En Do Mayor

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 ODEBRECHT

Por. Jovita Zaragoza Cisneros.

El caso Odebrecht, la constructora brasileña dado a conocer por el gobierno de Estados Unidos y que sacudiera a la opinión pública de México y América Latina, es otro de los grandes pendientes que esperan ser esclarecidos en nuestro país. Hay evidencias documentadas de los funcionarios que participaron en lo que es considerado el asunto más grande de corrupción en América Latina. Los gobiernos de los países latinoamericanos involucrados en este monumental fraude enjuiciaron a sus funcionarios. Pero en México no pasó nada. A pesar de que existen evidencias de los personajes que participaron en ello, nada se hizo.

Odebrecht aún se mantiene fresco en la memoria colectiva nacional. Pero permanece dormido y -seguramente- de continuar el PRI en el poder, lo terminarán por borrar de los anales de la historia de México hasta perderse en el olvido de los tiempos. Así ha sido a lo largo de la vida de nuestro país ligada a la del PRI y todo lo oscuro que subyace en su desempeño, en el que nombres de presidentes, líderes sindicales, empresarios y funcionarios públicos son asociados a casos de corrupción e impunidad.

Pero en la vida interna de nuestro país hay otros nombres ligados a asuntos muy graves de corrupción y que permanecen en discreción y opacidad. Nombres que poco se mencionan. Francisco Gil Diaz, es un ejemplo muy representativo de ello. Poco se habla de este economista, nacido en 1942 y egresado del ITAM y en cuya trayectoria tanto en el sector privado como en el público ha sido señalado como un funcionario que “durante su desempeño en la Secretaría de Hacienda se benefició con un negocio millonario y relacionado con las aduanas y con el cobro de impuestos y servicios, a través del denominado Fideicomiso Aduanas I, creado en 1993. Se trata de un negocio que, además, contó con la protección de los presidentes Carlos Salinas y Ernesto Zedillo y, ahora, con la de Vicente Fox”, escribió en su momento Miguel Badillo en sus artículos semanales para el periódico El Universal donde colaboraba y cuyas publicaciones con este tema le trajeron el despido, según declaró al semanario Proceso.

El experimentado periodista, uno de los fundadores de diario o Uno Más Uno y colaborador del Economista y El Universal, ofreció en su momento un trabajo minucioso sobre el entramado de corrupción relacionado con Gil Díaz, mismo que continuó publicando en diversos reportajes en la revista Contralínea, que creara una vez que recibiera todo tipo de censuras y sabotajes en los medios donde colaboraba.

Badillo continuó investigando a fondo sobre el tema e hizo un libro bajo el título de ADUANAS 1 FRAUDE TRANSEXENAL en el que explica la forma cómo durante el tiempo que Gil Diaz fue Secretario de Hacienda “ realizó negocios a costa del sistema aduanal del país mediante empresas y fideicomisos privados, pero con recursos públicos…Posterior a su cargo en el Gobierno, Francisco Gil fue invitado a ser Consejero Independiente del banco HSBC en Gran Bretaña, al cual renunció por integrarse a la función que desempeña actualmente en Telefónica. La oferta de HSBC suscitó una polémica que llevó a la Secretaría de la Función Pública a investigar el caso, y determinó posteriormente archivarlo por falta de pruebas.”

Más tarde, el trabajo de Badillo fue editado y publicado por editorial Grijalbo bajo el titulo de ISOSA, FRAUDE TRANSEXENAL A LA NACIÓN. Un libro que ofrece documentación que sostiene lo ahí señalado y que bien haría darle seguimiento a su lectura para terminar de dimensionar el tamaño y grosor de los cimientos de corrupción que sostienen a nuestro país.

¿Luchadora Social “Fashionista”?

Si los ciudadanos no reflexionamos en la pobreza de nuestro rasero moral con el que medimos la corrupción e impunidad, si no asumimos que lo que está sucediendo en materia política en el país es una lucha de fuerzas entre partidos y sus grupos de intereses que están de por medio, entonces gane quien gane estas elecciones da igual. Con algunos acomodos, quizá, pero seguiremos en esta dinámica contaminada que ha terminado por distorsionar la lógica del pensamiento de una sociedad que ha perdido rumbo y hoy critica con ferocidad aquellos actos o agravios cometidos por miembros de los grupos a los que ve como rivales, pero justifica los mismos actos de corrupción ( con todas las variantes que esta tiene) en los miembros que pertenecen al partido de su simpatía.

Si los simpatizantes y afiliados a MORENA y el mismo AMLO no se pronuncian contra el actuar de la Senadora Layda Sansores, entonces no hay muchas esperanzas de que este partido logre la transformación que dice buscar para este país y todo el discurso enarbolado hasta hoy por su dirigente se queda en demagogia y disimulo. Y para eso ya hemos tenido y tenemos demasiado.

Aquí no se trata de perdernos en acusaciones y enojo contra Denisse Maerker o la reportera de su equipo, Fátima Monterrosa, quien dio a conocer este hecho. Por mucho que salte la duda sobre las razones que hay para haber sacado a la luz el caso de lo que ya se referencia como #Lady Facturas por las cuantiosas compras realizadas en 2016 y 2017 por Sansores, eso no es el punto medular.

