EN DO MAYOR

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MARIO VARGAS LLOSA.
Desde neoliberal, facho, aristócrata, elitista, hedonista, culto, refinado, soberbio, frívolo, sobrado, arrogante, hasta machista, racista y más calificativos ha recibido el polémico escritor peruano Mario Vargas Llosa a lo largo de su vida. Y será todo lo que cada quién, desde la postura ideológica o mera antipatía gusten que sea; pero nadie puede tacharle de ser un timorato. O acusarle de ser un mero testigo de la historia de su país y de la América Latina toda o escatimarle el reconocimiento a la calidad y gran producción periodística y literaria que le hicieran acreedor a obtener el premio Nobel en 2010.
Lúcido y con voz e ideas claras, Jorge Mario Pedro Vargas Llosa, nacido en Arequipa en marzo de 1936, siempre ha estado atento a los acontecimientos de su país y de América Latina. El peruano ha sido activista y participante directo en la política. Recordemos cuando encabezó la protesta contra Alan García por intentar este ultimo nacionalizar la banca de Perú y Vargas Llosa decidió fundar un movimiento centroderechista Frente Democrático (Fredemo) y candidatearse para la presidencia de su país. Todo parecía indicar que lograría su objetivo, pero el intempestivo y cuestionado ascenso en popularidad de Alberto Fujimori terminó con su aspiración. Más tarde quedaría evidenciado el perfil autoritario de Fujimori quien se mantuvo en el poder con métodos truculentos. Fue en este periodo cuando Vargas Llosa decidió instalarse en Madrid, donde reside en la actualidad.
Este escritor peruano que ha confesado su abierta pasión por el periodismo, no le preocupan las críticas, ni las controversias que suele desatar con algunas de sus declaraciones. Sabe que son parte de la discusión pública. Y de la misma manera que ha enfrentado y compartido sus aspectos familiares y origen que formaron su personalidad, carácter, habla también de sus convicciones sin tapujos.
TIEMPOS RECIOS.
Para este peruano internacional, la edad no es una imitante para dar giros de considerables grados en su vida personal, como profesional. Ocupémonos de esta última parte, que es la que nos interesa en este espacio. Si Vargas Llosa acreedor a varios galardones por su trayectoria periodística y literaria, a sus 82 años nos sorprendió al saber que su oficio de escritor y destreza narrativa estaban vigentes a través de su novela “Cinco Esquinas”, publicada en 2016; tres años después, a sus 85 su voz aún resuena para hablar sin ambages de todo lo relacionado con los acontecimientos políticos de ayer y hoy, tema que enlaza en su reciente novela TIEMPOS RECIOS.
Antes de llegar a TIEMPOS RECIOS sobre la que me tomo la libertad de recomendar su lectura, habida cuenta de los momentos que estamos viviendo en América Latina y que la amenaza de los populismos y dictaduras están de regreso, hago un paréntesis para mencionar una de sus novelas publicada en 2016 “Cinco Esquinas”, inspirado en la situación del periodismo que se encaminaba de manera vertiginosa hacia un amarillismo en el que -dijo- “husmea en la basura humana”. Es decir, basado en la exposición de la intimidad. En ella muestra el sempiterno papel que han enfrentado los medios, siempre bajo asecho del poder de los gobiernos que buscan dominar la información. Ha insistido en que la única fórmula para enfrentarlo es no mentir y defender la verdad.
En “Cinco Esquinas” aborda también el control que los hombres de Fujimori y el militar Montesinos utilizaron en contra de los opositores. No es difícil identificar en el personaje apodada “la retaquita”, a la conductora de televisión peruana , relacionada a Montesinos y que llegara a nuestro país para hacer de sus programas televisivos un verdadero monumento a la morbosidad de los espectadores, ofreciendo en su programa un circo deleznable por la forma de manipular las emociones más bajas, captando a una numerosa audiencia.
Hoy, al terminar de leer su reciente novela TIEMPOS RECIOS, publicada el año pasado en la que Vargas Llosa, mantiene su dominio narrativo que pondero al inicio de este artículo, comparte su inquietud por una América Latina en la que seguimos orbitando en realidades desesperanzadoras, donde las fuerzas que se oponen al avance y consolidación de un sistema democrático están activas.
