ECONOMÍA SIN CERA N225 “LA PRIMERA GRAN BATALLA”

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El país está muy mal,

Y nos gana la indolencia,

Hay una lucha frontal,

Contra férrea delincuencia,

El triunfo será señal,

Para un cambio de consciencia.

Había un señor que mató a su esposa y el juez le preguntó por qué lo había hecho después de 25 años de casados y respondió: Ay señor Juez, ya ve usted como somos de indolentes, de desidiosos, todo lo vamos dejando para después. Este chascarrillo no es más que una llamada de atención sobre nuestro proceder, nos hemos ido acostumbrando a lo peor, hasta las cosas más absurdas y vergonzosas como el tráfico de drogas, el fraude electoral, la compra de votos, el robo de combustibles, el enriquecimiento ilícito de funcionarios públicos y de empresarios consentidos, el mal uso de los recursos públicos, el uso indebido de las concesiones, la inoperatividad de los sindicatos y muchas cosas más, las vemos como normales, no nos irritamos, actuamos con indolencia y hasta nos burlamos de los que protestan y quisieran cambiar este triste comportamiento.

Para conocer datos de nuestro país: crecimiento económico, producción, exportaciones, importaciones, endeudamiento, pobreza, desigualdad, inseguridad, recurrimos a informes del Gobierno, del INEGI, de los bancos y de otros organismos, algunos de los cuales corresponden a reportes producidos por agencias internacionales.

Por ejemplo, la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) elabora cada año, desde 1991, un informe con un panorama social de la zona y en el correspondiente a 2018 señala, respecto a nuestro país, que uno de cada tres mexicanos vive en la pobreza y uno de cada diez lo hace en la pobreza extrema y agrega que países como Chile, Costa Rica y Perú están a punto de lograr su meta de reducción de la pobreza mientras que México está lejos de poderla alcanzar. Por otro lado, Amnistía Internacional (movimiento global pro derechos humanos presente en más de 180 países publica cada año un “Índice de Percepción sobre la Corrupción”, con una lista del 1 al 180, donde los primeros son los menos corruptos: Suecia, Dinamarca, Suiza, Nueva Zelanda y los últimos los más corruptos: Sudán, Siria, Yemen. El informe 2018, presentado hace unos días en Alemania, ubica a nuestro país en el penoso lugar 138, somos uno de los más corruptos de la OCDE y para colmo, también de Latinoamérica, superados sólo por Guatemala y Nicaragua.

Lo anterior, sumado a otros muchos factores: bajo crecimiento económico en 25 años, endeudamiento creciente (ronda el 50% del PIB), deterioro del sistema educativo, concentración de la riqueza, crecimiento del mercado informal y de las actividades ilícitas, impunidad creciente, nos lleva a la conclusión de que estamos mal, que debemos dejar la indolencia a un lado y a actuar, algo debemos hacer para salir de esta situación.

López Obrador ganó las elecciones con amplio margen porque ofreció resolver algunos de estos problemas, principalmente el relativo a acabar con la corrupción y con la impunidad y en estos dos primeros meses ha estado enfrascado en una lucha frontal contra la red de corrupción dedicada al robo y venta de combustibles, actividad que se convirtió, desde hace muchos años, en un gran negocio para unos cuantos, en perjuicio de las arcas nacionales, perforando ductos por todo el país, invitando al negocio a mucha gente que habita en lugares cercanos a esas tomas clandestinas para que saquen el producto, a gasolineras para que lo vendan al público, a transportistas, a empleados y funcionarios públicos para que se hicieran de la vista gorda unos, o para facilitar las maniobras otros, mismos que tenían la obligación de evitar que eso sucediera. Se habla de un negocio del orden de los 60,000 millones de pesos al año (¿cuánto habrá significado en 18 años?), lo que implicaba una merma muy considerable en los ingresos de Pemex y un ejemplo claro de la descomposición social y política que existe en nuestro país.

Yo aplaudo esta lucha, reconozco el valor del Presidente para llevarla a cabo sabiendo los fuertes intereses que están atrás de todo esto, mismos que están luchando para desacreditarlo tratando de obligarlo a que dé marcha atrás, deseo que siga adelante, desmantele la red, normalice el abasto, concluya las investigaciones iniciadas por la Fiscalía, por el SAT, por el área de inteligencia de la SHCP y aplique la ley para castigar a los culpables (robo de combustible, enriquecimiento inexplicable, lavado de dinero, evasión de impuestos, uso indebido de la responsabilidad, asociación delictuosa, fraude y muchos más), empezando por los de arriba. Debemos ser pacientes, es mejor contar con expedientes bien armados que actuar con espectacularidad poco efectiva.

Las conferencias mañaneras de AMLO, tan criticadas por algunos, representan un serio interés del Presidente por informar lo que está pasando y lo que planea hacer (no deben sustituir a los sistemas de información gubernamental), asisten todos los medios de información, preguntan lo que quieren y reciben respuestas. Yo procuro seguirlas y me han sido de mucha utilidad y curiosamente a mucha gente que las critica les he preguntado y confiesa no haberlas escuchado.

Los narcos y los huachicoleros cuentan con una amplia base social ya que dan trabajo y reparten dinero a mucha gente, lo que dificulta que se actúe contra los capos. AMLO ha planteado opciones distintas para resolver el problema, dentro de las cuales está ofrecer trabajo e ingresos a esa gente para que dejen de ser cómplices. En las zonas críticas nacen y crecen pensando que esas actividades son normales y se preparan para desarrollarlas y los demás ciudadanos también lo vemos como normal.

Me queda claro que es difícil para las personas, instituciones y medios de comunicación que llevan muchos años odiando a AMLO reconocerle algo positivo y que para los simpatizantes de él, no es fácil reconocer que se equivoca. A mí no me han gustado algunas de sus posiciones y decisiones y las iré comentando en próximas columnas, pero por lo pronto le sigo dando el beneficio de la duda, son enormes los desafíos que tiene y deseo, por el bien del país, que tenga éxito en esta primera lucha. ¿Usted qué opina?

memo_cas@yahoo.com










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