigualdades sociales. Disfruté verlos.

No pude evitar hacer una comparativa entre ellos y la anterior pareja presidencial de quienes siempre creí que detrás de su historia de escándalo y suspicacias sobre “un matrimonio de arreglo” había algo o mucho de verdad.

Y en esa ocasión, mientras veía a AMLO y esposa, recordé también los vergonzosos escándalos de Presidentes anteriores . Los rumores sobre sus historias Así ha sido la vida de algunos presidentes de México, bañadas por aguas de pasión no siempre silenciosas, calmas, o discretas. Para qué le digo nombres, seguramente a usted ya le vinieron algunos a la mente. Hombres que con todo el poder para controlar la vida de un país no pudieron con sus debilidades carnales y utilizaron esos espacios para acercarse a ex concursantes de belleza, o de la farándula, o de su mismo gabinete y hacerlas sus amantes. Esos romances fueron de tal pasión y tan sonados que aquella frase de “ Vicios privados, virtudes públicas” en ellos aplicó a la inversa: “ vicios públicos, virtudes privadas”.

Algunos no eran precisamente galanes. Pero vestir ropaje caro y como accesorio la banda presidencial atravesando el pecho, ¡pues oiga usted! Dinero o poder mata carita. Aunque – dicen- el “buen verbo para seducir ”, también tiene sus efectos.

Como sea, toco este tema no como pretexto para meterme en los asuntos privados de los gobernantes. Ni tampoco con sus debilidades. Allá ellos y cada quién con las suyas. Pero en todos los casos de sus escándalos amorosos, los caprichitos fueron pagados con cargo al erario. ¿Acaso los viajes, el ropaje y las excentricidades de “ los míos, son tuyos; los tuyos son míos y los de ambos nuestros y todos contentos ” de la ex pareja EPN -Rivera …no salieron de nuestros bolsillos?

Por supuesto que así ha sido. Pero el punto medular es la construcción que hemos hecho sobre la honestidad de quienes aspiran a cargos relevantes en el país. La manera cómo ellos construyen historias de éxito y mentiras a la medida de su ambición. La manera cómo transgreden las leyes para sus fines grupales, partidistas o personales.

Y…momento, Niniane. No es el caso de AMLO . No hay de por medio esas vulgaridades mundanas. No está enmedio de ese tipo de escándalos, pero la falta de respeto a la investidura está de otras maneras. Guardadas proporciones, Andrés Manuel López Obrador lo hace al promocionar la imagen de su mujer , quien parece quererse meter a calza y vender una imagen de intelectual.

Esta pareja presidencial no insulta con vestuarios ostentosos, aunque a estas alturas agradeceríamos recordaran que -al fin y al cabo- representan a un país y bien harían en no pasarse de “sencillos” . Y se agradecería un poco más de cuidado en la imagen. Más pulcritud.

No está mal que la señora esposa de Andrés Manuel López Obrador, tenga eso presente. Que asesore al presidente sobre la pobreza de su lenguaje. Que deje de usar tantos eufemismos . Que a nadie engaña con su insistencia en recordarles a los pobres que él es de ellos y ellos de él, porque eso no es verdad. Que eso se llama uso y engaño a los más pobres. Y que ya que anda en su tarea difusora de lectura, entonces que inicie su lecciones sobre las bondades de leer con Senadores y Diputados.

Y ya que estamos en esas, no estaría nada mal poner a los más decentes de su equipo a redactar un protocolo interno en el que los buenos modales estén incluidos . Una guía para los servidores públicos de su gabinete. Por ejemplo, que todo servidor tenga como requisito haber leído, por lo menos, 5 libritos en su vida y luego una prueba de sentido común y buenos modales. Y que les haga firmar un compromiso , aunque sea de manera simbólica, de no comportarse tan a ras de piso y, entre otras cosas, les recomiende que si van a correr a gente de diversas instituciones – como lo están haciendo- por lo menos lo hagan con decencia, anteponiendo el respeto….digo.

—Antes de que sigas, revisa bien tu columna, que no se te vaya a ir una falta de ortografía, o tu sintaxis porque capaz que te reviran y te recomiendan un curso de redacción a ti.

Callo ya, Niniane, callo. Revisaré con especial atención esta columna, no vaya a ser…y perdonen mi insistencia; pero alguien tiene que recordarle a AMLO que se comporte como un Estadista a la altura del que este país necesita. Que deje de comportarse tan común y corriente. Le guste, o no, tiene una responsabilidad con diversos sectores, y privilegios de los que echa mano cuando le conviene. Haría bien tener presente eso. O…acaso pecamos de ingenuas tu y yo, Niniane, y en realidad, todo está bien medido por AMLO.

No te rías, Niniane. No me eches mirada de “ternurita”.

PEÑA PEÑITA PEÑA…AJENA.

Retomo el tema de Enrique Peña Nieto y sus escándalos amorosos, porque tienen que ver con nuestra realidad como país por las innumerables burlas de las que hemos sido y seguimos siendo objeto los ciudadanos. Mucho se habló de la relación del ex presidente, EPN y Angélica Rivera había sido un arreglo impulsado por grupos de poder político priistas, detrás de Peña Nieto marcando la agenda política de México.

No haré un recuento de las faltas de respeto a la investidura, en las que incurrieron durante el sexenio. Menciono solamente una última de Angelica Rivera, poco antes de dejar Los Pinos: la de haber invitado a comer a Los Pinos a sus cuatachas de la farándula.

Hoy, una especie de asombro, mezclada con la indignación que provoca la certeza de lo que antes fue sospecha, nos invadió a Niniane y a mí.

Me comentan y corroboro información. El ex presidente, nunca Estadista, se ha divorciado y está de nuevo enamorado. Hacen sentido las declaraciones que hiciera un poco antes de salir de presidencia. Hacen sentido su escasa presencia los dos últimos meses antes de dejar su mandato. El hombre de Atlacomulco, el frívolo y hueco Enrique Peña Nieto, el que le quedó grande la presidencia y el mismo México, se ha enamorado de una modelo y socialité.

“Hay vida fuera de aquí” decía unos meses antes de dejar la presidencia, al tiempo que un brillo salía de sus pupilas y su sonrisa contenida amenazaba salir incontrolable ya y sin pudor alguno de sus labios. Solo le faltó decir: “estoy enamorado”

Hoy lo vemos. Las noticias lo confirman y las imágenes de EPN con su nuevo romance circulan aquí y allá como corolario de una mentira que se construyó hace poco más de seis años para que él llegara a la presidencia del país, acompañado de una actriz que cumplió a cabalidad su más grande papel: objeto decorativo.

zaragozacisneros.jovita.@gmail.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 










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