El federalismo mexicano en pañales

|




Estamos por concluir un año más y las Legislaturas Federal y de los Estados, entran en la dinámica de la programación de sus presupuestos de Egresos, tomando como base las leyes de ingresos. Más impuestos y más derechos que gravan el bolsillo de los mexicanos para impulsar el “desarrollo del País” y sostener el gruesísimo aparato burocrático.

billetes.JPG

Próximos estamos nuevamente a sufrir el calvario por el pago anual de diversos impuestos y derechos, tales como el impuesto sobre la tenencia de vehículos, sí, aquel que prometió eliminar Felipe Calderón Hinojosa en campaña; y lo cumplió, ya que semejante contribución impositiva (valga la redundancia) desaparecerá dentro de varios años.

Todo parece indicar que los legisladores federales ahora sí se pondrán de acuerdo con el Ejecutivo Federal en la aplicación de los recursos públicos federales. Vale recordar que el presupuesto vigente de 2007, fue modificado en 82 mil millones de pesos, precisamente como regalo de navidad, el 25 de diciembre. Se reasignaron más recursos a la educación, a la infraestructura carretera, al sector agropecuario y un subsidio a la leche de Liconsa, entre otros.

De 2 billones, 260 mil, 412 millones, 500 mil pesos, es el presupuesto para este año y el proyecto para el 2008, es de 2 billones, 416 mil, 917 millones, 600 mil pesos; luego entonces se prevé un aumento de 156 mil, 505 millones, 100 mil pesos. Del presupuesto actual, apenas si se destinan 656 mil, 579 millones, 179 mil, 594 pesos, para los Estados que conforman la República Mexicana. ¿Cuál Federalismo? El Ejecutivo Federal sigue acaparando un altísimo porcentaje del presupuesto federal, dejando a un lado a los Estados. Que decir de los municipios que apenas alcanzan el 20 % de las transferencias federales.

Apenas el fin de semana se difundió que, de aprobarse la reforma fiscal, para el año venidero los Estados recibirán 771 mil millones de pesos. Vaya cifra ridícula en comparación con los más de 2 billones, 416 mil, 917 millones que recaudará la Federación. Por ello es simple concluir en la necesidad de legislar en materia hacendaria y modificar la distribución de los ingresos. Por eso se dijo que los gobernadores apoyaron la medida del “gasolinaza” y como no, si por medio de este agravio al consumidor (que somos todos, con y sin vehículo automotor), vía impuesto, los Estados obtendrán un poco más de recursos económicos. ¿Y los pobres municipios? Esos pueden seguir esperando.

Para que los recursos, vía impuestos, sean aplicados de manera más eficiente, es indispensable que la burocracia federal, que aumentó enfermizamente en el “foxiato”, se reduzca sustancialmente. No fue suficiente con la medida de austeridad autoimpuesta por Calderón para este año, que, según se dijo, iba a ser de 25,500 millones de pesos, dinero que sería ejercido para gasto social. Medida que por supuesto no compartimos, pues significa que había un dispendio absurdo e injustificado de recursos económicos y ahora se sabe el por qué; entre ellos los gastos agresivamente ofensivos que realizaba la pareja presidencial, sobre todo doña Marta Sahagún y su séquito de lambiscones que accedían a todos sus caprichos.

En Querétaro, tenemos el ejemplo claro del inexistente federalismo. A nuestro Estado apenas si le corresponden poco más de 12 mil millones de pesos, cantidad absurdamente insuficiente para atender las necesidades de los queretanos en materia de servicios, de seguridad, de educación, de salud, etc… De estos, apenas el 18.62% se traslada a los 18 municipios; ejerciendo el Poder Ejecutivo el 77.10% del total del presupuesto global; ya entrados en detalles, al Poder Legislativo le corresponde el 1.55% y al Poder Judicial que esta a punto de desaparecer, el 2.15%. ¿En dónde esta el Federalismo? Por favor, vivimos una ficción federalista los mexicanos. Seguimos siendo un País ciento por ciento centralista y gobernados por una corte, cuyo rey es el Presidente de la República.

Ya es tiempo, urge que los legisladores federales, senadores y diputados, trasladen el discurso a los hechos y modifiquen el sistema centralista en que vivimos, para convertirlo en un verdadero sistema federal que lleve a todo el territorio nacional, la justicia social que reclaman millones de mexicanos.










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Envía tu comentario