EN DO MAYOR.

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¿LEER PARA SER MEJORES…?

Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del presidente Andrés Manuel López Obrador dijo recientemente que “leer es un acto de paz y que quien tiene en la mano un libro, aunque este sea ‘aburrido’, no está pegándole a nadie” Y agregó más bondades sobre la lectura: “los libros nos aquietan la mente y mientras se leen el lector no insulta a nadie, no le pega a nadie, ni patea a nadie…porque este país ha sido muy violentado y se ha vuelto violento, las dos cosas a la vez”.

Por supuesto que hay mucho de verdad en ello, pero ¿acaso es equivocada mi impresión de que lo suyo parece más bien un decreto y una visión idealista, o poco aterrizada. Y su frase me remitió a una imagen de mantenernos todos ocupados con un libro en la mano, como si en la lectura se centraran todas las soluciones a la violencia. Sonó más a una orden que una invitación.

Como sea, alabo la decisión de acercar los libros a las comunidades y lugares recónditos del país. Celebro que se estén dando los pasos para la divulgación y facilitación de acercamiento a los libros. Pero no todas las respuestas a los problemas personales o de las comunidades están en la lectura. Leer es un acto voluntario. Es una necesidad que surge desde muy dentro de cada individuo, aunque el interés puede nacer también primero de una curiosidad y descubrir después el gusto por la lectura, la forma de entrar en ella, sea como esparcimiento o aprendizaje, responden a necesidades individuales. No cabe aquí la frase de “para todo mal, leer. Para todo bien, también”.

Conozco a varias personas que han devorado numerosas obras y no necesariamente son mejores individuos que otras que leen menos. Por supuesto que la lectura es altamente formativa , pero la integración a los valores personales e individuales tienen que ver con la capacidad cognoscitiva, educativa y el contexto familiar de cada quien.

¿Cómo explicar las actitudes desagradables y carentes de sensibilidad de ciertos individuos conocidos por ser grandes lectores y considerados intelectuales? ¿Cómo entender que haya individuos considerados cultos y usen en su forma de expresión o comunicación con los otros la violencia verbal reflejada en la frase soez, insultante, procaz?

En este preciso instante viene a mi memoria el gran Paul Auster y su discurso cuando en 2006 recibiera el premio Príncipe de Asturias: “un libro nunca ha alimentado el estómago de un niño hambriento. Un libro nunca ha impedido que la bala penetre en el cuerpo de la víctima. Un libro nunca ha evitado que una bomba caiga sobre civiles inocentes en el fragor de una guerra. Hay quien cree que una apreciación entusiasta del arte puede hacernos realmente mejores: más justos, más decentes, más sensibles, más comprensivos. Y quizá sea cierto; en algunos casos, raros y aislados. Pero no olvidemos que Hitler empezó siendo artista. Los tiranos y dictadores leen novelas. Los asesinos leen literatura en la cárcel. ¿Y quién puede decir que no disfrutan de los libros tanto como el que más?”.

¿LEER PARA PARECER MEJORES?

Sin duda, una de las bondades que obtenemos al leer es la ampliación en el uso de la palabra o el lenguaje. Por eso no se puede entender que una persona culta, devoradora de libros se comunique a través de la pobreza lingüística. La lectura, la buena lectura, te enseña la estética de las palabras y la importancia de preservar el lenguaje como una alta expresión de la comunicación.

De allí la importancia de incentivar la lectura adecuada para cada contexto, cada sector y sembrar la inquietud a niños y jóvenes por acercarse a ella como una fuente de conocimiento y enriquecimiento individual que nos ayude a estructurar el pensamiento , pero también a desarrollar y establecer puentes de comunicación con los otros .

Leer, si. Por supuesto. Para explicar racionalmente el mundo todavía no se ha inventado nada mejor que las palabras. Y no se puede entender la evolución del mundo sin ellas. Leer, ¡claro qué si! Eso nos permite pensar, desarrollar y ordenar las ideas y crear conceptos, a comprender el mundo, a expandir la mente, a desarrollar un sentido crítico, a tener una mejor claridad y una mejor comprensión de las cosas y de las personas.

Un libro es luz en la oscuridad. Desarrolla nuestra sensibilidad e intelecto, cultiva en nosotros una razonable y sana comprensión y tolerancia de nuestras propias limitaciones y de las de los demás. O por lo menos así debiera ser. Y cuando del otro lado, quien promueve la lectura hace de su tarea un acto amoroso reflejado en el respeto a la dignidad , el resultado es enriquecedor.

LAS REFLEXIONES DE ARISTOTELES…NUÑEZ.

