El puente

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Si los hombres son producto de sus circunstancias, aunque ellos también las crean, ¿en nombre de qué los podemos juzgar?
¿Los procesos sociales, materiales e históricos o los individuos?
Los liberales ponen el acento en la biografía y los marxistas en los procesos históricos. Sin duda se cruzan y combinan historia y biografía.
Las circunstancias condicionan pero no siempre determinan. La historia no es lógica ni ilógica, ni ciega ni loca, ni racional ni irracional.
Como en un encuentro deportivo, hay datos estadísticos que dan las tendencias posibles y hay sorpresas, imponderables, accidentes, aciertos y errores, extraños poderes que no se pueden predecir hasta que suceden.
Los individuos tienen un mínimo de libertad (cinco centímetros, cien gramos) y caprichos, pasiones, fantasías, sueños, locuras, voluntad.
En nuestro caso, ¿cuál es la responsabilidad histórica y personal de Salinas, Zedillo, Fox, Calderón, Peña, Obrador? ¿Cómo se conjugan sus decisiones personales y los procesos sociales, su biografía y la historia?
Si los otros no tienen parte de razón en hacer lo que hacen, ¿están totalmente equivocados y toda la razón es nuestra?

Octavio Paz tuvo parte de razón al apoyar los cambios de Carlos Salinas de Gortari y sin duda terminó equivocado. Como muchos buenos críticos tienen buenas razones para apoyar hoy a López Obrador; no sabemos cómo acabarán estos políticos e intelectuales.
En su momento, Paz escribió su Pequeña crónica de grandes días (FCE, 1990) y “Lo que creo, pienso y quiero” / “Tela de juicios” (Proceso 885, 18-Oct-1993; Obras completas, t. 15, FCE, 2003, pp. 552-584) en donde expone sus razones e ideas sobre el gobierno de Salinas y la historia de México. Con sus errores y equivocaciones, esos textos siguen siendo un referente enriquecedor, por su mirada histórica.
Escribe en el libro:
–Se dice que el costo social de la reforma económica ha sido alto y doloroso. Es cierto, pero era irremediable y, creo, será transitorio. Si crece la producción, aumentan las exportaciones y se aminora el servicio de la deuda, se elevará el nivel de vida del pueblo. Es lo que ha sucedido en otras partes del mundo. A los que utilizan las penalidades actuales como un arma en contra de la política del gobierno, hay que preguntarles: ¿conocen otros remedios? ¿Quieren una imposible vuelta a la imposible situación anterior? ¿Qué proponen?
Y en su conversación o autoentrevista con Julio Scherer expresa:
–La economía mexicana, gracias a las privatizaciones, se ha puesto en movimiento. No niego que muchos han sufrido a consecuencia de los cambios; añado: habrían sufrido más sin ellos. Y estoy seguro de que, si el crecimiento económico continúa, los beneficios de la reforma de la economía alcanzarán a la mayoría. Es lo que ha ocurrido en otros países… Las reformas económicas nos conducen a la reforma política… Las privatizaciones, aparte de vitalizar a la economía, han contribuido indirectamente, al proceso de democratización.

Hoy sabemos que no fue así, por desgracia. El crecimiento no fue desarrollo, la reforma económica nunca alcanzó y menos fue vigilada por la reforma política, las privatizaciones concentraron la riqueza y aumentaron la desigualdad, los negocios y el amasiato entre los empresarios y los políticos, el patrimonialismo histórico del poder, la masa fue el paisaje social de siempre… Entre dos monstruos: el Estado y el gran capital. Los zapatistas al fondo y en primer plano. Llegó el asesinato de Colosio en 94 y la guerra oscura por el poder desangrado, la crisis del error de diciembre, el Fobaproa…

Octavio, ya muy enfermo, desencantado, dictó su “Nota de noviembre de 1997”:
–El proyecto del presidente Salinas fue modernizador, pero algunos no tuvimos claridad suficiente para ver ciertos rasgos arcaicos de su gobierno. (…) No es posible ostentarse a uno mismo como modernizador e incurrir simultáneamente en prácticas que desde hace más de un siglo han sido calificadas de arcaicas e inmorales. (Obra citada, t. 15, p. 574).

¿Qué nos dicen hoy los mejores estudiosos y simpatizantes de Obrador, como Lorenzo Meyer? ¿Qué país tendremos, con los partidarios y los políticos del gobierno actual a la vuelta del sexenio?
¿Para bien de todos o al menos de los más, cruzaremos con fortuna el puente del cambio o caeremos al abismo o quedaremos colgados?
Los palabreros no somos la conciencia social sino apenas los mendigos en los poros de la sociedad. ¿De qué lado estoy? De la mirada crítica.
Si Obrador es hoy la voz del pueblo, mi amigo Efraín ¿es hoy la voz del sistema? Lo escribo con respeto y pienso en Cioran, escribo y reescribo sus palabras sobre el barro humano:

–Bajo cualquier circunstancia debe uno ponerse del lado de los oprimidos, incluso cuando van errados, pero sin perder de vista que están amasados con el mismo barro de sus opresores.
–Debe uno ponerse del lado de los oprimidos, sin perder de vista que están amasados con el mismo barro de sus opresores.
–Oprimidos y opresores, amasados con el mismo barro…

¡Amasados con la misma masa del bien y del mal!
Cuidémonos los unos a los otros con la mirada crítica, fraterna y democrática. Esto también es democracia política en la vida diaria.










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

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