Confesión personal

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 nostalgia

Me preguntan cómo es mi carácter. Respondo: infiel, tímido, solitario y nostálgico. Sólo tengo un trauma que se inició desde muy temprana edad. El Doctor Alcocer me sacó del cuerpo de mi madre jalándome por la cabeza con fórceps. A eso le atribuyo mi imposibilidad de amorosamente no poder sentar cabeza. También influyó en mi infidelidad el lugar por donde me sacaron. Me dicen que los que vinieron al mundo por cesárea son monógamos. La violencia con la que me trajeron al mundo me hizo tímido y solitario. Me siento como un animal en el Arca de Noé al que su pareja de especie la olvidaron en tierra y, lo peor, parece que ya cerraron la puerta. Tengo gratos recuerdos cuando, como feto, navegaba y navegaba, no por internet, sino de muertito en el suave y tibio líquido amniótico del vientre de mi madre. Eso me hizo nostálgico. Nostalgia para la que, desgraciadamente, no hay ni boleros ni canciones rancheras que la evoquen ni la curen.










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

3 Comentarios en “ Confesión personal”

  1. Julio Figueroa dice:

    SEDUCTORES
    Dicen que Su Alteza Serenísima, Antonio López de Santa Anna (1794-1876), fue un Seductor de la Patria.
    Más modestamente, yo digo que Edmundo González Llaca es un seductor de la palabra oral y escrita.
    Sobre todo cuando no se pasa, eh.
    Y algo más. Los políticos no dialogan, no discuten, no responden ni hacen confesiones personales. Este atributo superior sólo encarna en las personas del verbo: “Trabajos de seducción perdidos / Trabajos de amor sin exigencia de futuro”. Amén. Gracias.
    Fraternalmente,
    Julio.
    Qro. Qro., la Chingadita de arriba, jueves 26-X-2017.

  2. Julio Figueroa dice:

    CRÍTICA FUNDADA
    Pero Edmundo no sólo es un seductor; cuando hace una crítica, es una crítica bien fundada. Diferencias aparte. Y da en el blanco. Casi siempre.
    Y en el caso de su crítica cultural política sobre Marcos Aguilar y su “Queretarolandia”, estoy totalmente de acuerdo con el crítico y no con el alcalde, sus asesores y sus comunicadores a su servicio.
    –La corrupción del Reino Q comienza con la corrupción del lenguaje, diría Confucio.
    Atentamente,
    Julio Figueroa.
    Qro. Qro., octubre 2017.

  3. Julio Figueroa dice:

    LOS POLÍTICOS
    Los políticos no hacen confesiones personales. Sólo los intelectuales, artistas y palabreros. Pienso.
    Los políticos… ¿Qué hacen los políticos?
    Tiene la palabra el doctor Edmundo González Llaca.
    Gracias.
    Julio Figueroa.
    Qro. Qro., octubre 2017.

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