Dos informes de Calzada

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El primero de ellos, en el Salón de Sesiones Constituyentes 1916-1917, entregado y pronunciado ante los 25 legisladores locales. El segundo de ellos, rendido ante cerca de 5000 mil ciudadanos congregados en el Auditorio Josefa Ortíz de Domínguez. El primero fue en cumplimiento a la reformada Constitución Local, artículo 22 fracción X, reforma apenas publicada la semana pasada en el Periódico Oficial “La Sombra de Arteaga”.

Aquí cabe recordar los estilos impuestos unos y obligados otros referente a la rendición del informe que guarda la administración pública del Estado. Las sedes han cambiado atendiendo a la voluntad del gobernador en turno, no así a la decisión de los legisladores, quienes siempre se han tenido que plegar a la voluntad del gobernador.

Los informes que han rendido los gobernadores han pasado por un sinfín de lugares, desde la Sierra Queretana, cuando a Don Rafael Camacho Guzmán se le ocurrió llevar el informe a los serranos queretanos. Quien no recuerda la toma de posesión de Don Rafael, cuando culminaba el sexenio de Antonio Calzada Urquiza, el 1 de octubre de 1999, en el antiguo y recién remodelado Auditorio Josefa Ortíz de Domínguez. En esa ocasión Don Rafael Camacho ordenó salir del Auditorio al gobernador Saliente; días después se ordenó la construcción de un nuevo Auditorio, el actual y sobre las ruinas que dejó ahí se erigió el más moderno Auditorio, en ese entonces, con un escenario de varias pistas, con una sillería plegable para dejar a la vista una cancha para juegos; un Auditorio para recitales; una obra de arte que se utiliza desde entonces para todo tipo de eventos, desde políticos hasta religiosos. En ese lugar rindieron informes varios gobernadores, desde el mismo Rafal Camacho, Mariano Palacios, Enrique Burgos, Ignacio Loyola, francisco Garrido y ahora José Calzada.

Lo que son las cosas, los panistas obligaron, sí, literalmente obligaron a Enrique Burgos a rendir su informe en la misma sede de la Legislatura del Estado, lugar en el que se instalaba al mayor número de invitados en todas partes, dado lo reducido del lugar. Llegando al gobierno Ignacio Loyola y Francisco Garrido, estos de ninguna manera aceptaron rendir sus informes de gobierno en un lugar tan pequeño, tan reducido; no, volvieron a los informes “faraónicos”, había que lucirse; y los insistentes panistas que habían obligado a Burgos a rendir su informe en la sede Legislativa; pronto olvidaron la presunta sencillez que pregonaban antes de ser gobierno, convirtiendo de nueva cuenta los informes de gobierno en un acto sobredimensionado que se caracterizaba por la arrogancia, orgullo y soberbia que los identificó durante dos sexenatos. Se transformaron el informes megalómanos.

Ahora, por primera vez, de manera voluntaria el gobernador José Calzada propone y rinde su informe constitucional en la sede del mismo Poder Legislativo, sin mayores aspavientos acudió acompañado del representante del Presidente de la República, Francisco Blake Mora y el Presidente del Tribunal Superior de Justicia. Ahí, literalmente “amontonados” estuvieron presentes magistrados, presidentes municipales, titulares de organismos públicos autónomos, diputados federales y la senadora; los Tres Poderes Públicos en pleno, acompañados del gobierno federal, sin pasar por alto la deferencia del Presidente de la Legislatura Federal, al asistir a dicho informe. Bien por ese detalle de significado político profundo tomado por el mismo gobernador, que casi todos pasaron por alto.

Ahí, en la Sesión Solemne de los diputados, el gobernador Calzada hizo entrega formal, por escrito, del informe al que le obliga la Constitución Local; lo recibió el presidente de la Legislatura. También dio cuenta de un informe apretado de las acciones realizadas durante el último año de ejercicio de gobierno, como lo mandata nuestra Constitución.

En esa misma sesión los coordinadores de las bancadas legislativas, presentaron sus posicionamientos políticos, iniciando por el convergente y concluyendo con el verdoso ecologista. Convergencia, Nueva Alianza, PRD, PAN, PRI y Verde fueron agotando su tiempo de 10 minutos aproximadamente. Todos coincidentes, excepción hecha del diputado Gerardo Cuanalo. El discurso político del Convegente fue más oficialista que el mismo oficial, mostrando la sumisión al poder que en su momento le caracterizó cuando gobernaba el PAN. Insisto, los discursos de los supuestamente disidentes al gobierno fueron de reconocimientos y agradecimientos. El coordinador del PAN, si bien fue disidente en su discurso, este fue relativamente moderado, sin aspavientos hizo sus críticas señalando los incumplimientos del gobierno de Calzada, como la no publicación de varios proyectos de ley ya aprobados por la Legislatura del Estado y no publicadas por el Ejecutivo.

Como no está normado mucho menos reglamentado, los posicionamientos de los coordinadores parlamentarios se hicieron sin la presencia de los titulares de los otros dos poderes públicos: el Ejecutivo y el Judicial; claro, tampoco se encontraba presente Francisco Blake Mora, representante de Felipe Calderón, tampoco así el presidente de la Cámara de Diputados Federal, Jorge Carlos Ramírez Marín, quien también ocupó un lugar en el sillerío, no en el presídium en donde no cabía ni un alfiler.

Concluido el acto constitucional y formal, poco después de las 11 de la mañana, el gobernador Calzada se trasladó al mismo Auditorio Josefa Ortíz de Domínguez, mudo testigo de grandes eventos. Ahí iniciaría el “informe ciudadano” instituido por los panistas, un informe que dio a cerca de 5000 mil asistentes, ahí ya, reunidos representantes de todos los sectores de la sociedad, en invitados de otros Estados de la República Mexicana, como gobernadores. Este evento sí, lleno de simbolismo político, dado por un gobernador que le caracterizan las soluciones.

Ahora la inercia, la avalancha de reconocimientos y aplausos, como lo hacen cada año, independientemente de quien encabece el gobierno, aunque después se les critique, ya cuando no están en el ejercicio del poder de las malas acciones, aquellas que en su momento eran reconocidas y aplaudidas por propios y extraños. Pero, no todo es plausible, hay facturas pendientes a cubrir como la transparencia, la rendición de cuentas, la legislación que permita la participación ciudadana en actividades o decisiones de gobierno, etcétera. En su gabinete, no todo es pulcritud, habrá que seguir presionando para que algunas áreas mejoren. Aun hay tiempo para ello, esperemos no pase demasiado, deseamos que se cumplan estos anhelos, reclamos de la sociedad políticamente madura y demandante; acciones que practica cualquier gobierno que se jacte de democrático. Hay pues muchas metas por alcanzar.










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Un Comentario en “ Dos informes de Calzada”

  1. LAURA ESTHER LIRA dice:

    CADA PUEBLO TIENE EL GOBIERNO QUE MERECE ,ASI PARECE ,Y ME QUEDO CON :” AHORA LA INERCIA Y LA AVALANCHA DE RECONOCIMIENTOS Y APLAUSOS COMO LO HACEN CADA AÑO”.LASTIMA QUE ” POR CULPA DE UNOS TODOS PAGAMOS EL PATO”

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