El nerviosismo lo traicionó

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Sí, se puso nervioso el diputado Aliancista Antonio Cabrera Pérez, cuando contaba solo 25 boletas que contenían los nombres de los propuestos para ser el séptimo (ahora de mala suerte) consejero del Consejo General del Instituto Electoral de Querétaro; equivocó los nombres, los apellidos y los números; a tal grado que pidió ayuda al Presidente de la Mesa y le pidieron recuento de boletas ¡Otra más para la historia legislativa!

Efectivamente, hoy jueves 23 de junio los diputados locales no lograron ponerse de acuerdo por sexta ocasión (ya viene la séptima) para designar a su último consejero electoral. Después de una larga y tortuosa sesión de pleno que dio inicio a las 9 horas, con receso para el almuerzo, a eso de las 15 horas, se daba por concluido el punto del orden del día de la elección del consejero sin que los propuestos, ninguno de los tres, haya obtenido la votación calificada de las dos terceras partes de los diputaos presentes. Una vez más, nada para nadie.

El cuento (que literalmente ya es un cuento de no acabar) y recuento de las boletas causó la hilaridad de los diputados, público presente, personal de la Legislatura y asesores; vamos de todos los presentes, por las constantes equivocaciones del diputado primer secretario de la Mesa Directiva Antonio Cabrera Pérez. Y es que todo parecía que hoy podría haberse resueltos el problema que ya cumple siete meses; parecía que por fin se pondrían de cuerdos los dos bloques de legisladores divididos en 15 y 10, respectivamente. Sí, porque durante la mañana se dieron su “encerrona” en la Sala Ezequiel Montes los coordinadores, “encerrona” que duró como una hora ¡Pero oh sorpresa, nada pasó! Hay quien piensa que algo sucedió, debido a que, acorde con el primer cómputo de votos, el candidato del G-15, según del diputado secretario obtuvo 16 votos, lo que significaría que el G-10 se empieza a resquebrajar, sin embargo todo quedó en incógnita.

Vea usted sensible lector de esta columna. El Diputado, para empezar, cuando daba lectura a los nombres de los propuestos y votados, cruzó apellidos y nombres; una de las confusiones más grandes fue cuando mezclo los apellidos Flores y Cepeda, momento en que soltaron las carcajadas y cómo no si al amalgamar los apellidos creó un candidato “hibrido”, producto de la cruza de dos apellidos. Otra más, cuando le puso el nombre de Agustín (uno de los nombres propuestos) con apellidos distintos; ah, otro que no fue propuesto por nadie; lo que dio pauta a preguntarle al presidente de la Mesa Directiva y este leyera la boleta y le dijera cuál nombre tenía que decir (¿confusión?). Al final de todo caricaturesca acción le entró el nerviosismo al diputado que decía nombres incorrectos o apellidios equivocados de los propuestos, mientras se computaban los votos, para, en el primer conteo computar 16 votos para el candidato del G-15, hechos que despertó la incredulidad del coordinador del los panistas, dado que otro candidato obtuvo 9 votos y el tercero en discordia un voto; al final las cifras no coincidían con los diputados presentes; este equívoco provocó la exigencia, de inmediato, del recuento.

Así las cosas se procedió al recuento de las boletas y ¡oh sorpresa!, después del cómputo el presidente de la Mesa Directiva, Hiram Rubio García, simplemente declaró que nadie había reunido la votación calificada( 17 votos), que no había consejero electo y que se informara al Tribunal Federal Electoral el resultado de la votación. Ante tal confusión, no se sabe si intencional o realmente se trató de una seria equivocación; muchos se preguntaban ¿entonces cuál fue el resultado de la votación? Los maliciosos de inmediato afirmaron que el candidato del G-15 obtuvo 16 votos, que el G-10 se estaba desintegrando. Otros más de los asistentes afirmaron lo contrario, que las cosas seguían igual, nada para nadie.

Y a todo esto, el secretario de la Mesa Directiva no aclaró la confusión; si efectivamente se computaron 26 votos, vamos, una vez discernida la supuesta aclaración de nombres y apellidos hubo un voto de más o qué; o si, ya encarrilados algunos diputados intencionalmente jugaron con los mismos nombres y apellidos. Lo cierto es que, van seis intentos frustrados y los diputados no pueden llegar al acuerdo que en definitiva resuelva el fondo del asunto; también es cierto que los diputados han demostrado lo innecesario del sexto consejero electoral después de siete meses de incertidumbre electoral. Y lo peor, lo más cierto es que, cualquiera de los propuestas que han presentado consistentemente los dos grupos en pugna por la consejería, el que llegase a ser electo como el último consejero, definitiva y seguramente llegará deslegitimado, desgastado, desacreditado por los mismos diputados ¿Quién podrá confiar en una persona que a como dé lugar debe ser nombrada? ¡Seguramente muy pocos, entre ellos, aquellos que lo o la impulsan con tesón, pero sin razón.










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Un Comentario en “ El nerviosismo lo traicionó”

  1. LIC. R. MARGARITA PONCE GARCÍA dice:

    CON RELACIÓN A LA ELECCIÓN DEL SÉPTIMO CONSEJERO, OPINO QUE, ES INJUSTO PARA QUERÉTARO Y SUS INSTITUCIONES QUE LOS HOMBRES Y MUJERES QUE INTEGRAN LA LEGISLATURA NO PUEDAN YA APROBAR POR UNANIMIDAD EL CARGO. Y SI NO YO SERÍA, LÁSTIMA QUE SE ME PASÓ LA CONVOCATORIA.

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