EL JICOTE: LA DEMOCRACIA EN CRISIS

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La preocupación permanente de las sociedades es dar el poder a los gobernantes pero al mismo tiempo tener instrumentos para controlarlos cuando traten de abusar. La democracia inventó la división de poderes para que Ejecutivo, Legislativo y Judicial sirvieran de sendos contra pesos. El problema es que un poder, el Ejecutivo, se ha chupado al Legislativo y al Judicial. Legisladores y jueces que antes eran “perros de presa” de los Ejecutivos, ahora son mascotas dóciles y obedientes, atentos a la voz del amo.

El destacado escritor John Keane, afirma que los nuevos instrumentos de control de la democracia son los órganos monitorios, los que nosotros llamamos organismos constitucionales autónomos. Su hipótesis no se aplica en México, pues su integración la realiza el partido en el poder. Un ejemplo los medios públicos de comunicación, Canal 11, 22, Radio de Educación, coordinados por el Sistema Público de Radio Difusión, deberían de ser espacios de libertad, plurales, críticos, incluyentes. Ahora han sido designados para dirigirlos, gente capaz, pero totalmente identificada con López Obrador. El riesgo inminente es que los medios públicos sean órganos de propaganda del gobierno y no de la sociedad. De igual manera Julio Scherer, Consejero Jurídico de la presidencia, anda de gira por la Corte y los Tribunales quitando y poniendo ministros y magistrados; los nuevos ungidos con compromiso claros con el Presidente. El caso más obvio es el de Gertz Manero, Fiscal General, incondicional del Ejecutivo. El controlador a los pies del controlado.

No serán los partidos opositores los que pondrán límites al Ejecutivo, son partidos divididos, confundidos, en trance de desaparición. Mi impresión, le dije a Keane en noviembre del año pasado, es que con toda su debilidad y presiones, será la Suprema Corte la que vendrá al rescate del equilibrio de poderes. Mi hipótesis no estaba mal, las controversias constitucionales ante las decisiones del Ejecutivo se han multiplicado. El peligro es la judicialización de la política y la politización de la judicatura. No es un peligro menor. La democracia está en crisis.










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Un Comentario en “ EL JICOTE: LA DEMOCRACIA EN CRISIS”

  1. COMO UNA PÁLIDA DEMOCRACIA

    Leo, sintetizo y dialogo con Edmundo González Llaca:
    –La democracia está en crisis –en México y en medio mundo occidental democrático.
    –No hay contrapoderes. “El Ejecutivo se ha chupado al Legislativo y al Judicial”. Legisladores y jueces hoy “son mascotas dóciles y obedientes, atentos a la voz del amo”.
    –Y los llamados órganos autónomos también nacen integrados al poder en turno. (En México y en Querétaro, ambos con “Fiscal carnal”).
    –Los partidos de oposición, PRI y PAN por primera vez juntos en la orilla del poder, “son partidos divididos, confundidos, en trance de desaparición”. ¿Dónde están hoy sus líderes candidatos presidenciales, Ricardo Anaya y José Antonio Meade?
    –Apenas la Suprema Corte es la que intenta “el rescate del equilibrio de poderes”. Allí están las controversias constitucionales que se han multiplicado. “El peligro es la judicialización de la política y la politización de la judicatura”.
    –¿Cuáles son los instrumentos públicos que tiene la sociedad para controlar a los gobiernos abusadores? Pregunta clave. ¿Los hemos tenido en tiempos del PRI, del PAN y ahora de Morena? ¿Sólo ahora con Obrador nos faltan esos instrumentos democráticos de control del poder? ¿Y el papel de los medios de antes y de ahora, subordinados o críticos del poder en turno?
    –En suma, “la democracia está en crisis”. No hay contrapesos democráticos y el autoritarismo del poder nos amenaza. ¿Nada de esto sucedía en la época dorada del PRI ni en los gobiernos federales y estatales del PAN?

    Por supuesto que hay que afilar la mirada crítica democrática sobre el poder en turno del actual gobierno democrático de Obrador y Morena. Sin olvidar ni endulzar la democracia elitista y privilegiada (y no poco corrupta e impune) del pasado reciente. ¿Dónde estaríamos hoy con Meade o Anaya al frente de México? ¿Nadando de a muertito con el iceberg de problemas en el fondo oscuro del océano del poder huachicolero? No sé a dónde vamos con AMLO; veo al menos que todos los pedos y las contradicciones de adentro y de afuera se hacen más visibles y huelen feo, duelen y son graves. ¿Cuáles serán sus consecuencias? No lo sé.
    Y una última cuestión. Si no hay contrapoderes arriba en el poder, ¿cómo es la democracia abajo en la sociedad abierta? ¿Nos cuidamos unos a otros en el mejor sentido democrático? ¿Ejercemos la crítica, el diálogo, la solidaridad con templanza? ¿Procuramos no reproducir entre nosotros lo que condenamos de los otros?
    Subsiste la libertad, no aparece la justicia y siguen las muertes violentas por todos lados y múltiples motivos.
    Con mis saludos de luz sin huachicol a los amigos Edmundo González Llaca y a Augusto Isla Estrada.

    Julio Figueroa.
    Qro. Qro., Presidentes, México, sábado 2-II-2019.

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