El debate. El formato

|




 candidatos_mexico_debate

Mientras a través del curso de los debates los candidatos presidenciales han venido mejorando, hasta el mismo “Bronco”, la labor de los moderadores ha venido empeorando. Ahora su protagonismo y su talante rígido y autoritario resultaron odiosos. Sus frecuentes interrupciones a los oradores, sus largas intervenciones, en las que parecía que querían demostrar que ellos mismos tenían más méritos para ser presidenciables, sabotearon el diálogo. Por si fueran pocos los candidatos, cuatro, número que ya de por sí dificulta el intercambio de ideas, la cantidad de temas agregaba confusión y aburrimiento. Se habló desde educación y crecimiento económico hasta de insulina y paneles solares, esta maraña de cuestiones y torneo de promesas, demanda de los ciudadanos una concentración y un IQ superior al normal, cuando menos para mí. Mientras se mantenga este pésimo formato en poco van a trascender los debates en las preferencias electorales.










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Envía tu comentario