ECONOMÍA SIN CERA N235 “AGENDA 2030 PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE”

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Hoy tenemos un embrollo,

Y el mundo es muy insensible,

Estamos en un gran hoyo,

Pero aún es reversible,

Hay que buscar desarrollo,

Que sea justo y sostenible.

El 25 de septiembre de 2015 más de 150 líderes mundiales asistieron a la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible celebrada en Nueva York con el fin de aprobar la “Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”. El proceso para delinear la agenda fue dirigido por los Estados Miembros de la ONU, con una amplia participación de especialistas y de la sociedad civil, en “el proceso de consulta más abierto y transparente que la Organización jamás haya presenciado”. La agenda recibió numerosas aportaciones por parte del Grupo de Trabajo Abierto de la Asamblea General como el informe de un comité intergubernamental de expertos en financiamiento del desarrollo sostenible, las aportaciones en los diálogos de la Asamblea General sobre la facilitación de la tecnología, los resultados de las mesas de diálogo con organizaciones de la sociedad civil y con representantes del sector privado. Además, otro instrumento de enorme importancia fue la encuesta “My World”, con la opinión de miles de personas sobre los problemas fundamentales que debería abordar la agenda global de desarrollo, recabada vía internet, telefonía móvil e impresa. En agosto de 2015, más de 8 millones de personas de más de 190 países habían “votado” por sus principales prioridades para el Desarrollo.

El documento final fue adoptado por los 193 Estados Miembros de las Naciones Unidas e incluye 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible y 169 metas y cada acción va dirigida a incidir en las causas estructurales de la pobreza, tienden a disminuir las desigualdades y generan oportunidades para mejorar la calidad de vida de la población en un marco de desarrollo sostenible. Es una plataforma de lanzamiento para la acción de la comunidad internacional en su conjunto: los gobiernos, los organismos de la sociedad civil, la academia y el sector privado, para que elaboren planes y programas que contengan los tres elementos del desarrollo sostenible: i) crecimiento económico; ii) inclusión social y iii) sostenibilidad ambiental.

Los 17 objetivos son: i) fin de la pobreza; ii) hambre cero; iii) salud y bienestar; iv) educación de calidad; v) igualdad de género; vi) agua limpia y saneamiento; vii) energía asequible y no contaminante; viii) trabajo decente y crecimiento económico; ix) industria, innovación, infraestructura; x) reducción de las desigualdades; xi) ciudades y comunidades sostenibles; xii) producción y consumo responsables; xiii) acciones benéficas para el clima; xiv) vida submarina; xv) vida de ecosistemas terrestres; xvi) paz, justicia e instituciones sólidas y por último, xvii) alianzas para lograr los objetivos. Este podía ser un nuevo marco de desarrollo para focalizar la cooperación de nuestro país en la programación de acciones con todos los países de la Organización y avanzar en la construcción de ciudadanía.

México participó activamente en la definición de la Agenda, no solo presentó propuestas puntuales para incorporar los principios de igualdad, inclusión social y económica, e impulsó que la universalidad, sustentabilidad y los derechos humanos fuesen los ejes rectores de la Agenda 2030, además de considerar como derechos básicos del ser humano no sólo la obtención de un salario sino también la alimentación, la educación, la salud, la seguridad social y los servicios básicos en la vivienda.

Esta agenda le viene muy bien a nuestro nuevo gobierno, mismo que invoca también una gran transformación, a escala nacional y de carácter anti-neoliberal, ya que podría adoptar estos objetivos y generar acciones de avanzada más allá de los límites de la agenda a 2030 y creo que en ese sentido van varias de las acciones adoptadas en los primeros meses de gestión para abatir la pobreza y dotar a los marginados de vías de salvación, la re-orientación de la política agropecuaria que había abandonado a su suerte a los pequeños productores y ahora sí propone apoyarlos; la orientación hacia la agroecología con apoyo de la FAO; la fijación del objetivo de soberanía alimentaria y prohibición de cultivos transgénicos: la reforestación de un millón de hectárea; nuevas universidades para atender a jóvenes de regiones remotas y marginadas; apoyo a universidades interculturales indígenas; compromiso presidencial de no privatizar el agua; utilizar el petróleo e iniciar en paralelo la transición hacia la energía solar y otras fuentes alternativas de energía, y darle conservación, mara mitigar el cambio climático, a 60 millones de hectáreas marinas y a 30 millones de hectáreas terrestres, acción que constituye un ejemplo mundial.

Esta Agenda 2030 es un claro ejemplo de que el modelo neo liberal fracasó y ya no se debe insistir en aplicar sus recetas. En este trabajo se incluyen objetivos más justos, más humanos, más racionales, como son: desarrollo sostenible, poner fin a la pobreza, luchar contra la desigualdad y la injusticia, y hacer frente al cambio climático sin que nadie quede rezagado para el 2030. ¿Usted qué opina?

memo_cas@yahoo.com










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