En Do Mayor

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Por. Jovita Zaragoza Cisneros.

 

Oscura sombra eres del mundo,
transfigurada presencia en mal plan.
¿Surgiste o vienes del inframundo?
¿O fuiste procreado por el Ku Klux Klan?¿Qué aliento sopló tu oído al nacer?
¿Quién arrulló tu cuna de frío metal?
¿Qué trastocó tu alma y enfermó de poder?
¿Quién tu corazón llenó de veneno letal?

¿Qué padre, Trump, te engendró?
¿Qué madre prestó su vientre?
¿Qué macabro aliento tu ser inspiró,
que el dolor de los niños no sientes?

¿Cuál es tu función en el mundo?
¿Qué lección de ti hemos de aprender?
Si tu ser y actuar es nauseabundo
Y en hacer daño encuentras placer.

Trump sacudió al mundo de la euforia de este mundial. Nos mostró lo que su política de “cero tolerancia” es capaz de hacer y cumplir a rajatabla. Las crudas imágenes de los niños, hijos de los migrantes detenidos en la frontera con Estados Unidos y separados de sus padres, nos estremeció a todos. El asombro, la indignación y el dolor de verles encerrados en jaulas que son usadas como gallineros quedará grabado por siempre, como uno de los testimonios más crueles de la miseria moral y espiritual.

La imagen de la presentadora de noticias, Rachel Maddow, de MSNBC, dando lectura de este hecho, fue significativo y también conmovedor. Inició la lectura de la nota informativa sin saber la dimensión de su contenido. Mientras leía, a medida que se develaba y ella dimensionaba el acto de crueldad su voz fue quebrándose . Su asombro era genuino. Pedía pausa buscando reponerse de lo que sus ojos leían. Intentaba continuar. Hasta que no pudo hacerlo a causa del llanto y, luego de pedir disculpas, cedió su lugar al comentarista del siguiente segmento.

Imposible no repudiar tal acto para con los niños. Los especialistas en temas de salud alertaron el sufrimiento que estaban experimentando los niños al ser separados de sus padres y estar a merced de rostros endurecidos de los guardias que desde el otro lado de la malla -jaula les resguardaban; algunos de ellos haciendo comentarios burlones. “Lo que los niños están viviendo, es algo que alterará su comprensión de la vida…las secuelas pueden ser catastróficas”, advirtieron los especialistas.

Las voces de protestas se empezaron a escuchar en todo el mundo. Pero nada de eso parecía detener a un hombre que, como Trump, está dispuesto a todo.

Fue después, a medida que fueron uniéndose más y más voces a la protesta y a las movilizaciones de organismos internacionales repudiando tales hechos, que Trump reviró unos pasos. Pero volverá a hacerlo. No disminuirá su política de “cero tolerancia” Y buscará aplicarlas a su modo, como su capacidad de comprensión y su inconmensurable soberbia se lo dé a entender. Y nosotros volveremos a alzar la voz. Y otra vez a lo mismo, en este ir en círculos que nos llevan siempre al punto de partida: la indiferencia.

LA DEMOCRACIA Y SUS ESPINOSOS MEANDROS.

En las pasadas elecciones del 2012, Denise Dresser fue una promotora del voto anulado. Cuestioné de manera critica y respetuosa su postura, sabiendo que voto anulado favorecía al PRI, partido al que he mostrado mi abierto rechazo. Me bloqueó de su twiter desde entonces. Permítanme la ironía: He sobrevivido con cosas peores que eso, desde luego. Mi comentario lleva el sentido de compartir la delgada capa que nos viste a los mexicanos, nuestra intolerancia y soberbia que no excluye a la clase intelectual. Nutrirse de los iguales. ¡Vaya estatura !¡Vaya compromiso!

Pero más tarda en caer un hablador que un cojo. Y, confieso, que en días pasados tuve las intenciones de anular mi voto. No me encuentro representada en ninguno de los partidos, ni sus candidatos. En unos menos que en otros. Y mi indignación permanece aún. En varios momentos me sorprendí en soliloquios: “¿A quién diablos le interesa un voto más o menos? ¿Qué diferencia hará el mío? ¿Por qué he de sentirme mal por no tomar la sopa que a fuerza nos quieren recetar? ¿Por qué he de entrar al juego perverso de esta mescolanza llamada “coalición”, esta atomización política que lleva la clara intención de confundir?”.

Pero sé bien que tendré que votar. Y lo haré. Y mi voto no será para el PRI.

He hecho duras y acres críticas a ese partido, aunque conozco y tengo amistades (muy contadas) priistas que actuaron intentando construir dentro de su posible marco de acción condiciones buenas para el país. Pero no olvido que el priismo fue , ha sido y es el aparato constructor de una mentalidad mediocre e indigna a través del corporativismo y también, en mucho, alentadores de la corrupción y del disimulo. Y más.

