El cielo protector

|




¿Cuál es mi cielo protector? La luz de las palabras. Estas benditas palabras diabólicas. Hacer bien el camino hacia el fin. Esperar haciendo. Sostener el alma por las palabras. Levantar el cuerpo por las palabras. Mantener la vida por las palabras. Palabrear (no hay más para mí).

La enseñanza del Cid:

–No hay nada adelante y nada atrás, más que este combate, tras larga espera.

La última mirada libre y la primera pura.

Del tianguis prehispánico al tianguis neoliberal del Buen Fin al tianguis de la Reforma Agraria, un hormiguero de gente y de chácharas y una feria de colores y ruidos.

Ronroneo entre los árboles y las piedras y la tierra suelta antes de…

Pienso en la película de Bertolucci y la novela de Bowles, la mujer occidental que se queda completamente sola y desamparada en una inmensa y lejana y extraña tierra oriental africana, musulmana, desértica.

Y salió adelante y luego ya no quiso regresar, y se perdió.

Vivir es perder, ah, la vieja historia desde el principio.

La muchacha en flor y el niño vestido de patito a orillas del mercado.

Sonó la campana. Es la hora. Pasé a la sala de espera.

El Cid: –Las peleas son nueve partes de espera y una de combate.

¡Salí vivo! ¡Todavía estoy vivo! ¡Sigo vivo!

–Jjajajjajjajajaj.

–¿Por cuánto tiempo?

Palabreo.

Relájate, no aceleres nada.

Todo a su paso y a su tiempo, dice la biblia.

–Más tiempo no es más vida, ¿qué es vivir?

“Ikiru”.

Señor Marx, una pregunta:

–Si los hombres son producto de sus circunstancias, aunque también ellos hacen sus circunstancias, ¿en nombre de qué los podemos juzgar, criticar, condenar, a los individuos fruto de las circunstancias y los procesos sociales, económicos e históricos de los que usted habla?

EL PUENTE

Crucé el puente de ida y vuelta, con miedo, al borde del pánico, aguanté y seguí, lo logré, de ida y vuelta. Entre el río de gente y el tráfico de autos. Los menesterosos a cada paso.

¡¡¡Cien kilos de panza!!!

EL IMPERIO Y LA PODREDUMBRE

El desaseo de nuestros puritanos de izquierda y su infinita arrogancia superior los hace peor que los del sistema y más peligrosos e intocables, pues encarnan el imperio del Bien frente a la podredumbre del Mal.

Actualmente en QQQ hay más rrrevolucionarios que en todo México, creo, en una sociedad históricamente conservadora. ¿Cómo explica eso, señor Marx? ¿Pura falsa subjetividad? ¿Ideología sin raíz?

Q, Presidentes, viernes 15-XI-2019.

–La sociedad de masas no quiere hacer la revolución sino consumir y consumir y consumir más y más… Feliz feliz feliz… como su presidente, lo amen o lo odien.










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Envía tu comentario