EN DO MAYOR.

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Selectiva y veleidosa como la memoria, pero ante todo solidaria. Presta a acompañarme en los momentos de tribulación como los que ahora tengo al ver a nuestro país agitado con emociones desbordadas, Niniane viene a mi.
Está aquí. Irónica y lúdica. Burlona y festiva. Ácida e inquisitiva se sienta a mi lado en silencio. Sonríe escéptica y pregunta : ¿De qué hablarás hoy? ¿Cuál es tu tema? ¿Para quién escribes? ¿Tienes lectores de tu En Do Mayor? ¿Qué te dicen? En este vasto y basto territorio de voces desaforadas la tuya apenas resuena ¿qué pretendes con tus escritos?
¡Ay, Niniane…!, no me quieras psicoanalizar. Nada en especial persigo. Solamente me dejo llevar por mi convicción de que no hay nada peor que guardar silencio ante las falacias de quienes en nombre del bien nos utilizan para sus ambiciones. País de tuertos, de sordos, de mustios; país de indolentes, ¡cuánto atropello hemos permitido a lo largo de nuestra historia! Y ahora no sabemos cómo salir de esta farsa teatral de actores de cuarta en el que se fusionan merolicos y timoratos. País de ciudadanos con emociones alteradas, la violencia que a diario padecemos desde años atrás y que ha recrudecido en esta administración está pasando facturas en la salud de los mexicanos.
Médicos de diversas especialidades con los que he platicado coinciden en lo mismo: la zozobra ante el futuro, la angustia, el sentimiento de inseguridad está alterando más las emociones. Los periodos de larga tensión bajan las defensas y se somatizan, manifestándose a través de diversas enfermedades. Esto es un asunto de salud pública que ni autoridades ni sociedad estamos dimensionando. Un médico internista conocido me comenta que hay varios cuadros de depresión, de ansiedad en pacientes que el trata desde hace tiempo. Hay enojo, irritación que se expresa en respuestas agresivas. Estamos en niveles preocupantes. Eso también ha llevado a una falta de empatía e interés por lo que sucede al otro. Es un mecanismo que termina replegando al individuo sobre sí mismo o haciéndolo hiper reactivo en sus respuestas. ¿Entiendes, Niniane? Así que déjame por lo menos conservar en mi esa parte que todavía se niega a tomar como normal lo que sucede en esta sociedad que transita sobre ácidos rieles de cordura. Yo no quiero refugiarme en esa fortaleza cercada por delgados cristales que colapsan al menor testereo.
Nos hemos vuelto más mezquinos. Somos sociedad construida en círculos de confort y cada quien teje sus fantasías sabiendo que serán aceptadas por sus iguales. Callamos ante este escenario infrahumano de muerte y horror, pero se agitan nuestras emociones si nuestros privilegios son tocados. La solidaridad está con los del circulo al que pertenecemos. Nada más. Los otros que se rasquen con sus uñas. Hay en eso una suerte de evasiva responsabilidad humana y ominosa complicidad. La voz salta, si el que es tocado es uno de los nuestros. Entonces si alaridos. Y hasta eso, depende también qué lugar en esa escala de importancia concedida por los demás ocupe el afectado. Tibia la crítica contra lo que sucede en el país no nos atrevemos a alzar la voz porque más vale irse con cautela por aquello de qué tal si en una de esas me llaman a formar parte de un proyecto. No salimos de esa forma arribista y mezquina de vivir y de hacer política.

¡Ay Niniane… Niniane, las cosas que me haces decir! Pero no me culpe nadie de ellas. Sólo pongo palabras a esta actitud timorata y convenenciera que está tan presente en la sociedad y acentuada en los políticos. Entonces ¿por qué nos asombra estar dónde ahora estamos? Ningún mal avanza sino es porque nosotros lo permitimos. Y nadie llega tan lejos sin el cobijo en forma de silencio u omisión de una sociedad. Creo que hasta el querido, admirado y siempre recordado, Germán Dehesa ( 1944-2010) quien solía manifestar su desacuerdo con la sentencia aquella: “ cada pueblo tiene el gobierno que merece”, hoy reconocería que hay mucho de verdad en la frase. Ya basta de estar solapando y rehuir nuestra parte de responsabilidad en la construcción de lo que estamos enfrentando. Hablemos de lo verdaderamente importante. Hay tantas cosas que se están jugando en el país y ni así somos capaces de unirnos y manifestar nuestro desacuerdo con acciones concretas y de manera civilizada.
Y si, Niniane, si. Si estoy molesta.

