En Do mayor

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LOS RETOS DE LA JUSTICIA TRANSICIONAL (VERDAD, JUSTICIA, RECONCILIACIÓN).
Los numerosos comentarios recibidos con relación al crudo ejemplo que compartí en mi pasada columna, sobre el caso del joven músico, obligado sin más, por unos sicarios a participar en el hecho atroz que fue compartido por el Sacerdote Jesús Mendoza Zaragoza, en el FORO sobre Justicia Transicional, realizado por la Universidad de Notre Dame, obligan a una necesaria explicación sobre los alcances de este mecanismo, así como sus componentes y los retos que enfrenta.

Valga el ejemplo compartido como una muestra más de los métodos que usa la delincuencia organizada, cuya mutación le ha permitido avanzar a niveles inimaginables, manteniendo aturdida a una sociedad que no alcanza a vislumbrar sus alcances. Urge dimensionar la violencia surgida del narcotráfico y sus ramificaciones extendidas hacia ámbitos impensados. Urge también participar como sociedad, en el apoyo de mecanismos que coadyuven a detener este flagelo que carcome todo a su paso.
¿Qué sociedad razonablemente sana puede convivir en el goce de sus capacidades, cuando se ha instalado entre los individuos este terror que paraliza e impide caminar hacia horizontes prometedores? ¿Cómo pretender ignorar esa fetidez que sale de la impunidad y corrupción que alcanzaron, a la par que la violencia, niveles nunca antes registrados? Cifras documentadas y oficiales señalan el año 2017 como el más violento en la historia reciente de México. Pero el año que está por concluir no ha sido menos violento que el pasado. Ante las cifras y los hechos de extrema violencia que presenciamos en el país, no hay cabida ya para esa negación que el gobierno de EPN mantuvo durante su sexenio;negación que, por cierto,también el grueso de la sociedad ha mantenido.
Reconocer que hemos sido rebasados por la violencia y su relación con el estado de impunidad y corrupción, es el primer paso. Y cabe preguntar:¿Qué hará al respecto el gobierno entrante ante la realidad que hereda, misma que muchos de los actores políticos que conforman esta nueva administración no son ajenos en su coadyuvancia, puesto que permanecieron pasivos e indolentes ante los acontecimientos registrados? ¿Cuáles son los mecanismos que utilizará el gobierno entrante en la búsqueda de soluciones? ¿Hay voluntad para trabajar en ello? ¿Y la ciudadanía? ¿Qué papel está tomando ante lo que –por su tamaño– reclama pasar ya del infantil y vano lamento, a la acción conjunta que involucre a todos en la búsqueda de solución expedita?
¿Qué es la Justicia Transicional y por qué es el mecanismo más certero para pasar de una vez por todas a la construcción de caminos de paz? ¿Qué es la Comisión de la verdad? ¿Por qué es importante involucrarnos en este mecanismo,al que la ex Ministra, Olga Sánchez Cordero,y ahora Secretaría de Gobernación del nuevo Gobierno, ha aludido en diversos espacios haciendo un llamado urgente para su aplicación?VERDAD, JUSTICIA, REPARACIÓN Y MEDIDAS DE NO REPETICIÓN.
En términos sencillos:“Es el conjunto de medidas y prácticas que se adoptan toda vez que se inicia una transición política hacia la pacificación o hacia la democracia, luego de un periodo de dictadura, guerra civil o violencia desbordada, para enfrentar una enorme cantidad de transgresiones a los derechos humanos y crímenes internacionales. En este sentido, los procesos de Justicia Transicional buscan, ordinariamente, llevar a cabo la transformación radical del orden social y político de un país, bien para reemplazar un estado de guerra, ya sea convencional o no, por un orden civil pacífico, o bien para pasar de una dictadura a una democracia. La justicia Transicional busca hacerse cargo del pasado y transformar el presente para un mejor futuro”, ha explicado Guillermo Trejo, Doctor en Ciencias Políticas Profesor asociado, Universidad de Notre Dame; Miembro de la facultad, Instituto Kellogg de Estudios Internacionales y experto en derechos humanos y justicia transicional.
Así pues, partiendo de este conjunto de medidas, aplicadas a la nueva realidad por la que pretendemos transitar en México, es posible lograr la construcción de la paz través de estas herramientas extraordinarias que ofrece la Justicia Transicional. Sobre ello, la próxima Secretaria de Gobernación se ha pronunciado también,de manera clara y contundente, en las diversas reuniones con colectivos de familiares de personas secuestrados y desaparecidos.
“…. Somos un país que amanece con noticias de fosas clandestinas con miles de restos humanos y con la incapacidad gubernamental de procesarlos genéticamente. Hay miles de personas ejecutadas, miles de mujeres víctimas de trata y de feminicidio y pueblos enteros desaparecidos. La violencia ha ocasionado el desplazamiento de miles de personas. En México, quien publica sobre esto, en ejercicio de su libertad de expresión —como periodista o como particular—, o quien reclama justicia por los hechos, tiene el riesgo de perder la vida. Ante este escenario, el Estado ha sido incapaz de evitar las desapariciones y de encontrar a la mayoría de las personas; existen poquísimas sentencias que respondan a esta realidad; no se han investigado seriamente los contextos, las causas, ni quiénes son los autores materiales de los hechos y, en su caso, autores intelectuales, ni si son perpetrados por particulares, o por parte de agentes del Estado, o por ambos”, escribió el pasado junio en su columna del periódico Milenio.
Y más recientemente, durante su conferencia denominada ¿Olvido, Verdad o Justicia?, realizada en El Colegio de México, enfatizó sobre la importancia de dejar de lado la proverbial simulación del gobierno, instalado en su “no pasa nada” y omiso en cuanto a la alusión del tema sobre
Derechos Humanos. “Es tiempo ya –ha enfatizado Sánchez Cordero- que el gobierno hable de manera integral de memoria, verdad y justicia, así como de reparación y garantías de no repetición”.
En el marco de la conferencia en el COLMEX, señaló la falta de seriedad para investigar y analizar contextos, modos de operar de quienes desaparecen personas, ni a quienes quiénes obedecen esos autores. “Lo anterior hace crucial empezar a hablar de una justicia transicional en México. Y también se debe pensar en amnistías que sean posibles de amnistiar, y la posibilidad de considerar una ley de reducción de penas y un plan nacional de reparaciones, lo que es requisito indispensable para la pacificación del país”.
Luego de señalar uno a uno los aspectos de este mecanismo, concluyó: “Hablar de justicia transicional puede parecer ambicioso, y articularlo de manera seria es una tarea titánica que involucra a todo el Estado; sin embargo, imaginar un sistema de justicia transicional para México es posible”.
TEXCOCO Y REUNIÓN DE LOS INTEGRANTES DEL BLOG.