La palabra democracia está rodeada de aberraciones. El rasero para medirla es a conveniencia. Los modelos de hacer política se reproducen. Los rostros del disimulo también. La larga lista de gente indeseable que tiene el PRI es enorme. Pero no es el único. Comparte la patente. Y si tiene, entre lo menos peor, a una Carmen Salinas, Rosario Robles, el PAN no se queda atrás. Apenas le sobreviven algunos nombres que, con todo y probidad, poco pueden hacer ya ante los “mochos” y disimulados con poder, capaces de seducir con regalos del erario a jovencitas ingenuas algunas, otras ambiciosas por hacer carrera política. Y si no, pregunten al chapulín ME, que brincó al PRI. ¿Y MORENA? No está menos mal. Candidatos como Patricio Zambrano, Cuauhtémoc Blanco, Sergio Mayer y tantos más, nos dicen mucho de lo que hay detrás de esta fachada. Y ni qué decir de los corruptos probados que han encontrado cobijo en esa “generosa sombra”.

De los demás partidos, ni hablar.

Hoy, este país cojea y chorrea sangre y dolor. El país de la negación enfermiza. El país de los extremos que transita sin pena ni gloria del silencio y las omisiones, al grito iracundo y momentáneo , para pasar de inmediato a la risa y la broma. El país de la impunidad. El país de las franquicias partidistas.

Este domingo primero de julio, a votar.

Cumpliré, como tantos mexicanos. Y lo haré el entendido de que la democracia no inicia ni termina ni se mantiene con la pura voluntad del voto. En el vivir cotidiano, en nuestro encuentro con los otros ciudadanos, en el cumplimiento diario de lo que nos toca hacer, en la participación activa en las decisiones del país, en la exigencia a los gobernantes para que cumplan con el suyo a cabalidad, se construye la democracia. La solución para transformar al país es un trabajo conjunto que requiere de acciones concretas realizadas con voluntad y pasión. Exige verdadero compromiso alejado de las mezquindades que hemos dejado arraigar. Demanda hacer a un lado los intereses grupales, tanto partidistas como de grupos minoritarios que luchan por su agenda y dicen luchar contra la discriminación, pero lo hacen discriminando también. ¡Vaya contradicción! ¡Así no se puede!

¿Por quién va mi voto?
Me reservo el decirlo. Pero usted vote por quien quiera y, por favor, hágalo sin apasionamientos y en el entendido de que nadie, ningún presidente va a solucionar todos los males. Ni cumplirá todo lo prometido. Porque esto no es cosa de un solo hombre o partido y sus asociados. Los problemas que nos aquejan responden a la reproducción de modelos viciados que tenemos que depurar entre todos. Clase política y ciudadanos debemos unir esfuerzos y estar vigilantes de que esta vez se apliquen y se cumplan las leyes. Esto y más tenemos por hacer si es que queremos construir las bases sólidas de un México que en el 2024 tenga otro panorama y mejores condiciones para todos. Gane quien gane.

DOS APUNTES.

Desde meses atrás, en solitario y desde sus crónicas cotidianas, JULIO FIGUEROA ha venido convocando a la ciudadanía a uno de los actos más cívicos y democráticos: darnos fraternalmente la mano al día siguiente de las votaciones. Ha insistido en la importancia de actuar como verdaderos ciudadanos alejados de filias y fobias partidistas que han impedido construir puentes de encuentros y diálogos inteligentes y maduros que tanta falta hacen.

De manera coincidente, personalidades del medio artístico y de fama internacional lanzan una iniciativa similar, convocando a todos en la construcción de un México digno e incluyente.

La violencia que se vive en el país tiene niveles ya demenciales. La crueldad y la impunidad con la que se está actuando van de la mano. Nuestra naturaleza humana exige el sitio que le corresponde. Y debemos rescatar el escenario de armonía, fraternidad, compromiso, sensatez y de amor a la vida para que esta vuelva a tomar su lugar. De allí que urge hacer conciencia de la importancia de este acto. Urge.

¡Gracias, Julio!

Y aprovecho para notificar que esta columna se tomará un tiempo para cumplir con pendientes y proyectos de índole personal. Si me permiten, volveré con participación de artículos más espaciados y bajo el mismo nombre de EN DO MAYOR; siempre buscando tratar temas de interés nacional y que inciden en la vida de nuestro país.

Mi agradecimiento profundo a Edmundo González Llaca, director. A Olimpia García Monroy su paciencia y profesionalismo. Desde luego, a Julio Figueroa. A cada uno de los integrantes de este espacio que tanto aprecio y respeto. Y, por supuesto, en primer lugar, a los lectores que nos han seguido con su mirada crítica o atenta.

¡Hasta Pronto!

zaragozacisneros.jovita@gmail.com
www.dialogoqueretano.com.mx

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

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