Sabemos bien que todo el aparato priista está usando sus recursos para demeritar la imagen de AMLO. Y es legítima la duda sobre si esta información sobre Layda Sansores responda a un golpe informativo con intenciones de “quemar” la imagen de uno de los activos más cercanos a MORENA y que contiende para una delegación que , como la Álvaro Obregón, está gobernada por la perredista María Hidalgo Torres, colaboradora cercana del antiguo Delegado de esa demarcación y ahora diputado local, Leonel Luna, acusado junto al también perredista Mauricio Toledo y el panista Jorge Romero, involucrados los tres, en acusaciones de desvíos de recursos para la reconstrucción de los serios estragos que causaran los pasados sismos de septiembre, entre otras acusaciones más. Sin embargo, aunque ello nos dice cómo a medida que se acerca el día de las votaciones suben de tono los golpes partidistas, también nos recuerda que en este terreno nadie puede ostentarse como impoluto.

No podemos perdernos en el fondo de este hecho que nos dice mucho de la manera irracional y acomodaticia de nuestro rasero moral. Es verdad que Layda Sansores no cometió robo, ni desvió dinero. Lo que Sansores hizo fue usar los privilegios de los que gozan los Senadores, pero -precisamente- mucho de todo el discurso de AMLO está centrado en el combate a la corrupción y el combate al dispendio de recursos públicos de los que , según señala el equipo de En Punto de Denise Maerker, fueron alrededor de 700 millones de pesos que Layda Sansores justifica como usados en darle “cositas” o “regalitos” a la gente de su equipo y a trabajadores del Senado , los que en palabras de esta política “ reciben un sueldo quincenal de 1, 750 pesos y carecen de prestaciones laborales, puesto que trabajan bajo honorarios y sin seguridad social”.

La investigación detalló lo significativo de la frivolidad de una política que enarbola la defensa de “austeridad” , pero que entre los gastos realizados hay tintes para el cabello, desodorantes, pasta de dientes, ropa, almohadas, sábanas, un refrigerador, una estufa, una licuadora, las compras del supermercado y hasta una muñeca de más de cuatro mil pesos, así como maquillaje, joyería, ropa, bolsas y juguetes para sus nietos”.

Luego de que la Senadora acusara difamación del programa de Maerker y dijera que esto responde a una venganza de Enrique Peña Nieto por atreverse a enfrentarlo y cuestionarlo, así como esgrimir una manipulación de los datos publicados, subió a su cuenta de Twitter videos de los trabajadores de limpieza, quienes defienden y aseguran haber recibido beneficios que van desde sobres con dinero, hasta refrigeradores y aparatos electrodomésticos.

Lo de la Senadora es una tomada de pelo a todos. Y resulta hasta infantil y manipulador sacar el video con las declaraciones de los trabajadores, pero es un ejemplo más de que ellos – los políticos- son el reflejo de nuestro funcionamiento como sociedad, porque estamos ante la aceptación de el disimulo y la frivolidad disfrazada de buenas intenciones y de la actitud facciosa de “lo que es malo en los otros, en mí se justifica porque lo uso y comparto con el pueblo” y que es mucho de lo que AMLO ha venido enarbolando y se le critica. Y en esto último, nos guste o no, con razón.

Lo de Layda Sansores representa la manera tramposa de la mayoría de la clase política cuyo actuar no está tan distanciado de la de muchos ciudadanos porque representa el rasero que cada quien usamos para medir la corrupción y la impunidad.

La imagen de mujer brava, peleonera, reclamona, directa, y frontal, ha caído bien en esta sociedad y ambiente de los disimulos y la obediencia. Los videos de Layda enfrentando a la cúpula política priista le han ganado simpatías. ¿Cómo entender y justificar que para combatir las arbitrariedades del sistema y perseguir la corrupción, buscar la justicia para los 43 normalistas desaparecidos, se gaste más de 24 mil pesos en prendas confeccionadas a su capricho y diseñada por una especialista en moda mexicana. Hablamos del vestido con mascada integrada de color blanco y con los rostros impresos en ella de los 43 normalistas desaparecidos. ¡Vaya manera de lucrar políticamente con un caso tan delicado y sensible!

La prenda fue portada por Layda Sansores el 24 de noviembre de 2016 en la ceremonia de entrega de la Medalla Belisario Domínguez de Enrique Peña Nieto a la memoria de Gonzalo Rivas Cámara. Allí, en el momento en que Peña Nieto llega al recinto, Sansores sale a su paso y le increpa con enérgicos y fuertes reclamos a EPN .

Layda Sansores puede ser todo lo contestataria y frontal que se quiera. Pero no es ingenua. Hija de uno de los políticos priistas más experimentados en la vida local de Campeche y nacional, Carlos Sansores Pérez (1918-2005), Layda inició su carrera en 1966 en el priismo. Luego de 30 años en ese partido, se mudó en 1996 al PRD, donde permaneció hasta el 2000. En 2001 se fue al partido Convergencia al que perteneció hasta el 2011. Luego, de allí emigró a Movimiento Ciudadano, partido donde estuvo 3 años (2014) para trasladarse en ese año a Movimiento Ciudadano en el que estuvo unos meses para entrar en 2015 al PT y contender ahora como representante de MORENA para la delegación Álvaro Obregón.

zaragozacisneros.jovita@gmail.com

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