De Tin Marín de Do Pingüe: Queretanidad

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POR CARLOS RICALDE | Queretaneidad es el título del libro recién ofrecido por su autor Edmundo González Llaca, escritor y político cargado de ingenio, de reflexivas anécdotas platicadas con humor y picardía y con el aplomo que da la experiencia y las muchas batallas, ganadas y perdidas, con las que uno va adoquinando su paso por la vida. El libro da, por los múltiples ejemplos acerca de la forma de ser de una sociedad como la queretana, para sabrosas discusiones, amenas y nostálgicas pláticas en casa o el café y, desde luego, para serias y documentadas objeciones, pero nunca para comentarios perniciosos y desleales expuestos a la ligera como recientemente se han sucedido.

La queretaneidad o la mexicanidad o la españolidad o cualquier referencia a un conglomerado social ya sea un punto en el mapa o un registro en el tiempo, es a fin de cuentas un sentimiento de arraigo y pertenencia natural al ser humano sea de donde sea. Este sentimiento, por lo general, se genera por origen, circunstancia o elección y, a mi parecer, ninguno es superior a otro y lo mismo puede darse la mala yerba en el propio patio que brotar en flor la semilla ajena. La queretaneidad va cambiando a la par del tiempo. La que narra y describe Edmundo con pulcritud y buen gusto, es la de él, sus contemporáneos y, por lo que leí, abraza hasta la generación de sus abuelos. Cuando algún nieto de él, quizás ya con las sienes entrecanas describa la queretaneidad, vista desde la plataforma de sus otoñales años, ese tomo dos será bastante diferente del tomo uno ofrecido por Edmundo González Llaca, ya que el nuevo sentimiento surgido a la vera de los años transcurridos, será también producto de los actuales y futuros queretanos integrados por un mosaico de mujeres y hombres venidos de muchas partes del país y de otras tantas del mundo entero.

Como yo lo veo, una ciudad se integra por los que viven en ella. Aunque parezca un argumento tautológico, no lo es por el sentido discriminatorio que subyace entre la división conceptual de locales y foráneos, equivalente a señalar que no tienen los mismos derechos los negros que los blancos. Querétaro ha dado luces y héroes en abundancia a la constitución y desarrollo de la Patria y digo esto poniéndome de pie como lo pide Diego de Cossío y asumiendo como propio el orgullo que el queretano siente por este hecho que una y otra vez y todos los días se recuerda en cada escuela y todo rincón de México. Pero también Querétaro recibe luces y recursos económicos “foráneos” de miles de personas que la engrandecen y que por propia voluntad eligen amar y correr los riesgos y éxitos que entre todos hacen de este lugar una gran ciudad.

Nadie es totalmente de afuera como nadie es totalmente de adentro. Queretanos hay por todo el mundo volviéndose españoles o argentinos, gringos o australianos, al igual que recibimos hindúes o libaneses, coreanos o yucatecos convirtiéndose en queretanos, comprometidos con Querétaro y enamorándose de su queretaneidad y de su suelo y de su gente, sobre todo. Yo nací en Mérida, me casé con una encantadora joven veracruzana de ascendencia libanesa, mis hijos nacieron en el Distrito Federal, tengo un nieto que llegó al mundo por la Puerta de Alcalá y otro que presumirá los Arcos y las Jacarandas y cuya acta de nacimiento legitimará mi estancia en esta tierra de azul y rojo. Luego, quien es más queretano, ¿el que nace en su suelo o el que lo elige para vivir? Llegados a este punto, habrá que usar un riguroso e infalible método infantil para decidir: “De Tin Marín de Do Pingüe …” para terminar en empate. El más queretano es el que más quiere y que más hace por la prosperidad, civilidad y solidaridad de la ciudad. Todos somos de todos.










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

9 Comentarios en “ De Tin Marín de Do Pingüe: Queretanidad”

  1. Edmundo González Llaca dice:

    GRacias mi estimado Carlos, me da gusto que hayas traído a Querétaro desde Mérida toda la cordialidad, ls sensibilidad, la fina inteligencia y ese gustito placentero por la vida.Escribes como Miguel Canto cuando peleaba. Sin estridencias ni aspavientos, pegando y esquivando, como si no hicieras ningún esfuerzo. Por cierto, las costillitas que amablemente nos envió tu esposa estaban dignas de comérselas escuchando a Manzanero o a Luis Demetrio. Dale las gracias de parte de todos los miembros del blog. Y sólo de recordar para escribir se me hizo agua la boca.

  2. Carlos Septién González de cosío dice:

    Edmundo, muchos en silencio te queremos y admiramos. Entiendo a pie juntillas tu amor por nuestra tierra, por nuestras costumbres y gentes, todas tan queridas e inolvidables,. Nosotros, los queretanos de nacencia vieja, somos los que verdaderamente le damos el golpe a lo que los demás ni saben ni entienden. Te envío un abrazo.

