El debate. Así los vi

|




debate_2018
Los principales temas del debate, el crecimiento y el desarrollo, fueron propicios para que Meade demostrara sus conocimientos, experiencia y superioridad técnica sobre los otros participantes. Pero sigue sin pintar su raya con determinación con el pasado y sus nefastos compañeros de viaje, lo que le quita simpatías. Por otra parte, llama la atención el simplismo y voluntarismo de las soluciones de López Obrador, las cifras nomás no le salen. Las críticas y demanda de definiciones solamente las cabecea; preocupa no saber qué hará realmente de llegar a la Presidencia. Sus intervenciones son las de un puntero en las encuestas, que aflojerado asiste a los debates como mero trámite. Ricardo Anaya ha perdido encanto y poder de persuasión, las graves críticas que se le hacen las responde con meras negativas, asumiendo el papel de víctima y con amenazas trepidantes. Conclusión, todo parece indicar que lo que está en juego es el segundo lugar.









Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Envía tu comentario