Economía sin cera “Boda y consulta”

|




No cabe la ostentación,
La línea es la austeridad,
Es válida la opinión,
Y hoy existe voluntad,
Y tendremos un montón,Expresando su verdad.

El sábado 29 de septiembre pasado, en la ciudad de Puebla, se casó el señor César Yáñez, quién “será” el titular de la Coordinación General de Política y Gobierno cuando AMLO tome posesión, con la señorita Dulce María Silva Hernández, que forma parte de una familia de empresarios reconocidos como pilares económicos en ese Estado.

A la boda asistieron distinguidas personas incluyendo al futuro Presidente de la República, quién tal vez no estaba enterado de la fastuosidad con la que se celebraría ese casamiento y menos de la amplia difusión que tendría dicho evento en la versión mexicana de la revista española HOLA, especializada en difundir frivolidades (portada y 19 páginas interiores).
Este acontecimiento provocó una andanada de críticas a AMLO, como si él fuera el responsable del mismo. Yo creo que el responsable o más bien “el irresponsable” es el señor Yáñez, no entendió que parte de la cuarta transformación es actuar en forma moderada y austera. No se trata de simular, ese señor no tiene sensibilidad social ni respeto a la gente necesitada. Podrá argumentar que no se usaron recursos públicos, que su esposa tiene recursos suficientes para eso y más, que fue un evento privado, pero todos sabemos que él ya es una figura pública, que aceptó que se hiciera gran ostentación del lujo para que todo mundo se enterara de su alto nivel económico, que en el país hay una gran desigualdad y que la acumulación de fortunas ha sido con frecuencia producto de privilegios, tranzas, tráfico de influencias, no de ganancias legítimas, por lo que a la gente le molestan estos desplantes. AMLO debería tomar medidas correctivas, no se trata de que el Presidente sea honesto, sea austero, sea abierto, sea transparente, sea eficiente, se trata de que el gobierno sea honesto, austero, abierto, transparente y eficiente y el que no sepa actuar de esa manera no merece estar en el equipo.
Yo llevo muchos años proponiendo que se utilicen mecanismos de democracia directa, ante las deficiencias de nuestra democracia “representativa”, como la consulta popular, el plebiscito, el referéndum, el presupuesto participativo, la revocación de mandato. Hay que empezar a usarlas, habrá muchas críticas, pero poco a poco se podrán ir perfeccionando, la gente puede ser poco preparada pero no es tonta y no se pueden dejar las decisiones, como proponen algunos, exclusivamente a los técnicos o los políticos, hay que encontrar la forma eficiente de hacer participar a la población.
Un proyecto que AMLO puso en el ojo del huracán desde su campaña es el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México cuya construcción en Texcoco está en proceso, argumentando que su costo es muy elevado, que el sitio es inadecuado, que puede provocar un desastre ecológico, que habrá costos exagerados de mantenimiento, que hay dudas sobre la limpieza en el otorgamiento de contratos, que hay grandes negocios con la especulación de la tierra alrededor del proyecto y muchas cosas más y metió a la discusión una alternativa consistente en seguir operando el aeropuerto actual combinado con un nuevo aeropuerto en la base aérea de Santa Lucía (también Estado de México), alternativa descalificada por muchos al decir que no hay proyecto, que no es viable y que suspender el proyecto en construcción tendría un costo muy elevado y daría una mala imagen ante inversionistas nacionales y extranjeros. Las alternativas han venido siendo analizadas en diversos foros por parte de especialistas, yo no soy uno de ellos, pero sí he podido escuchar varios de los debates entre ellos y no me ha quedado claro quiénes tienen la razón, muchos de ellos conocen del tema pero también tienen intereses económicos o políticos en alguna de las opciones, por lo que no pueden ser objetivos. AMLO ha señalado que si el proyecto en construcción es tan buen negocio, ¿por qué no lo realizan los inversionistas privados sin apoyo de recursos públicos?
AMLO propuso llevar a cabo una consulta popular coordinada por un comité integrado por expertos de la UNAM y la UAM e integrantes de organizaciones civiles, para conocer la opinión de la gente, consulta que se realizará del 25 al 28 de octubre en todo el país, para lo cual se instalarán 1,073 mesas en 538 municipios del país en los que se concentra el 82% de los electores, que trabajarán de las 8 a las 18 horas. Las boletas serán recabadas con una aplicación creada por ingenieros mexicanos que no cobraron por su creación, y que será dada a conocer hasta el día de la consulta para evitar un hackeo. El costo estimado de la consulta es de un millón y medio de pesos financiados con aportaciones voluntarias de personas interesadas y de legisladores. La asociación que se encargará del conteo de votos y de dar a conocer los resultados finales será la Fundación Arturo Rosenblueth.
La consulta consiste en hacer a la gente una sola pregunta:
“Dada la saturación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, ¿cuál opción plantea usted que sea mejor para el país?”
Están previstas dos opciones para responder: la primera es “Reacondicionar el actual aeropuerto de la Ciudad de México y el de Toluca, y construir dos pistas en la base aérea de Santa Lucía” y la segunda es “Continuar con la construcción del Nuevo Aeropuerto en Texcoco y dejar de usar el actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México”. En el anverso de la boleta, se incluyen argumentos a favor y en contra de ambas propuestas.
Si el proyecto en construcción de verdad constituye un riesgo ecológico grave, el gobierno entrante no debería permitir su continuación ni aún con recursos privados y ni siquiera debería someterlo a consulta. Esta consulta no está dentro de los lineamientos aprobados por la ley y por tanto no es vinculante, o sea, no obliga a la autoridad a acatar el resultado de la misma, simplemente tendrá un valor político para apoyar la toma de decisiones. ¿Usted qué opina?
memo_casa@hoo.com

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Envía tu comentario