En TIEMPOS RECIOS, además de hacer mención al dictador dominicano Leónidas Trujillo ( La fiesta del Chivo), el autor conjunta en esta novela las sombras vivas de personajes que intervinieron para alterar y cambiar el curso de una historia ocurrida en el periodo de 1950 y que parece regresar a las trampas del autoritarismo.
En la maestría narrativa de Vargas Llosa, encontramos también que eso de los “fakes News” no es un mal que estos tiempos trajeron consigo. Si acaso, hoy potencian su peligrosidad al contar con las herramientas de una tecnología cuyo avance propaga las noticias falsas de manera vertiginosa, también. En TIEMPOS RECIOS su autor nos muestra como se utilizó la fabricación de la mentira, plan perfectamente elaborado por un publirrelacionista de la empresa bananera, United Fruit con apoyo del gobierno de Estados Unidos y la CIA para sembrar la idea en la opinión pública de que Guatemala estaba buscando convertirse en un satélite de la Unión Soviética. Esta intriga, apoyada por personajes de los dictadores de ese tiempo y ejecutada por el militar Carlos Castillo, tuvo éxito y permitió asestar el golpe de Estado al gobierno de Jacobo Árbenz.
La novela es un desfile de hechos, nombres de personajes reales manejados de manera ágil y con destreza literaria. Indiscutible en cuanto al rigor histórico de los hechos, Vargas Llosa reivindica la figura de Jacobo Árbenz y su trágico final. Fiel a su estilo, nos muestra, una vez más su capacidad de extraer de la historia de nuestro continente a personajes cuya crueldad en los diversos procesos políticos y sociales han quedado registrados. Sin embargo, el autor demuestra que sabiendo penetrar en la naturaleza humana que los conforman, los presenta llanamente sin que irrumpa la voz del narrador haciendo juicios de valor en cada uno. Contexto, motivaciones, tormentos, apetencias, carencias, ambiciones, lujuria, erotismo, traiciones, todo eso que está en nuestra naturaleza humana y que los juegos por el poder terminan desnudando.
Con relación a su novela, en las diversas conferencias y charlas, entrevistas que el autor de TIEMPOS RECIOS ha dado a la prensa, se le ha inquirido sobre la realidad actual de México. Sin titubeos ha dicho: “ Me temo muchísimo que el populismo que parece la ideología del actual Presidente de México nos conduzca otra vez a la dictadura perfecta”, dijo en entrevista a Carlos Loret de Mola, en la FIL en Guadalajara del 2019.
Abundó en ello en otra entrevista que le hiciera Jorge Ramos: “Acabo de estar en México y estoy muy preocupado, como están preocupados muchos mexicanos. Porque López Obrador es un populista, siempre fue un populista y mi impresión es que lo que está resucitando en México es el viejo PRI. La manera como México ha tratado a Evo Morales, ha explotado a Evo Morales de una manera repugnante, repugnante desde el punto de vista político. Ahora él (López Obrador) ha ganado las elecciones de una manera muy bien, ha ganado de una manera arrolladora; pero no creo que eso sea bueno eso para ningún país, ni para México ni para ningún país es bueno que tenga el control absoluto del parlamento, que pueda hacer lo que quiera del parlamento. Los extraños movimientos que hace él sin consultar a nadie, basado en los apoyos que tiene de unos parlamentarios que dominan completamente. Hay unos indicios que son preocupantes, es un presidente que ha ganado las elecciones sin ninguna duda. Pero los presidentes que ganan las elecciones si son populistas pueden destruir la democracia, pueden deteriorar un proceso democrático y eso es lo que yo temo que esté ocurriendo en México” Ante la objeción de Ramos, señalando que no compartía ese punto de vista, Vargas Llosa, enfatizó: “Ojalá que usted tenga razón y yo esté equivocado”
Tiempos Recios soplan por el mundo, orbitan el cielo de México y de algunos países de América Latina.
(final)










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