EL JICOTE “CIEN O MÁS DÍAS. EL GOBIERNO DE LOS SOBRESALTOS” IV

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El Estado Providencia es un permanente primer impulso de los gobiernos, pues nada es más gratificante que en forma inmediata y concreta entregar dinero contante y sonante. ¿Quién en la vida no le gustaría ser Santa Claus? Además de esta hinchazón de la vanidad que produce ser distribuidor de felicidad, también tiene beneficios muy tangibles en las elecciones, pues los beneficiados están prestos a pagar en las urnas semejante esplendidez de la providencia laica. El Presidente López Obrador ha dedicado 191 mil millones de pesos a programas sociales y se estima que con este dinero tendrá 23 millones de electores agradecidos, pues además los beneficios no tendrán intermediarios y se entregarán directamente. Para que no haya duda de quién es Santa Claus.

Lo más fácil es, apoltronado en un sillón y comiendo palomitas, condenar con dedo flamígero esta política y, para no especular mucho, simplemente recordar la consigna oriental: no dar el pescado sino enseñar a pescar. El problema es que a los sectores a quienes se les otorga la asistencia pública tienen urgencias de primera necesidad, solicitarles paciencia hasta que las políticas económicas, siempre tardadas, les salpiquen bienestar, es también poner en riesgo la paz social. También esto debemos reconocer.

El mecanismo de redistribución gratuita de la riqueza, es justicia fast track, pero sin crecimiento económico la crisis está a la vuelta de la esquina. López Obrador sostiene que ese no es problema, pues la austeridad y la lucha contra la corrupción darán el financiamiento correspondiente. Me parece una hermosa ilusión, Independientemente de ello, lo real es que un gobierno benefactor está divorciado del liberalismo. Su decreto de que ya se acabó sin modificar las estructuras de producción y ganancia, es decir, sin una profunda reforma fiscal, al liberalismo ni lo despeina.

Finalmente, no se sabe si por la inercia del gobierno de Peña Nieto o por las políticas erráticas del actual, pero hoy por hoy, el país está económicamente parado. ¿Y cómo es posible que el gobierno tenga tan altos índices de popularidad? Creo que la popularidad se mantendrá mientras la contracción y la inflación no se chupen los beneficios de los regalos de Santa Claus.

 

 

 










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Un Comentario en “ EL JICOTE “CIEN O MÁS DÍAS. EL GOBIERNO DE LOS SOBRESALTOS” IV”

  1. Gabriel M. Diaz dice:

    para los críticos conservadores de AMLO (que lo odian a muerte por haberles quitado el poder), los 100 días de AMLO equivalen a 100 años del PRIANR y sus partidillos satelites; y que en esos cien días ya debió haber metido a la cárcel a todos los nefastos e indeseables, corruptos, rateros y demagogos políticos que han “gobernado” a los mexicanos; ya debió haberles quitado lo que se robaron; debió haber bajado el precio de los combustibles que ellos mismos subieron arbitraria y burlonamente; y que aún los siguen robando, principalmente los huachicoleros de cuello blanco; impidiendo a toda costa, recuperar a todo el sector energético que ellos vendieron y regalaron, desde Miguel de La Madrid hasta Enrique Peña Nieto, a cambio de sus respectivos interese particulares “moches” respectivos; el de haber controlado el crimen organizado y narco gobiernos (en sus tres niveles), transcurridos en esos 100 años; de no haber recuperado los sectores de seguridad, salud y educación; cuantos hechos más se pueden incluir aquí, pero no habría el espacio suficiente para enlistarlos todos y es que todo lo que ha hecho en estos 100 días, ha sido pura violencia, patadas y sombrerazos; todo el odio hacia AMLO y a sus seguidores porque él les quitó el poder; cuanta rabia les ha causado todo ello; creen que con todo eso lograrán sus nefastos propósitos?, se equivocan!, porque en lugar de ello, están aumentando su convicción de que por fín surgió ese lider que tanto se anhelaba tener (sobre todo en la clase más pobre y bulnerada), pero lo que si están logrando sus acerrimos denostadores y difamadores, es que se incremente el afecto y respaldo hacia AMLO, tanto de propios, como de extraños; por lo que uno piensa y se los decimos con toda la fuerza y valentía, es que si de verdad desean paz, tranquilidad y reconciliación, es que dejen de estar “chupando la sangre” y que acepten que perdieron ya que es autentica realidad; a todos nos conviene y beneficia lo que la mayoría decidió el primero de julio pasado; cito un ejemplo:una enfermedad crónica en un individuo se adquiere y forma durante toda su vida y cuando se decide a curarse, de un día para otro, resulta dificil y tal vez hasta imposible, entonces?… ¡ya bájenle a su coche!…

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