EN DO MAYOR

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Ustedes perdonen si recurro a difícil “idioma”
para decir algunas cosas con la efe de por medio,
pero hay ciertos personajes que no tienen remedio
y eso de nombrar al presidente es por hoy un axioma.

Prohibido citar sus iniciales como referencia
so pena de hacernos acreedores a tremenda sanción,
su nombre es ya una marca ¡y cuidado con hacer mención!
por eso diré AFAMLOFO para evadir cualquier sentencia.
La reciente noticia del registro ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) de las iniciales del nombre del presidente, causaron asombro. Esta vez no vino de la mañanera. Fue el periódico El Universal quien documentó el trámite llevado a cabo por su secretario particular, Alejandro Esquer Verdugo. La gestión quedó concluida y sus siglas ya son una marca con clasificación internacional y, como tal, podrá utilizarse como publicidad; claro, previo consentimiento de su propietario. Inspirada en tal acción, también su esposa Beatriz Gutiérrez Müller busca hacer lo propio; es decir: patentar sus siglas.

¿Cuál es la lógica de esta acción que despierta el asombro de algunos? (incluido el mío, desde luego). Intento entender y concluyo: hacen bien. Tienen razón. Ellos, la pareja presidencial, está segura que las proezas realizadas por ambos son de tal magnitud que pasarán a ser parte de una historia. Leyenda pura. Los juglares del futuro llevarán relatos de sus hazañas. Y al registrarlas cooptan cualquier intento de que algún “vivito” – de esos que abundan, ya sabe usted lector- le dé por lanzar al mercado un producto con sus siglas. Imaginemos que uno de esos vivales pretendiera usarlas para echar a andar algunos de los rubros que menciono a continuación:
. En alimentos: lanzamiento de una nueva bebida: refresco, vino, cerveza, por ejemplo.. En moda: promocionar la marca de ropa de vestir y deportiva: camisetas, accesorios diversos.
. En lo político: el lanzamiento de un nuevo partido.
. En deporte: la construcción de un estadio de beisbol, allá por los rumbos donde pase el tren maya.
. Negocios: la creación de un despacho de consejería múltiple sobre economía y finanzas exitosas. Asesoría a empresas para alcance internacional de un producto. Sugerencias para lidiar con tiburones de los negocios, inspirado este último en el encuentro reciente del presidente de México con TRUMP. (por el idioma no debe preocuparse, el lenguaje a señas es igual de efectivo en la comunicación)
. Escuelas: creación de academias de superación. (desarrollo de habilidades en oratoria, lectura veloz en tres pasos, la importancia de la presentación personal…etc)
. Cultura: creación de institutos culturales y de memoria histórica. Cursos repartidos en diversos módulos: México Prehispánico. México Moderno. México Actual. Un apartado especial para analizar los diversos periodos presidenciales (con énfasis en el periodo Juarista y Calderonista (No está incluido EPN, que él no se preocupe).

En fin. De acuerdo al significado del registro de las siglas aventuré estas sugerencias. Así que ya sabe el lector: cuidado con usarlas de hoy en adelante. Incluso en mencionarlas o hacer alusiones directas sobre ellas, no vaya a ser que no le guste a su propietario.
Así que demos gracias, Niniane, a este salvador “idioma de FE la FA e FE”. Gracias a eso podremos escabullirnos para evitar sanciones, que no se nos olvide decir las siglas con la efe: A fa M LO fo.

