ECONOMÍA SIN CERA N238 n LOS PARTIDOS POLÍTICOS DE OPOSICIÓN.

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Los partidos están mal,

Como en descomposición,

Y eso resulta fatal,

Para toda la nación,

Por eso es fundamental,

Plantear recomposición.

En un país que pretende vivir dentro de un régimen democrático, se requiere contar con partidos políticos actuantes, que representen las diferentes corrientes de opinión de los ciudadanos, situación distante a la que estamos viviendo, con un partido en el poder desorganizado, sin liderazgo, confrontado en su interior, que no encuentra cómo resolver sus problemas de identidad, de cambio de dirigencia y de organización y con partidos de oposición que atraviesan por una crisis severa de legitimidad que no les permite ser un contrapeso fuerte que logre que las medidas tomadas desde Palacio Nacional sean  informadas y objetivas.

El triunfo arrollador de Morena y su candidato hace un poco más de un año, provocó que ese partido político haya alcanzado la mayoría en el senado, en la cámara de diputados y en la mayoría de los congresos locales, lo que por un lado tiene la ventaja de que el Ejecutivo cuenta con los votos necesarios para impulsar muchas de sus políticas, pero por otro, algunas de esas políticas deberían ser discutidas con más seriedad en el poder legislativo, para evitar que se implementen a la ligera, sin reglas de operación claras, sin las justificaciones adecuadas. Morena se inició como un “movimiento social” y fue creciendo con gran velocidad, hace cuatro años cumplió los requisitos de ley para convertirse en partido político y ahora está en poder. Muchos de sus miembros pensaron que su objetivo era llevar a la Presidencia a AMLO y lo lograron, pero han olvidado que el objetivo superior era y sigue siendo, transformar al país y construir un orden social nuevo. AMLO ha cumplido su promesa de no ser simultáneamente Presidente del país y Presidente del partido, como había sido tradicionalmente el caso con sus antecesores y se ha concentrado en lo primero y desde ahí está intentado hacer transformaciones de gran calado, se ha abierto paso entre las inercias institucionales y burocráticas heredadas y ha enfrentado feroces ofensivas mediáticas, judiciales y hasta delictivas, de los grupos que no se resignan a aceptar que la gente votó por un cambio y no sólo por un cambio sino por un cambio de fondo. Mientras esto sucede en el ejecutivo, la militancia de MORENA no ha estado a la altura, no se ha movilizado para apoyar los grandes enfrentamientos que ha tenido AMLO con esos grupos, como si la cuarta transformación, invocada por el Presidente, no fuera parte fundamental de la agenda de ese partido.

Parte de lo señalado se debe a que MORENA se quedó sin líder, muchos de sus cuadros se fueron a ocupar puestos públicos en el ejecutivo y en el legislativo y hubo una cargada hacia MORENA de individuos y grupos, algunos bien intencionados pero muchos sin más interés que el de escalar posiciones, ante el hundimiento inminente de otros partidos, buscando acercarse al poder pero sin poder dejar atrás los vicios de sus afiliaciones anteriores, provocando la proliferación de las actitudes más nefastas de la política nacional, como la ambición de poder, el patrimonialismo, el clientelismo, el sectarismo, y la obsesión por aferrarse a los cargos.

Una oposición sólida no consiste en votar en contra de las propuestas presentadas por el Ejecutivo y su partido, debe saber argumentar ante sus adversarios para proponer soluciones a los problemas, debe asumir la responsabilidad tanto de disentir como de apoyar buscando el mayor bienestar para la población. Una oposición muda o ausente deja el camino libre para que las decisiones respondan únicamente a los intereses de un grupo político, que no necesariamente coinciden con los intereses de la población.. Una oposición puede comportarse con menor responsabilidad cuanto menos esperanza tenga de gobernar, así, los partidos opositores débiles suelen anteponer sus intereses de sobrevivencia y de manejo de recursos, a los de la ciudadanía que se dicen representar. La democracia requiere pluralismo, debemos aceptar y reconocer que es necesario encontrar términos justos para convivir como ciudadanos libres e iguales, iguales en cuanto a derechos y obligaciones pero también, por otro lado, irreductiblemente distintos y para ello se requiere un ejercicio de autocrítica severa, es bueno darse cuenta de las deficiencias y errores de los opositores pero hay que empezar por detectar los propios y hacer el propósito de corregirlos para mejorar.

El gobierno avanza en muchas transformaciones trascendentes como la lucha contra la corrupción (huachicol, estafa maestra, Odebrech, compra de medicinas, devolución de impuestos, estancias infantiles, chayotes a periodistas, etc), la eliminación del fuero, el establecimiento de delitos adicionales a la traición a la patria para poder juzgar a un Presidente, la austeridad republicana, el establecimiento de programas sociales en beneficio de adultos mayores, de discapacitados, de aprendices para tener trabajo, de estudiantes que requieren una beca, de campesinos que requieren apoyos para producir, de la entrega directa de recursos a beneficiarios sin intermediarios, el establecimiento de precios de garantía, la disminución a la mitad del financiamiento a partidos políticos y a gastos de publicidad del gobierno, la eliminación de privilegios a funcionarios públicos como seguros médicos, comidas y viáticos y muchos más, pero también enfrentamos problemas serios de falta de crecimiento económico y de inseguridad. ¿Hasta qué punto obedecen a la situación heredada? Cada día que pasa será más difícil culpar a los antecesores.

No es la primera vez que en la democracia mexicana existe un partido hegemónico, pero ahora las circunstancias son diferentes, al país no le conviene tener una oposición débil que permanezca inerte ante los ejercicios absolutos del poder, urge la recomposición y depuración de los partidos políticos, no sólo los de oposición, para que actúen diferente e iluminen el proceso político a través de la información, la experiencia, el conocimiento, la seriedad y la honestidad. ¿Usted qué opina?

memo_cas@yahoo.com










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