Es uno de los ex funcionarios públicos más respetados. Dueño de una clara inteligencia , su papel al frente del SAT ( dic 2012-2016) fue comprometido en el combate a la corrupción. Persiguió a los nombres exhibidos en el asunto de los Panamá Papers. Su mano dura e incorruptible tuvo, sin embargo, freno en el mismo gobierno para el que trabajaba, lamentablemente.

El pasado enero 12 , envío una respetuosa carta a Andrés Manuel López Obrador compartiendo sus coincidencias en el combate a la corrupción. En la misiva le dejaban claro a AMLO que no tenía duda de su deseo por acabar con la pobreza, la desigualdad y la falta de oportunidades. “Estando de acuerdo en los fines, quizá vale la pena revisar las estrategias empleadas y replantear la visión en la forma de gobernar. En las decisiones más relevantes un poco de prudencia y mesura siempre será mejor consejera”, decía parte de la carta de dos hojas de extensión.

Suelo seguirlo en tuiter. Es de los ex servidores públicos que más respeto me merece. Y justo, el pasado sábado a media mañana en una charla familiar comentábamos sobre el rumbo del país y sobre la dirección que parece querer marcar el gobierno actual.

“Si para el próximo sexenio, Aristóteles Núñez se postulara para la presidencia le daría mi voto a ojos cerrados”, dije sin más. Luego de enumerar la serie de atributos que dieron cuenta de su desempeño al frente de los diversos puestos que ocupó y de conocer lo que hay detrás de ese ciudadano , sus conceptos claros sobre la sociedad, la responsabilidad , no tengo duda del tamaño de estadista que pudiera ser.

Coincidentemente, ese sábado por la tarde, me enviaron a mi celular un tweet del personaje en cuestión, avisando su despedida de esa red social y misma que acompaña de una reflexión. Por la calidad y claridad del pensamiento y lo que se refleja en ello, me permito trascribir de manera puntual lo escrito en un hilo conductor sobre el tema, para que quede constancia de él en caso de que sea quitada de tuiter, también.

@AristotelesN

Reflexión. El México de hoy.

Echarle la culpa al señor Andrés Manuel López Obrador de lo que actualmente sucede es injusto y limitado. Debo reconocer que Andrés es consecuencia no causa. Abro último hilo y despedida de tuiter.

Hilo 1:

No voté por Andrés Manuel López Obrador, pero debo reconocer que he sido parte de una sociedad que no ha hecho lo suficiente para tener un mejor futuro y un mejor gobierno. Eso me hace corresponsable.

Hilo 2.

Tratar de evaluar por qué hemos llegado a este punto, obliga a analizar la idiosincrasia del mexicano.

El mexicano se ha formado por generaciones en una cultura aspiracional y al mismo tiempo envuelto en una cultura del fracaso. Si, duele, pero es la verdad.

Hilo 3.

El éxito o la aspiración de salir delante de muchos mexicanos está fundada en el pensamiento mágico en el evento fortuito o en la suerte: sacarse la lotería , recibir una herencia, encontrar el tesoro, robar sin ser descubierto o que alguien superior se lo dé.

Hilo 4.

Son muy pocos los mexicanos que basan su éxito en desarrollar la capacidad individual y liderar un grupo, en construir y producir, en descubrir e inventar, en crecer y utilizar el conocimiento; en hacer la diferencia quitándose las ataduras del miedo o de los riesgos.

Hilo 5.

La aspiración de éxito de muchos mexicanos está motivada en alcanzar o detener al otro. Ven en el triunfador el techo o el límite de su aspiración, no lo ven como el trampolín.

Se mueven por la envidia no por la superación, ansían el éxito del otro sin asumir el esfuerzo propio.

Hilo 6.

Muchos mexicanos no están preparados para el éxito, hasta cierto punto le temen, navegan en el conformismo y la inercia de su habilidad.

El boxeador, futbolista, el cantante, el “mirrey”, al no saber administrarse pierden en poco tiempo su fortuna y terminan en la indigencia.

Hilo 7.

Otro tanto de mexicanos centra su aspiración o éxito en la acumulación de bienes materiales, lujos, viajes, buen salario.

Pocos de ellos mantienen el equilibrio y desprecian la familia, la cultura, la lectura, la educación, la solidaridad, la espiritualidad.

Hilo 8.

Con una mayoría así resulta fácil que venga un falso profeta, redentor, líder demagogo o mesiánico a gobernar un país.

El escenario es perfecto, solo basta apuntar a la primera corteza cerebral de los electores.

Hilo 9.

A menudo se nos olvida que gran parte de la sociedad mexicana, esa que algunos llaman pueblo, elige, decide y actúa con base a sentimientos y emociones.

