EL JICOTE: LÓPEZ OBRADOR Y SUS CONTRADICCIONES

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Todavía estaba en el ambiente el eco de la protesta de López Obrador de cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes que de ella emanen, cuando afirmaba que no perseguiría a los corruptos. El derecho no es propiamente el fuerte del Presidente, ejercer la acción penal no depende de si personalmente es vengativo o caritativo, pues no corresponde a él sino al ministerio público hacer cumplir la ley y perseguir los delitos. López Obrador después de doce años fustigando a la mafia en el poder, llega al poder y la perdona. Su reiteración del lugar común: “Al margen de la ley nada y por encima de la ley nadie”. Tiene una pequeña excepción: es él, quien dice cuándo, a quiénes y cómo aplicarla.

Durante doce años López Obrador ha venido haciendo diagnósticos de los problemas del país, que representaron sus promesas de campaña, era de esperarse que en su discurso de toma de protesta explicara los “comos”. En otras palabras cómo le haría para resolver las dificultades y cómo operaría las soluciones. El resultado es que nos quedamos en las mismas. Ejemplo. Completamente de acuerdo con López Obrador, la corrupción ha sido una de las principales causas de la desigualdad, la violencia y la inseguridad en México. Se lo venimos escuchando durante doce años. La cuestión es que para resolver el problema de la corrupción se necesita vigilancia, transparencia y la rendición de cuentas. En su discurso ni un renglón le mereció el Sistema Nacional Anticorrupción, ni la designación del fiscal, ni menos aún la Auditoría Fiscal de la Federación.

La más dramática de las contradicciones es Texcoco, se cancela el aeropuerto y en un intento desesperado por recuperar la confianza de los inversionistas se compran mil ochocientos millones de dólares para pagarles. López Obrador desperdició su discurso de toma de protesta, un texto zigzagueante, errático, que no da luces claras. Seguimos sin saber de qué color pinta el verde. Un ave migratoria incansable, pero en pleno vuelo ha perdido el instinto y la sensibilidad. La preocupación se propaga en el país.










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