Empresarios

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Ahora que el Consejo de la Comunicación ha lanzado una campaña nacional denominada “Soy incorruptible”, llama la atención que el Consejo Coordinador Empresarial haya reconocido que 80 de cada 100 empresas mexicanas se han visto implicadas en actos de corrupción, sea que los hayan estimulado o que hayan sido víctimas de su práctica.
Me pareció un dato muy revelador por provenir de la presidenta de la Comisión de Ética e Integridad del más beligerante entre los organismos cúpula del sector privado en el país. Recordé entonces que otro capitán del sector privado, Alejandro Legorreta, admitió hace algunos años que la corrupción es un factor que impide el crecimiento del país. Pero lo más significativo es que haya establecido que en una transacción que involucra a funcionarios públicos, por cada político corrupto hay hasta tres empresarios corruptos.
Otra voz que en esta misma dirección se pronunció hace unas semanas es la del empresario regiomontano Enrique Zambrano Benítez, que admitió la existencia de hombres de negocios “nacidos de la corrupción”. Dijo además que su acción ha producido grandes daños al país y al propio gremio patronal. A esos negociantes no los reconoce como empresarios y los llama “seudoempresarios”.
Zambrano es presidente y director general del Grupo Proeza, corporativo mexicano que opera en 16 países en la industria automotriz, la agrícola y de la salud. No dispongo de elementos para establecer si la suya es una autocrítica genuina o se trata de esa capacidad de adaptación en la que el capital es diestro, para conservar sus rendimientos —incluso en incrementarlos—, aún en las condiciones más adversas.
Al margen de ello, si aplica aquí eso de que “se empieza a ceder en las palabras y se acaba a veces por ceder en las cosas”, resulta saludable para el país que el empresariado mexicano haga un examen de conciencia para asumir su contribución al desastre nacional y formular en consecuencia un propósito de enmienda para replantear la convivencia sobre reglas nuevas, que tengan por centro la moderación de la desigualdad económica.
(Por lo demás, al acumularse 15 años de impunidad en el caso BMW, hoy 27 de noviembre de 2019 sostengo que el olvido no puede prevalecer sobre la justicia).

Ciudad de Querétaro, noviembre 27, 2019










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