Donde no hay comida, oportunidad, empleo o satisfacción no cabe la racionalidad.

Hilo 10.

Es ahí donde el demagogo encuentra su nicho, en satisfacer sus necesidades emocionales.

Muchos mexicanos alcanzarán una sensación de bienestar temporal basada en la pírrica lucha contra el poderoso, el rico, el exitoso, el diferente; otros en recibir algo con el menor esfuerzo.

Hilo 11.

En tanto no hagamos un acto de conciencia como sociedad, será muy difícil conseguir el bienestar duradero, fundado en el crecimiento de los individuos.

Donde con libertad cada uno emplee sus capacidades y en estas se finque el éxito propio, innovando, descubriendo, no copiando.

Hilo 12.

En el modelo democrático que nos rige, el voto del ignorante, del flojo o del subvencionado vale lo mismo que del empresario o intelectual más exitoso del país.

Por tanto si la sociedad es ignorante, ganará la ignorancia, si la sociedad es apática, ganará el impulsivo.

Hilo 13.

Así como vamos nos acercamos más a lo primitivo y nos alejamos de lo más civilizado y racional.

El futuro no es prometedor, apenas estamos en el comienzo de una nueva forma de gobernar, a la que una mayoría social informada o no, ha dado su confianza y debemos respetarla.

Hilo 14.

Llevamos dos siglos aspirando y anhelando el bienestar social.

Dos siglos de mínimo esfuerzo, enquistados en el sistema paternalista más ominoso que nos han dejado los gobernantes y del que yo he sido parte.

Hilo 15.

Es momento de hacer un alto personal, cultivar la cultura del éxito en mis hijos, mi familia y mis amigos.

Enfocar el esfuerzo para crecer y superar, no al otro, no al de enfrente, superarme a mi mismo. En inventar y descubrir lo hasta ahora no descubierto.

Hilo 16.

Las redes sociales contaminan, son tóxicas.

El tiempo es corto y el reto es grande. No cabe en mi la envidia, el rencor y menos el odio. Si a alguien ofendí reciba la disculpa.

A muchos mexicanos les deseo una reflexión sobre el éxito y luego el éxito “.

Fin del comunicado de un ex funcionario de inteligencia y acción, nacido en 1969, en Huajuapan de León, Oaxaca. Un hombre que en 2024 tendría apenas 55 años. ¿Se va para siempre ya del servicio público? Al parecer sí. Parece tener claro que no volverá. “Si le ofrecieran regresar al servicio público, aceptaría?”, le han preguntado en diversas entrevistas . Su respuesta es “NO. Me salí para no estar.

zaragozacisneros.jovita@gmail.com










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

5 Comentarios en “ EN DO MAYOR.”

  1. Edmundo González Llaca dice:

    Mi estimada Jovita, de tu muy interesante artículo retomo dos ideas: leer es un acto de curiosidad, es un acto de amor al saber. Leer no basta, es necesario pensar lo que se lee. Tomar una distancia de la letra, siempre impresionante, puesta en blanco y negro. Eso es, nunca perder el sentido crítico de lo que se lee. Finalmente, no estoy de acuerdo con Aristóteles (Dios mío, que nombre tan comprometedor), te recomiendo el artículo de Silva H. de hoy en el Reforma. Un saludo muy afectuoso.

  2. LA RESPUESTA DE JESÚS SILVA-HERZOG MÁRQUEZ A ARISTÓTELES NÚÑEZ

    –Sobre todo haciendo la crítica al neoliberalismo que no hace Núñez y pasando en claro su punto de vista antidemocrático y aristocrático, oh Ortega y Gasset y su Rebelión de las masas.

    ANTIDEMÓCRATAS / Jesús Silva-Herzog Márquez
    Reforma, lunes 11-II-2019.

    El liberalismo predominante se obsesionó a tal punto con el populismo que llegó a ignorar el peligro que lo acechaba desde el extremo contrario: la antidemocracia. Se fue asociando de este modo a una doctrina que buscaba domesticar al poder político, al tiempo que imaginaba a los poderes económicos como adalides de libertad que debían permanecer salvajes. Que los beneficios se concentraran en una cúspide cada vez más estrecha era obra de la naturaleza. Sólo los ignorantes podían oponerse a la inclemente mecánica de la realidad. Frente a la desigualdad, resignación. El discurso liberal se mutiló, renunciando a la riqueza de su propia tradición. La doctrina de la sospecha se convirtió en el alegato de la élite en defensa de sí misma. El liberalismo dejó de ser un cuerpo de ideas punzantes para ser ideología. Una versión de la ciencia económica se convirtió en la única fórmula razonable de comprender lo social. En su pizarrón podían resolverse todos los enigmas. De ahí habrían de surgir todas las órdenes. Solo quedaba aplicar las recetas y esperar el beneficio de los siglos. No debe extrañarnos que, tras estas perversiones, el liberalismo oficial se haya convertido en el manual de modales de la oligarquía mexicana.

