Diálogo Queretano / Lupa Q HUELLA DE HERNÁN CORTÉS (1485-1547) LA IMAGEN DEL CONQUISTADOR A TRAVÉS DE LOS SIGLOS EN MÉXICO Y EN ESPAÑA

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–En la mirada del historiador y pensador mexicano, ensayista y crítico liberal, Enrique Krauze.

–El Hospital de Jesús (fundado por Cortés en 1529) y la huella de Cortés a lo largo de la historia de México como la metáfora de permanencia, de continuidad, de abandono y de ocultamiento.

–¿Cómo vivimos la historia y la posteridad de Hernán Cortés?

-“Cortés divide a los mexicanos, envenena las almas, y alimenta rencores anacrónicos y absurdos. El odio a Cortés no es odio a España, es odio a nosotros mismos. El mito nos impide vernos en nuestro pasado, y sobre todo impide la reconciliación de México con su otra mitad, la mitad española”, Octavio Paz.

–¿Cuál es el mito de Cortés? ¿Por qué el país no lo quiere? ¿Por ser el conquistador de esta tierra?… “la pieza que hilé y tejí”, dijo Cortés.

–¿Por qué la posteridad de Cortés no fue plutarquiana, como la de Alejandro o Julio César?

–Krauze sigue la travesía historiográfica de Cortés por 500 años de historia en México, que incluye escritores y pintores.

–¡El encuentro y lectura y combate entre mundos distintos, ajenos y distantes! ¿Quiénes son los otros?

–El papel de la monarquía española… El Juicio de Residencia a Cortés.

–¿Qué encontró Cortés en estas tierras y qué hizo?

–¿Qué fue destruido y qué permanece de entonces? ¿Qué cambió y qué sobrevive? ¿Cómo es entre nosotros la presencia viva del pasado?

–El mito negro de Cortés y el mito blanco de Cuauhtémoc.

–El choque de dos civilizaciones y la memoria viva e historiográfica de la visión de los vencidos, gracias a los franciscanos y a León-Portilla.

–La historia de los franciscanos, los fundadores del espíritu mexicano, el vínculo entre Cortés y los indios. “Los indios mexicanos son religiosísimos”, Sahagún y Motolinía, el pobrecito.

–La lectura de México en clave bíblica y Cortés como el nuevo Moisés.

–Fray Bartolomé de las Casas, gran adversario de los franciscanos, hace otra lectura bíblica, contraria de los franciscanos y a Cortés.

–El siglo barroco de los criollos mexicanos y de Cortés; el conflicto del virreinato entre los criollos y los peninsulares.

–Carlos de Sigüenza y Góngora, la idealización de los indios, y la historia del Hospital de Jesús, “Piedad heroica”. “El Paseo del Pendón”.

–Francisco Javier Clavijero, jesuita, y su Historia de México escrita en Bolonia, destacando la herencia indígena.

–El turbulento siglo XIX, la guerra de Independencia, la Reforma y los liberales, la nueva lectura de los indios y la leyenda negra de Cortés.

–El momento mágico de 1821, con Iturbide, “año de la unión”, Krauze.

–¿”México nunca se consolará de no haber sido una monarquía”?

–Lucas Alamán… y sus Disertaciones sobre Hernán Cortés y sus relaciones con el historiador norteamericano William Prescott y Ángel Calderón de la Barca y la Marquesa Calderón de la Barca.

–Cortés como el constructor y edificador de la ciudad de México, de caminos, de puertos… el fundador de México.

–José María Luis Mora, liberal, está en desacuerdo en todo con Lucas Alamán, conservador, pero coincide con Alamán en la estatura de Cortés.

–Termina la buena historia criolla de Cortés y empieza la historia intrincada, difícil, dolorosa mestiza, acaudillada por el indígena Benito Juárez. Vuelve la narrativa negra contra Cortés de Las Casas.

–Ignacio Manuel Altamirano, indígena puro, fundador de la cultura nacional mexicana, editor, poeta, novelista, franciscano y guadalupano, vuelve al mito conflictivo de Cortés el bandido, no un héroe, sino un capitán de bandoleros.

