Cuarta generación de Consejeros

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Mañana (hoy 15 de diciembre), pacíficamente debieran entrar en funciones los consejeros electorales del Consejo General del IEQ. Seguramente usted recordará la primera generación, electa por la LI Legislatura del Estado; aquellos consejeros que transitaron por la jornada electoral en la que perdió el PRI, con Fernando Ortíz Arana, como candidato a gobernador. A la Llegada de la LII Legislatura, fueron destituidos (injustamente) por medio de juicio político y todo porque así convenía a priistas y panistas de ese entonces.

Los priistas necesitaban ejecutar a los culpables de la pérdida de la elección; los panistas, requerían un consejo electoral a modo. Así que coincidieron los aviesos intereses de los disputados (todo disputan), perdón, diputados locales. Todos los consejeros electorales suplentes entraron en funciones y continuaron en el cargo por el resto del primer periodo ¿Recuerda que Antonio Rivera Casas no había protestado el cargo de suplente por inicuo? Bueno, pues este consejero se “echó dos periodos continuos en el cargo, casi los 14 años. Junto con él hubo dos generaciones de consejeros. Otros se quedaron en el camino, no fueron reelectos.

Al término de los primeros 7 años (primer periodo), ya había dos generaciones de consejeros electorales; los destituidos y aquellos que siendo suplentes entraron en funciones en el cargo. Así le siguió la tercera generación, la cual se compone de la amalgama de aquellos que propiamente iniciaron con el IEQ y los que están concluyendo este día 14 de diciembre, sumando tres generaciones; a la sazón mañana 15 de diciembre debiera entrar en funciones la cuarta generación de consejeros electorales y de acuerdo a la lógica de la experiencia que da el paso del tiempo, los queretanos debiéramos estar orgullosos de nuestro, sí nuestros Instituto Electoral, dado que se creó para que la ciudadanía fuera la que condujera los procesos electorales y sacara las manos de tan importante actividad estatal, el Estado mismo, para dejar en manos del pueblo la organización de los procesos democráticos que al término de los mismos nos arrojan a las autoridades que el pueblo elige para gobernar.

Craso error. Ilusión ciudadana aun no cumplida. Ahora son los partidos políticos, mesclados con el gobierno, por medio de la mal llamada, pero muy certera denominación de “partido-cracia” la que nos gobierna; y son precisamente los partidos políticos y no los ciudadanos los que en verdad nombran a los árbitros de las contiendas democráticas; ello, independientemente de que entre los consejeros haya ciudadanos ejemplares. Por supuesto que también están los aviesos, aquellos que trabajan a hurtadillas en pro de los intereses de los partidos políticos que los llevaron al cargo. Las pruebas están a la vista de todos, seguramente usted conoce a más de alguno. Y cómo no va seguir dominando el gobierno a los organismos electorales si estos dependen de aquellos económicamente; el presupuesto público pasa por el cedazo del Estado; primero por el Poder Ejecutivo que propone, después por el Legislativo que dispone la distribución del ejercicio; al final, a estirar la mano y a recibir las ministraciones para atender las necesidades y gustos de funcionarios electorales. La llave de la vida democrática sigue en manos del Estado; ¿cuándo se romperá el cordón umbilical?

Esta cuarta generación quedará marcada por el descrédito generado por la disputa de los espacios “consegeriles”. Aun hay incertidumbre del rumbo “democrático” que tomará el destino del IEQ. Todo parece indicar que dependerá de la autoridad judicial electoral federal, el futuro inmediato de tan prestigiada Institución. Los diputados se hicieron socarrones para remitir el tan ansiado proyecto de Decreto para su publicación, dejando al Titular del Ejecutivo en estado de indefensión; la socarronería consiste en que mañana (hoy 15) la cuarta generación entrará en funciones, bien o mal, entrará en el ejercicio del cargo, pues aquellos ya tomaron protesta; así que la publicación en el Periódico Oficial será de simple trámite, no hay tiempo de “vetarlo”; ¿plan con maña’? Seguramente. En tanto continúan las acusaciones entre ellos, los diputados; también sigue su curso el litigio planteado por ciudadanos y diputados, aun está en trámite; es la hora de aportar pruebas y alegatos ¿Quién ganará el juicio? Total incertidumbre, pues los magistrados del Tribunal Electoral, como es su estilo, puede decidir a su arbitrio, en pro o en contra de unos u otros ¡Yo sigo sosteniendo que la selección de consejeros, que no elección, fue inconstitucional!

¡Pobre cuarta generación de consejeros lectorales!, les tocará recoger los pedazos del Instituto Electoral que están dejando los representantes populares para levantarlos y tratar de armar un mejor Instituto; y todo por la disputa de los espacios de poder, certeza que hoy no admite duda y que ingenuamente algunos diputados lo negaron en todo momento. Además, quedó demostrada la desmedida ambición personal que demostraron algunos diputados; también dejaron constancia clara de la falta de capacidad política para la negociación, de la nula disposición para lograr el consenso, de la falta de voluntad para la toma de acuerdos, del infinito desprecio por las instituciones, del nulo ánimo para sumar voluntades con el gobernador, quien tuvo que convocarlos a la toma de acuerdos para preservar las instituciones democráticas ¡Que desilusión!










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