La fecha exacta no la tengo registrada, pero recuerdo que fue por allá de finales de 1990 cuando fui a hacer un Gran Reportaje sobre El Lago de Texcoco. Lamentablemente no pude conseguir a tiempo para estas fechas, una copia de ese reportaje que se encuentra en el Archivo General de la Nación y que –de cualquier forma- me daré a la tarea de buscar para compartir en este espacio las fotografías tomadas en ese entonces, y la larga entrevista al Ingeniero Gerardo Cruikshank García (1911 -2006), especialista en medio ambiente y apasionado defensor de la ecología y quien estuvo a cargo del proyecto denominado PLAN LAGO DE TEXCOCO.En ese entonces, recuerdo perfectamente, hicimos un recorrido físico por la zona. Los logros de recuperación del lago eran ya visibles.El Ingeniero Cruikshank tenía desde 1980 desarrollando un trabajo admirable, sabiendo la importancia del equilibrio ambiental que esa zona proporciona a la CDMX, logró revertir la degradación.El suyo, era un proyecto, modelo a seguir por otros países, que ponderaban la eficiencia del proyecto.
¿Quién no recuerda las constantes tolvaneras que salían de esa zona y bañaban de polvo o y suciedad a la ciudad? El proyecto del Ingeniero había ya abatido la formación de esas tolvaneras. Y más aún: se estaba logrando un porcentaje alto de recuperación de la flora y fauna del lugar.
A marchas forzadas y con poco presupuesto, el Ingeniero luchaba por apoyo para continuar en el desarrollo de esa zona; sin embargo, su edad y salud le impidieron consolidarlo en su totalidad. Pero los logros y el avance obtenido fueron – insisto- visibles e inobjetables.
Al respecto, el ex Rector de la UNAM, José Sarukhán K, dedicó al trabajo y compromiso del ingeniero Cruikshank un emotivo artículo, publicado en el Universal (25 de diciembre de 2010), y denominado “Un héroe desconocido de la Ecología Citadina”, en él describe de manera puntual los logros del Ingeniero Cruikshank y su profundo compromiso con la ecología.“Ya que por su entorno y su cercanía a una de las ciudades más grandes del mundo, le confiere a esta zona un gran potencial recreativo y turístico. Es, probablemente, el ejemplo más notable de restauración ecológica del país y hace a su artífice, el ingeniero Gerardo Cruikshank, muerto en agosto del 2006, el restaurador ecológico más exitoso y menos reconocido del país”.
Sirva esta pequeña nota, como un mínimo homenaje a un profesional comprometido y admirable que está ausente ya de las disputas y discusiones, de los intereses mezquinos que hay alrededor de un espacio que él intentó rescatar pensando -antes que todo y por sobre todo- en el beneficio de la salud de esta ciudad y sus habitantes.
Por supuesto, mi experiencia cercana con el lugar, me llevan a decir NO a la construcción del aeropuerto en Texcoco. Lo que allí presencié, y la detallada explicación , venida de un especialista de la seriedad y conocimiento del Ingeniero, me dieron claridad sobre la importancia que el Lago de Texcoco tiene en el equilibrio de una ciudad que, como la nuestra, pide a gritos anteponer el beneficio ecológico para preservar la salud y vida de sus habitantes y de la ciudad misma.
¿Santa Lucía, Si? Tampoco. Y digo NO a Santa Lucía, por lo que he escuchado a más de un experto en el tema y que coinciden con la inviabilidad del lugar. Pero planteo una interrogante que me ronda de tiempo ha sobre este tema: ¿Por qué no se contempló en la encuesta una propuesta que ya fue considerada hace tiempo y sobre la que se desarrolló todo un esquema, al parecer bien sustentado, como solución: TIZAYUCA. ¿Qué pasó con esa opción?Gracias a mi estimadísimo Julio Figueroa por la magnífica y completa reseña de los diversos temas discutidos en la reciente reunión de los compañeros de DQ, misma a la que no pude asistir. En ella, comenta Julio, se habló también del tema NAIM. ¿Hablaron allí de Tizayuca? ¿Sabe alguien por qué se descartó como tercera posibilidad? Alguno de los lectores de este espacio ¿sabe algo de Tizayuca como opción viable?
dialogoqueretano.com
zaragozacisneros.jovita@gmail.com

 










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