El debate

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 DEBATE-PRESIDENCIAL_2018

Muy dignos de mencionarse los moderadores del debate. Estaban preparados, sus preguntas fueron indiscriminadamente inquisitivas y no hay duda de que los dados no estaban cargados a favor de nadie. Practicaron un periodismo de altura. Felicidades. Mi impresión de los tres candidatos más fuertes. Meade con respuestas más sólidas y estructuradas, pero de por sí tiene problemas para comunicar y ahora buena parte de su intervención se la pasó revisando papeles. Quien lee, diría el clásico, entrega las cenizas del fuego de las palabras. Anaya, el Señor de las Cartulinas, lució fresco, moderno, frontal, preparado. Sigue sin convencer sobre la limpieza de su negocio millonario. López Obrador dijo que se preparó con su hijo llenando estampitas y así lo demostró. Desconcertado, confundido, sin chispa, refunfuñón, viejito; de pena ajena. Demostró lo que ya sabemos, el peor enemigo de López Obrador es López Obrador.










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