  3. Julio Figueroa dice:

    VARIEDADES NO QUERETANAS

    En la tienda de la esquina.
    Acabo de decir la más grande verdad, que para nada es una mentira, a tres niños de 7, 5 y 3 años:
    –Los historiadores reviven a los muertos.
    Dos niñas y el niño pelaron sus ojitos y sus dientes oyendo emocionados lo que decía. No miento. Mayra está de testigo, futura bióloga.
    Dije esto a los hijos de Luis: Oliver, Sarahí y Jacqueline; Luis, mi vecino muerto en un accidente el año pasado. Ojalá prenda ese grano de luz en sus cabecitas.
    Los historiadores y los escritores abren los ojos de los muertos, palabra, diría Marguerite Yourcenar.

    Con la libertad de hacer mi fatalidad.

    La unidad nacional de Calzada: ellos arriba y nosotros abajo, ellos adentro y nosotros afuera, ellos en el poder y nosotros lejos, ellos con buenos sueldos y nosotros muertos de hambre, ellos en el poder y nosotros en la chingada. Bonita unidad nacional. Viva México para todos. Pero sobre todo para la clase bonita en el poder. Clase VIP. Con clase. Estrellas lejanas de la sociedad.

    La crítica con rayos X muestra la calavera que somos.

    Queretanidad. Edmundo querido, hiciste un libro de Navidad. Qué bueno. Todas las Navidades se regalará tu libro rosa sobre la Queretanidad. Felicidades. Palabra. Qro. Qro., febrero 2015. –Tres amigos lectores me pidieron tu libro. Con gusto trataré de complacerlos. ¿Puedes facilitarme algunos ejemplares? Saludos cordiales.
    qRO. qRO. sábado 7-II-2015.

  4. Julio Figueroa dice:

    MOTEL GARAGE QUERÉTARO HISTORIAS

    Historias del Motel Garage:
    –Volví a cerrar los ojos. Otra vez a soñar. Soy un experto soñador. Sigo aspirando a ser un soñador perfecto. Mi sueño principal es tener un yate y ser millonario. Vivir en él con varias nenas blancas, negras y amarillas. El sueño típico de todos los muertosdehambre.
    –Los queretanos queremos pasar por personas honradas, decentes y temerosas de dios. Sobre todo los políticos, que les encanta pasar por buenos, preocupados por el bienestar por los demás, aunque en realidad sean unos hijos de la chingada.
    –Salí a la calle. Así evito sufrir. La vi. Hacía tiempo que no nos veíamos. Se alegró. Traía mallones. A la cintura, un suéter. Éramos novios furtivos. Es mi amante. Es fabulosa mi queretana. Sabe hacerlo…
    –Llegué al restaurante. Enseguida lo ubiqué. Se daba a ver. Hablaba muy fuerte. Para que los demás lo viéramos. Se aventaba choros llenos de optimismo. Un digno y romántico muerto de hambre. Sospecho que los libros de superación personal y la ignorancia se dan la mano.
    –No me gusta hacerlos sufrir. Es la gracia que les concedo. Una vez decidido el asunto, dos tiros bien puestos y punto. A otra cosa mariposa. Para ser efectivo hay que ser cuidadoso.
    Augusto García Ramírez. Qro. Qro., febrero 2015.

  5. Edmundo González Llaca dice:

    Mi estimado Julio, hasta tus lectores te desmienten, dices que Queretanidad es libro de Navidad y lo piden en febrero.
    De todos modos es un magnífico regalo en cualquier época del año. Olimpia se pondrá de acuerdo contigo. Te recuerdo que este tipo de regalos no puede tener: ni fines partidistas ni para teletón personal.

  6. Julio Figueroa dice:

    Saludos cordiales, Edmundo, mal lector de tus críticos.
    Julio.
    Qro. Qro. 8-II-2015.

  7. Leslie Dolejal dice:

    No cabe duda que Carlos Ricalde se desvive en hablar bien de un libro sin citar su contenido, sin hacer más que la clásica caravana vacía a algo que no cita. En realidad, el libro, mén de ser bastante malo,no describe lo que insinpua que contiene y debiera llamarse: mis alucinaciones con una chilanga, en vez del sobrado título Queretaneidad, alma y carácter de los queretanos. De pena ajena Carlos Ricalde, sin duda, tan sóloo un escritor más que quiere quedar bien y que hará lo que sea para pasar por ello. Pido, si es escritor, que con seriedad cite varias partes del libro y las exponga analizadas, de otra manera el comentario tan elogioso sólo pasa a ser un mero capricho.

  8. Edmundo González Llaca dice:

    A mi muy estimado amigo Julio, mal lector de mis libros, cuando los lee.

  9. Leslie Dolejal dice:

    Querido Carlos Septién, ¿por qué continuar envolviendo lo que es ser queretano en un halo de misterio? Ustedes hablan de cosas que no explican, tú dices en tu comentario: “Nosotros, los queretanos de nacencia vieja, somos los que verdaderamente le damos el golpe a lo que los demás ni saben ni entienden.” Dime, con claridad, qué es lo que no sabemos ni entendemos y que el queretano sí. ¿No será esta una simple posición como la de Edmundo: un simple capricho por sacar a la luz pública un ibro que ni define lo que es la Queretaneidad, ni nos habla del alma y el carácter de lo queretano, pero finalmente por amistad cons Juan Antonio Isla Estrada está simple mente publicado? ¿No será que la queretaneidad que ustedes dos nunca definen queda más bien ejemplificada por algo que entendemos a la perfección todos los demás aunque ustedes quieran vernos como tontos?

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