ADIVINANZA
¿Puebla, Niniane? ¿Una adivinanza dices? Bien, te escucho: ¿En qué se parecen el ex gobernador de Puebla Mario Marín (PRI) y Miguel Barbosa (MoReNa)?
¡Ay, Niniane! ¿a cuál de los tantos puntos en común que tienen te refieres? ¿Al de su físico? Lo que se ve no se juzga. Pero tienes razón, no es ese el importante. ¿Qué más cercano y semejante al PRI que todo MoReNa? Se reconocen por el modo de conducirse . Hasta por sus olores, aunque cambien de perfumes.

Y no hace falta preguntar el porqué te saltó en estos momentos el nombre de Mario Marín. Quienes crean que por callado, ya no está en la vida política, se equivoca. Está. Mustio, como es y ha sido, pero está. Desde su “escondite” a donde huyó luego que en abril del 2019 se dictara orden de aprehensión en su contra por el delito de “tortura” contra Lydia Cacho. Orden que incluye a Kamel Nacif Borge, el llamado “El rey de la mezclilla”, un personaje siniestro y con amplio poder entre numerosos políticos aún con poder en el escenario.
Ellos, tanto Marín Torres como Kamel Nacif están prófugos. Pero siguen moviendo sus piezas o fichas de confianza. Una de ellas es la aspirante a la Fiscalía General del Estado, una de las aliadas e incondicionales y encargada de girar orden de aprehensión contra Lydia Cacho. ¿De quién hablamos: De Rosa Celia Pérez . ¿Quién es esta mujer que aspira a ocupar este cargo de tal delicadeza? La susodicha fue la juez que dictó el auto de formal prisión para Lydia Cacho bajo el cargo de difamación al empresario Kamel Nacif. Hablamos del 2005, durante el gobierno de Mario Marín. Sobre ella Lydia Cacho alerta: “El prófugo de la justicia Kamel Nacif me encarceló y mandó torturar por denunciar pornografía infantil. Se alió con la jueza Rosa Celia Pérez que hoy quiere ser fiscal de Puebla”. La periodista y activista, autora de grandes investigaciones que han puesto al descubierto redes de pederastia y complicidades trae a colación el audio de una conversación entre Juan Nakad Bayeh, un explotador de mano de obra de los reos del penal de San Miguel y socio y cómplice de Kamel Nacif. Este último sostiene en la conversación con Nakad : “ Dile a la jueza Rosa Celia que le pago un viaje a Las Vegas. “Ella no se va a p’atras contra Lydia Cacho, la jueza es de las nuestras”.

Por supuesto que no fue la única prueba de las bajezas cometidas por estos personajes en el caso de Lydia Cacho. Pero – es uno de los ejemplos de las practicas enquistadas en la política mexicana. Así nació el sistema Priista, formando redes de complicidades entre funcionarios de altos cargos. Compadrazgos, favores, colocación de fichas estratégicas porque en eso de la política siempre hay que tener algún conocido, es lo de siempre. Nombres de ayer están hoy ocupando cargos estratégicos. Mario Maldonado, periodista de El Universal, Puebla, ironiza sobre una hecho que se da en esta actual administración de Barbosa. “Vaya coincidencia: el Consejero Jurídico de Miguel Barbosa, Ricardo Velázquez Cruz, ocupó exactamente ese mismo puesto durante la administración de Mario Marín. No sólo eso: el Consejero Jurídico de Barbosa fue abogado defensor de Marín en el litigio que detonó la aprehensión y maltrato a Lydia Cacho”

¿Ves, Niniane…ves de qué hablo? ¿Ves de lo que se trata este tinglado barato y perverso que estamos viviendo?

zaragozacisneros.jovita@gmail.com










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