El Arco del Cambio 1968-2019…

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Escribí el Arco del Cambio y no del Triunfo.

Por el largo arco del cambio podemos pasar todos, mientras que por el estruendoso e ideológico arco del triunfo sólo pasan por arriba los precisos, los triunfalistas y los buenos , y por debajo de ya saben quién los derrotados, los ardidos y los no creyentes.

Todos leemos lo que confirma nuestras ideas y damos poco crédito a los datos que las niegan.

Por mi parte procuro leer los puntos encontrados y pensar las cosas desde varias ópticas diferentes y no desde una sola y absoluta.

El arco del cambio o “la dilatada negociación del cambio” de Lorenzo Meyer (El Universal Q, 17-XI-2019); el reconocimiento de “la autoridad y el poder autoritario” de Obrador según el ojo clínico de Arnoldo Kraus (igual periódico y día); y el uso del poder para desacreditar a sus críticos, en tiempos de Luis Echeverría y de Daniel Cosío Villegas, en la mirada liberal de Enrique Krauze, “el poder difama al crítico” (Reforma, 17-XI-2019).

Leo a tres autores que algo saben de lo que escriben e invito a los ciudadanos lectores a leerlos para formarse una mejor visión de lo que estamos viviendo en tiempos de Obrador.

La mirada crítica y bien ponderada del historiador Lorenzo Meyer es larga y toma en cuenta a quienes buscan cambiar de forma y fondo al viejo régimen y quienes oponen tenaz resistencia en las diferentes etapas del ciclo iniciado en… ¿1968, 1977, 1982, 1988-89, 1994, 2000 y/o 2018? ¿Quién y cómo se cerrará el ciclo? ¿Terminará un largo proceso para iniciar algo nuevo o volveremos atrás?

El médico Arnaldo Kaus reconoce la autoridad legítima de Obrador que le confieren 30 millones de votos y la aprobación mayoritaria de su gestión a un año de su gobierno, nos guste o no. Nadie cuestiona esa autoridad del presidente. Se cuestiona las raíces del ejercicio del poder autoritario. “La autoridad y el poder autoritario de López Obrador son incuestionables”; los críticos sí cuestionan el autoritarismo del poder que está comenzando, un nuevo presidencialismo más absoluto y visible.

El liberal Enrique Krauze repasa los tiempos de Luis Echeverría y su crítico Daniel Cosío Villegas, y piensa naturalmente en los actuales tiempos de Obrador, sus críticos y las críticas del poder a sus críticos. Esta última cuestión nos toca a todos de cerca.

La crítica al poder, con más o con menos fortuna, con lucidez o chabacana, siempre ha existido y es necesaria, por inútil que sea. ¿Y la crítica del poder a sus críticos? Normalmente ha sido el ninguneo, la represión, el asesinato, la desaparición o el exilio.

AMLO ha inaugurado una nueva forma: calificar y descalificar a los otros desde sus mañaneras. Afirma que el diálogo y la crítica son circulares. ¿Es democrática, justa y válida esta práctica?

El poder de los críticos es terrenal, y el preciso puede hacer oídos sordos y oírla como oír llover.

El poder del poder y su calificación y descalificación de los otros es de un peso pesado frente a los simples mortales, y tiene inmediatas consecuencia. Su elogio puede pasarse por alto pero su condena es fulminante cuando cae sobre alguien. ¿De qué lado estamos?

La crítica de ida y vuelta es necesaria. La crítica a los críticos del poder en turno pienso que tendrían que hacerla sus iguales, otros críticos. No desde el espacio del poder. (¡Pero a Obrador le encanta subirse al ring!).

Los críticos del actual gobierno son muchos y bien conocidos; buenos y malos críticos. (Aquí en Q: Edmundo González Llaca, Augusto Isla, Juan José Arreola, Fernando Paniagua…).

Pienso ahora en los críticos del otro lado: Lorenzo Meyer, Jorge Patterson, Sabina Berman, John Ackerman (el más ideológico), La Jornada en general… Y entre nosotros, aquí en Querétaro, Blanca Gutiérrez, Efraín Mendoza, Martagloria Morales, Agustín Escobar… (No hay muchos; los académicos son picudos en su medio pero pesan poco en la sociedad abierta; los demás son porristas y golpeadores, militantes y partidistas).

¿Hay diálogo y crítica de ida y vuelta entre los mejores críticos?

¡Tal vez ese encuentro público nos haría crecer como sociedad!

Los cambios modernos de México vienen de más atrás de Obrador, y seguirán adelante, con Obrador y sin él, pienso. México se mueve desde hace décadas, lenta y contradictoriamente, y se sigue moviendo. ¿Tenemos una sociedad madura a la altura de las circunstancias?

Ligas de los artículos citados:

Lorenzo Meyer: http://www.eluniversalqueretaro.mx/content/la-dilatada-negociacion-del-cambio

Arnoldo Kraus: http://www.eluniversalqueretaro.mx/content/autoridad-y-poder-autoritario

Enrique Krauze: https://www.elsiglodedurango.com.mx/noticia/1087026.el-poder-difama-al-critico.html










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

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