    Me he topado en estos días con un argumento que captura ejemplarmente esa perspectiva antidemocrática. Son las líneas de un hombre que hasta hace poco tiempo era un destacado funcionario gubernamental y que, desde que dejó las responsabilidades administrativas, ha participado con entusiasmo en el debate público. Me refiero a un hilo de comentarios de Aristóteles Núñez en tuiter. Si me detengo en esta cadena de apuntes no es por su elaboración intelectual sino precisamente por lo contrario: por la cándida naturalidad con la que expresa una persuasión política. No tengo dudas de muchos coincidirán con sus palabras. Por eso vale detenerse en ellas.

    Llegué a su diatriba antidemocrática por la enorme difusión que tuvo en el vecindario de esa red social la carta que Núñez dirigió al presidente López Obrador. La carta es un documento pertinente. Llama con buen tono a la prudencia y a la moderación. Critica decisiones que le parecen impulsivas y que de poco sirven a los propósitos del gobierno. Sin estridencia, pide estudio y mesura para orientar las decisiones de la administración. La carta es acompañada de una serie de mensajes testamentarios: Núñez se despide de tuiter y deja a sus seguidores un paquete de reflexiones finales. Son esas líneas las que exigen un comentario.

    El exfuncionario encuentra a México detenido, incapaz de prosperar, presa de demagogos y farsantes. Quiere un país “exitoso” y advierte las muchas conspiraciones que lo impiden. Expone así una crítica al régimen democrático que es, simplemente, una denuncia del sufragio universal. Sí: a este Aristóteles también le resulta absurdo el principio de un ciudadano, un voto. Que no voten los ignorantes o que su voto pese menos que el de los mexicanos “exitosos”. Así lo plantea: “En el modelo democrático que nos rige, el voto del ignorante, del flojo o del subvencionado vale lo mismo que (el) del empresario o intelectual más exitoso del país. Por lo tanto, si la sociedad es ignorante, ganará la ignorancia, si la sociedad es apática, ganará el impulsivo.” Una perla. Pocos se atreverían a decirlo tan claramente. En pleno siglo XXI, un destacado miembro del grupo político recientemente desplazado se lanza en contra de la igualdad del voto. Así. Sin más. Que el voto dependa de los ingresos o de los diplomas y que, por favor, esos flojos no voten.

    Desde luego, el interés público se ofrece como justificación. Se entiende que liberar a los vagos de la carga del voto terminará siendo en su beneficio. A juicio de Núñez, quienes no han conocido el éxito, los ignorantes y los mantenidos son incapaces de razón: el sentimiento y la emoción son los únicos resortes de su vida. Piadoso, sentencia: “Donde no hay comida, oportunidad, empleo o satisfacción, no cabe la racionalidad.” La disyuntiva no puede ser más clara: nosotros pensamos, ellos gimen. Nosotros conocemos, ellos viven enjaulados en la ignorancia. Como el populista quiere deshacerse del liberalismo, los tecnócratas pretenden liberarnos del fastidio de la democracia. Quieren nuestro bien.
    _________

    Por nuestro bien, jeje. Q, martes 12-II-2019.

  3. Siempre respetado y estimado, Edmundo, muchas gracias por tu comentario y aporte.

    Veo que tu sugerencia de lectura al articulo de JSHM ” ANTIDEMOCRÁTAS”, lo hiciste ayer lunes, por la noche. Coincidimos. Justo, ayer mismo por la tarde, ( pasadas las 5pm) compartí en facebook el mencionado artículo de JSHM en el que hace alusión a la carta y al hilo de comentarios de Aristóteles Núñez.
    Impecable y contundente y bien sostenido su análisis, resultan irrefutables los tres primeros párrafos de JSHM Sin embargo, no coincido del todo con la interpretación que hace sobre la reflexión de Aristóteles Núñez , a las que llama “perspectiva y diatriba antidemocrática.No me parece que tenga del todo razón. Si bien no estoy de acuerdo con todo lo que Núñez sostiene en ese hilo, sobre sobre todo el comentario del hilo 12 y que dio píe para que JSHM lo llame antidemocrático ,si lo estoy en casi todos los demás. Me pareció un ejercicio muy honesto de su parte y, en todo momento asume ser parte de esta sociedad que se niega a avanzar. Me parece que en ese sentido disecciona muy bien las diversas formas de ataduras que aún persisten en nuestra cultura y que son caldo de cultivo para que tengan acomodo los redentores y demagogos.
    Con relación a su nombre, de acuerdo, qué comprometedor. Llamémosle “Ari” o A Núñez. 🙂
    Envío fraternal abrazo, Edmundo.