–Manuel Orozco y Berra y Joaquín García Icazbalceta, grandes historiadores del porfiriato. Son nuestros clásicos. Orozco y Berra escribe con equilibrio y ponderación. “Suave y respetuosamente ladeada del lado indígena”. “Vencidos y vencedores fueron grandes, pero la admiración no debe ofuscar la verdad. Y la compleja verdad estaba igualmente distante de ambas baterías”. Reprueba “el horrendo culto religioso de los mexicas” y escribe con “toda nuestra admiración para Hernán Cortés, pero no nuestro amor”. Icazbalceta, hacendado español criollo, recupera toda la historiografía del siglo XVI de Nueva España. Antípoda de Orozco y Berra, defiende la Conquista con argumentos sólidos.

–Justo Sierra, buscando “la concordia histórica”, en las fiestas del Centenario con Porfirio Díaz. Cortés, Moctezuma, La Malinche juntos.

–1921, otro momento mágico mexicano, con Vasconcelos en la Secretaría de Educación, dice Krauze, buscando la conciliación a través de la cultura, reconociendo todas las culturas.

–Pero antes la rebelión de Zapata y luego la venganza indígena zapatista en los murales de Diego Rivera (que Vasconcelos considera vergonzosos), que alimenta los mitos negros españoles y blancos indígenas.

–¿El mexicano es un ser solitario y aislado, que rechaza al padre y a la madre, y se queda solo? ¿Y el mestizaje? ¡La destrucción y la construcción! Es necesario volver a la historia y abandonar el mito. La complejidad de la historia frente al mito en blanco y negro.

–¿Son años mágicos 1521, 1621, 1721, 1821, 1921… 2021?

–“El mito nació de la ideología y sólo la crítica de la ideología podrá disiparlo. Cortés debe ser restituido al sitio al que pertenece (la historia) con toda su grandeza y todos sus defectos”.

–José Luis Martínez (biógrafo e historiador moderno mexicano de Cortés), compulsa las diferentes versiones y documentos, sin hacerla de juez; a veces, apenas, desliza un discreto juicio.

–Hay historiadores del verbo e historiadores del sustantivo, según Luis González. La historia de la acción y la historia de los nombres.

–¿Cómo vislumbra Enrique Krauze el año 2021?

–¿Es la hora de los historiadores o los activistas se tragarán a los pensadores de mirada larga, profunda y bien ponderada?

–¿La historia para el saber o para el poder?

–Menos estatuas, más estudios.

–Contra los hispanistas y los indigenistas, ambos representantes del fanatismo de la identidad.

–Conocimiento histórico y búsqueda honesta de la verdad histórica.

–Propiciar debates de altura en los centros académicos.

–Alentar nuevos estudios cortesianos.

–Llevar la historia de la Conquista al gran público de una manera… equilibrada, veras, fiel.

–Recobrar a España y México como dos ejes de la globalidad, de la que hoy se habla tanto…

–¿El gran conquistador también fue conquistado?

(Al paso: Octavio Paz descubrió y colonizó varias literaturas que lo enriquecieron y nos enriqueció, nos colonizó).

–Un historiador que empeñe los años necesarios para darnos… no un mito ni una ideología… sino un hombre de carne y hueso, un hombre de su tiempo y, en cierta medida, un hombre de todos los tiempos, Hernán Cortés. Muchas gracias.

Liga del video de Enrique Krauze en España, “La imagen de Hernán Cortés, a través de los siglos”: https://youtu.be/KPOW4LYun2I

ADMIRABLE y rica disertación cortesiana del “premio nobel mexicano de historia” Enrique Krauze. ¿Suaviza demasiado las cosas? ¿Pasa por alto las contradicciones y las hace paradojas? Veo y quiero un Enrique contento y relajado, feliz y humano, incluso en sus leves errores de nombre, Cortés por Vasconcelos, por ejemplo.

Krauze bucea en la complejidad de los tiempos, sintetizándolos y buscando el saber y la comprensión del otro, no el combate ideológico, a través de la mirada crítica no exenta de la pasión amorosa por el saber.

Empeñado en la concordia y la conciliación de las diferencias por el vínculo de los contrarios, ante la perplejidad de los hechos históricos.

La difícil unidad humana que no anula ni ignora los conflictos de las benditas y terribles diferencias biográficas, nacionales e históricas.

Quedo muy enriquecido. Gracias.

Julio.

QQQ, Presidentes, México, miércoles 26 de junio 2019.

–En el cumpleaños de GHR, un abrazo de luz.










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