EL SEGUNDO INFORME ENVUELTO EN PAPEL CELOFÁN.
En su edición de ayer por la tarde uno de sus reporteros de la revista Proceso, Juan Carlos Cruz Vargas, en su reportaje “Desempleo, incertidumbre …EL GRAN COLAPSO”, documenta la situación económica actual del país. “El confinamiento mundial acabó por hacer trizas a la enferma economía mexicana, que en 2019 cayó -0.1% y que para este año espera un desplome de más del -10 %, según diversos analistas, con una recuperación que tardará hasta cinco años en volver a los niveles de crecimiento promedio antes de la Pandemia de covid-19”. Además de ilustrar el tema con testimonios de algunos ciudadanos afectados por esta crisis, el reportero recoge la opinión de Manuel Espinosa Maurer, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Textil, quien habla de la situación de esta industria y la incertidumbre que ha dejado el colapso económico,
La confirmación de las afectaciones para el país en materia de economía circuló con mayor resonancia más tarde en los diferentes y principales informativos. No provino de una fuente directa a los medios. Fue a través de un audio que se filtró sobre el reporte o informe que el titular de Hacienda, Arturo Herrera, diera a los diputados de Morena, con relación a lo que se viene en el 2021. “Ya no habrá guardaditos”, documentan los diferentes medios una de las frases del secretario de Hacienda. Abundan en el contenido del audio los reporteros Roberto Garduño y Enrique Méndez de La Jornada: “Y aunque no se contrate nueva deuda , ésta se incrementará entre 10 y 17 puntos del PIB por efecto del tipo de cambio. Entre este año y el próximo, México vivirá la crisis más fuerte desde 1932; es casi el peor momento económico para el país en el último siglo”, dijo Herrera.
¡Ufffff !, lector, esto se llama llover sobre mojado.
¿Pero hay sorpresa en ello? No tanto. Más bien penosa confirmación de lo que diversos analistas pronosticaron que vendría, una vez que vieron el panorama internacional financiero y la manera errática cómo ha manejado la actual administración la economía. Nada tranquilizador el escenario de los próximos años.

Hoy circula una inquietud que a estas alturas resulta válida al saber, por propia voz del titular de Hacienda, que se ha echado mano de ese fondo de estabilización heredada por las administraciones pasadas y que ascendía a 300 mil millones. No olvidemos que en Septiembre de 2018, el actual presidente de México declaraba: “Recibo un país estable y sin crisis económica”.

Cuestionado con relación a las finanzas heredadas, afirmó entonces que “tras seis años de gobierno de Enrique Peña Nieto, en el país hay estabilidad y no hay crisis financiera. Y aunque reconocía que eran insoslayables los problemas en el país, reconvenía que “No tenemos una crisis financiera, no nos está pasando lo que está sucediendo en Argentina. Eso también hay que considerarlo. Sí tenemos problemas graves, hay mucha pobreza, mucha inseguridad, violencia, pero hay condiciones también, hay ánimo, esperanza en la gente de que las cosas van a mejorar; vamos a estar a la altura de las circunstancias”.
Claro, hablamos de Septiembre 2018. El ánimo parecía dispuesto. Hablaba entonces de unión y hacía llamados a la concordia. Conminaba a los legisladores, a ser “críticos” pero “respetuosos”.

Solamente dos años han pasado y las cosas han dado un inesperado giro. Promesas, contradicciones constantes, opacidad que causa más incertidumbre es lo que ha prevalecido. La realidad se estrella ante las hoy nada inocentes ocurrencias del presidente, lanzadas envueltas en ruidoso y colorido papel celofán, como si fueran golosinas de alta repostería que disfrazan el amargo sabor de una realidad preocupante.

Cierro columna de hoy con los mejores deseos de que el segundo informe presidencial de mañana martes esté aterrizado sobre una realidad, que aunque nada grata ni fácil, tenemos que enfrentar con la mejor voluntad de unión y esfuerzos conjuntos. Nos toca hacer gala de una madurez que hoy este país necesita con urgencia. A nosotros, ciudadanía, corresponde exigir a la clase política una altura que hasta hoy no han mostrado por estar enfrascados en sus juegos políticos que, como siempre, terminan afectándonos a los ciudadanos. ¡Basta ya de diputados y senadores perdidos en vulgares ambiciones! ¡A legislar para el bien de México y no para beneficio de ustedes, señores (as) ! ¡Seriedad y respeto para la grave situación que estamos viviendo! ¡Basta de discursos! ¡Basta de estar haciendo campaña! ¡Queremos resultados, no distractores!










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