  4. Mi estimadísimo, Julio.

    Es verdad que A. Núñez no hace critica al neoliberalismo.Es un hombre a todas luces pragmático. Pero, con todo, creo que con una capacidad de reflexión que, aunado a su origen, sus vivencias y conocimientos de la parte más profunda de nuestro México, le permiten entrar a reflexiones que no tienen, ni tendrán los hombres con los que ha trabajado. No tengo ninguna duda de eso.

    Sé que A. Núñez es hombre de esfuerzos, de forje y voluntad. Conoce el pulso y vibrar del México profundo. Tiene la lucidez para no totalizar. Critica y toma su parte de responsabilidad.
    A mi me parce que su critica se centra en esa parte tan poco racional de nuestra mexicanidad.Tan reactiva y primitiva, distintivos que vemos presentes a diario. Sea de manera verbal, o física.
    No estoy de acuerdo con A Núñez en unas cosas, pero si en mucho de lo que aquí expresó y que ha irritado a tantos. Es verdad que su tono no es -quizá- el correcto para muchos. Pero creo que es más bien una falla de falta de dominio o de conocimiento del lenguaje.
    El suyo me pareció un ejercicio muy honesto, surgido de una inquietud absolutamente respetable.

    Por otro lado, JSHM es un tipo brillante. Un conocedor de la palabra y sus tonos y su impacto.Es, no pocas veces desbordado. Sabe usar el lenguaje a conveniencia. Y lo hace muy bien, de manera fina y precisa.Mucho hay de soberbio en él, pero sobre todo y ante todo, aporta mucho.
    Es verdad que A. Núñez no critica el neoliberalismo.
    Pero, que yo sepa, JSHM tampoco ha hablado de las fallas del sistema democrático. ¿Es perfecta la democracias? ¿Ha escrito al respecto? Me gustaría saberlo para leerlo. Tengo entendido que la tan llevada y traída democracia no es un modelo perfecto. Es, si, hasta ahorita, lo mejor que hay. Pero hay enormes huecos en ella y este último aspecto si lo ha tocado Enrique Krauze.
    ¿Qué dice JSHM al respecto? Me gustaría saberlo.

    Fraternal abrazo, Julísimo.

  5. Sobre Aristóteles Núñez
    De Julio Figueroa:

    –Empiezo por confesar mi ignorancia. No sabía y no sé quién es Aristóteles Núñez. Apenas ahora leo su nombre. Y lo agradezco a Jovita y a JSHM.

    –¿Cuál fue y cómo fue su función al frente del SAT en tiempos de Peña Nieto, por qué salió y qué dejó de decir con su silencio? No sé.

    –Me parece excelente su carta y su acercamiento con López Obrador. Él y Krauze, entre otros, son los interlocutores con los que tendría que dialogar y discutir en serio López Obrador; no ignorarlos y menos mofarse.

    –El hilo de reflexiones de Núñez me parece ilustrativo e interesante; creo que expresa muy bien a una buena parte de la clase en el poder y de la cultura del éxito.

    –Como es natural su autocrítica es muy leve:
    “Hilo 14. Llevamos dos siglos aspirando y anhelando el bienestar social. Dos siglos de mínimo esfuerzo, enquistados en el sistema paternalista más ominoso que nos han dejado los gobernantes y del que yo he sido parte.”
    Sistema paternalista y patrimonialista, en que las clases en el poder se han quedado con lo mejor y han privatizado la riqueza pública. Por el bien de todos, sin duda. Pero sobre todo de la clase en el poder.

    –Entre su hilo 12 y el 14, sólo le faltó decir que, en algunos casos, el fraude patriótico ha sido necesario por el bien de los exquisitos y el beneficio de las masas.

    –Finalmente creo que los silencios de Núñez dicen más que sus hilos y sus cartas. Pero desde ahora estoy atento a Aristóteles Núñez.

    –Jesús Silva-Herzog Márquez es un hombre de ideas y es un buen crítico intelectual del liberalismo y del populismo, y ahora de la democracia mesiánica o mística o presidencialista de Andrés Manuel López Obrador. Diferencias aparte. Y no creo que exagera.

    Esto es lo que pienso, querida Jovita. Con mis saludos fraternos de luz. JF. Q, Presidentes, 13-II-2019.

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