En Do Mayor

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las-camaras-de-diputados
Por. Jovita Zaragoza Cisneros.

El uno repite insistente: “Soy peje, pero no lagarto”.
Y sonríe socarrón, disimulando sus largos colmillos,
sabe bien cómo sacar de todos ángeles y diablillos,
en un país que grita en silencio estar más que harto.

El otro insiste una y otra vez en ser el “yo mero”,
al tiempo que muestra sonrisa de “no rompo un plato”,
pero sabemos que es parte de simulaciones y pactos,
y también que es prianista y además maromero

Otro más en discordia es -dicen- canalla y riquín.
Su sonrisa es tan falsa como moneda de cobre,
en su vocablo no existe la palabra “pobre”,
joven “maravilla”, de fría mirada y “canallín”.

El último, pieza de ajedrez o comodín de dados,
pintoresco personaje, conocido como “el bronco”,
sobre él tanto advertí, hasta dejar mi pecho ronco,
que es una mula blanca y patea para todos lados.

Esto es lo que hay. Para esto nos alcanzó y de allí “debemos” escoger quien dirija las riendas del país en los próximos seis años. No nos alcanzó el entendimiento, ni la voluntad para unirnos antes como sociedad y exigir más calidad y claridad a todos los actores políticos. Ni a ellos para ofrecer una contienda más digna. Y han ganado ellos, la clase política y partidista en llevarnos a donde quisieron.

Y aquí estamos, entremezclados en campañas con asesinatos imparables por todo el país. La mayoría de estos últimos relacionados con las próximas elecciones, llevándose entre sus disputas a gente inocente, como la sucedida con la joven fotógrafa de Oaxaca, María del Sol Cruz Jarquín, una víctima colateral de toda este horror. Una joven apreciada e hija de la respetada periodista, Soledad Jarquín.

Unas elecciones -dicen y cuentan los que saben – “democráticas”. D e m o c r á t i c a s, repiten, regodeándose con cada letra, como si ello fuera un logro y reflejo de avance sin igual. ¡Ja!

Para eso ha servido la democracia en México, para llenarse la boca al pronunciarla y luego escupirla. Para jugar tiro al blanco con cada una de sus letras, para perforarla con la mentira cuidando de que no madure y controlar su crecimiento para que no logre su esplendor. Porque los políticos o “lideres” de países como el nuestro carecen de valentía y pundonor. Mezquinos y pequeños necesitan mantener a la población sobre la que erigen su poder en la pequeñez también y en la indignidad de la dádiva. Por eso se resisten a ir más allá.

Por eso a la democracia, como al pueblo, la alimentan con frijoles (con gorgojos y sin gorgojos). Por eso compran con dinero lo que esté a su alcance. Corrompidos, corrompen también. A falta de inteligencia y compromiso, disimulo y maña. Por eso dan las sobras envueltas en papel de benevolencia. Todos dan, para disfrazar las compras de voluntades y para que la gente se distraiga de las atrocidades que están ocurriendo en cada rincón del país y para evadir el tema de la justicia, que es y sería, el reflejo más pulido de una democracia. Pero no es así. No aquí en México. Aquí lo más representativo es la impunidad, esa mala sombra que cobija todo lo oscuro. La impunidad que cubre a la barbarie que se ha instalado ya en el alma de un sistema de gobierno que menosprecia a sus ciudadanos y que –en el fondo- ha perdido la dimensión de la vida humana. El envilecido, envilece lo que toca. El tramposo hace trampa. El mediocre y cobarde, manipula. El sociópata termina ahogado en su mar de mentiras y salpica a todos con ellas y se rodea de quienes se hagan eco de sus falsedades. Esa es una de nuestras realidades más dolorosas y actuales de nuestro país.

DE ENCUESTADORES A AGOREROS Y OTRAS COSAS.

Agoreros de un futuro incierto. Merolicos ofertando encuestas, mercenarios de números a modo. Agitadores de emociones. Sembradores de sueños y cosechadores de esperanzas fallidas. Vendedores de nubes contaminadas con los aires de la incertidumbre.

Intelectuales orgánicos ausentes de críticas al cercano poder, hoy temerosos de lo que atente a su status quo, ansiosos de continuar bajo su cobijo amedrentan con los supuestos peligros de una incierta transformación. En la frase está la pregunta y -quizá- también la respuesta: ¿qué transformación no es incierta? ¿qué futuro no es incierto? O ¿de qué se trata todo: seguir en este estado de cosas? ¿Continuar flotando en esta incertidumbre, en esta zozobra?

Todo cambio suscita inquietudes. Y, probablemente, los intelectuales inorgánicos que hoy revolotean alrededor del otro poder, intolerantes con todo lo que atente a la causa que hoy defienden, terminen tan cegados por el poder cercano y acaben siendo como los “orgánicos” que hoy rechazan. Quizá terminen olvidando qué los llevó allí. Probablemente terminen también engolosinados aflore en ellos la incapacidad de conciliar voluntades para mantener la sana y necesaria lejanía del poder en cualquiera de sus formas y hacer la crítica necesaria al nuevo presidente. Probablemente. ¿Cómo saberlo? Hasta no vivirlo o verlo no podemos ni debemos futurizar.

México es complejo. México es -muchas paradojas. Lo mismo tierra de revolucionarios de “batallas” ciertas e imaginarias. Héroes vestidos con medias verdades Espacio de plumas del periodismo salidas de tintas de marcas y adoradoras del poder al que sirven y del que se sirven. Cotos de privilegios controlados por empresarios poderosos y rapaces, reyes de su imaginario distorsionado y portando coronas de vidrios multicolores, desnudos de benevolencia, vacíos de sí mismos. México de líderes corruptos, de principitos, de mirreyes, lacayos y adoradores de placeres inmediatos, intolerantes con todo lo que les recuerde su punto de partida.

Políticos investidos de “buena voluntad”. Fariseos trasmutados en magos que elaboran pócimas con el hambre de los más desprotegidos y atizan el fuego de los enconos.

Pueblo de ciegos esperanzados en un pasado fantasmal.

Derechairos, progres, metaprogres, ultraprogres, suspirantes y aspirantes a progres enfrentados hoy en pelea sin igual contra chairos, metachairos, ultrachairos. Unos y otros se descalifican . Y espejos unos de otros, se repelen.

Los artífices causantes de mover y exacerbar las emociones hacen su labor. Y la hacen bien. Desde las sombras sonríen satisfechos sabiendo aquello de “a rio revuelto…”

Esto es lo que hay. Esto es la parte negativa de lo que está aflorando hoy en nosotros.

Pero México es también lo otro. La afirmación de la buena voluntad, hoy amodorrada. La conciencia huidiza, hoy contenida por la incertidumbre y la tristeza de sabernos empobrecidos y envilecidos, transformada en ira y en intolerancia irracional.

Y aquí estamos. Y, si ya no pudimos unirnos para exigir otra forma de hacer política y entre este escenario farragoso y angustiante, las palabras de PAZ Y ESPERANZA que uno de los candidatos ha sido capaz de pronunciar, abramos -entonces- el corazón y rescatemos lo mejor de nosotros para repensar la forma de construirnos como sociedad. Demos un giro hacia esa grandeza que está aún en nosotros. Rescatemos esa otra parte para enfrentar la violencia que estamos viviendo y demos paso a lo más grande de lo humano: la fraternidad, lazo de unión sustentado en el reconocimiento a la dignidad humana y en la solidaridad entre unos y otros.

Dejemos que esa fraternidad, a la que tanto alude Julio Figueroa como valor universal y transversal, asome el rostro que le es propio. Como sociedad nos corresponde ayudar a que así sea. Por eso, desde este espacio, me uno a ese llamado que Julio Figueroa ha venido haciendo para que, pasadas las elecciones, enfrentemos con el mejor talante los tiempos por venir. Salgamos a ese encuentro en las plazas públicas de nuestra entidad. Demos la mano amiga y fraterna al otro que es también tu, yo, o cualquiera de nosotros. Gane quien gane y sin tantas campanas al vuelo, con sobria y profunda convicción de que todavía, TODAVIA, estamos a tiempo de rescatar de nuestra vida pública el capital invaluable de lo humano.

Reafirmo mi apoyo a la convocatoria de Julio Figueroa y, desde este espacio, también, hago el modesto y respetuoso llamado a todos los demás integrantes del blog y a nuestros lectores, para que pasen la voz.

zaragozacisneros.jovita@gmail.com
dialogoqueretano.com.mx

Niniane, pregunta:
¿Qué se han hecho con las campañas para que estas se bañen de sangre cómo está ocurriendo ahora mismo?

De cada uno de los partidos o puestos a elegir están teniendo bajas ¿quién o quienes están metidos en todo ello?

¿Esto tiene relación con la imposición de candidatos?

¿Qué papel juegan las autoridades de cada entidad en este escenario?

¿Están rebasados?

¿Lo ocurrido este sábado, allá en Oaxaca, les estremeció?

¿Se enteran de ello?

¿Son hechos que debemos tomar como “daños colaterales” de esta maldita pelea por cargos públicos?

¿De verdad vale una vida, una sola vida, un puesto de esta naturaleza?

¿Quiénes están agitando así las aguas?

¿A quién o quiénes conviene sembrar este clima de muerte y dolor?

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

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