Con la música por dentro

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En materia cultural los mexicanos vivimos en pobreza extrema, si no fuera porque llevamos la música por dentro, el arte, la creatividad y las ganas de hacer este país bello a costa de las políticas gubernamentales, ya hubiésemos fenecido de ignorancia y sequedad de espíritu.

Quienes levantan el alicaído estandarte de la cultura son las personas comunes, incluso las de menos recursos que organizan fiestas patronales, peregrinaciones, posadas de barrio o colonia, desfiles, carnavales; quienes organizados o desorganizados disfrazan a sus pequeños de mariposas o abejas o santos reyes o los jóvenes de “flachicos” (figura emblemática en las fiestas de La Cañada) o forman bandas musicales y aun los que imparten talleres culturales como de papel maché para hacer las catrinas y alebrijes o de lectura o de tejido o papel picado o tarjetería, entre muchos otros y quienes toman la calle para alegrar al pueblo con sus espectáculos culturales, aunque de payasos, arlequines o malabaristas se trate.

Esto es México y esto es Querétaro. Lo dice INEGI al presentar la denominada Cuenta Satélite de la Cultura de México 2017. Ahí define que la “Producción cultural de los hogares consiste en la valoración monetaria de los flujos económicos realizados por los integrantes de los hogares en los distintos aspectos del ámbito cultural como aportaciones de dinero y en especie, participación voluntaria en organización y desarrollo de festividades patrias, religiosas o carnavales, sitios y eventos seleccionados, impartición voluntaria de cursos y talleres culturales, adquisición de productos culturales en la vía pública, elaboración artesanal para uso final propio y producción de espectáculos culturales en la vía pública.”

Dice también y vaya que le creo, que el gasto en esta materia lo realizaron principalmente los hogares en el 80.1%, el gobierno en el 9.7% y las sociedades no financieras en el 5.4%. De estas cifras bien que saben los gastados padres de familia que no se levantan de un gasto para caer en otro, siempre con el afán de no dejar a sus hijos, chicos y grandes, al margen de la cultura popular, que como ya vimos el pueblo es el que la hace y por supuesto la paga.

INEGI informa también y esto lo debemos acompañar con fondo musical de réquiem, que la distribución del PIB del sector de la cultura fue distribuido por actividades de la siguiente forma: en servicios de medios audiovisuales 38.6%, en artesanías 22.4%, en la producción cultural de los hogares 16.8%, en libros, impresiones y prensa 5.2%, en artes escénicas y espectáculos 5%, en formación y difusión cultural en instituciones educativas 4.5%, en diseño y servicios creativos y en patrimonio material y natural 2.4% cada uno, en música y conciertos 1.5 y en artes visuales y plásticas 1.2%.

Este es México, y nos asombramos de que los jóvenes rayen las paredes y hasta los espectaculares, pasando por las fachadas históricas y no, se metan balines entre la piel o se suiciden. Pues si después del disfraz de abejita o de flor viene la nada.

No hay presupuesto para la expresión artística y cultural y los empleos o trabajo generado también surge por puro afán de ser y pertenecer. La producción de medios audiovisuales aportó el 37% de los empleos, la producción de artesanías, también en riesgo de ser desplazadas por las chinas, el 18.6%, la producción cultural en los hogares el 18.3%, el diseño y servicio creativo el 8.3%, las artes escénicas y espectáculos 5.5%, formación y difusión cultural en instituciones educativas 4.7%, libros, impresiones y prensa, 3.7%, patrimonio natural y material 1.5%, artes visuales y plásticas 1.2% y música y conciertos 1.1 %.

Cifras bajas y la moral más aun, sólo de pensar cuántos de estos empleos están en riesgo constante por ser generados por empresas empleadoras que en lugar de otorgar la mínima seguridad cobran comisiones.

Cuántos de estos trabajadores quienes son el alma de la fiesta de éste país y la antesala a la humana convivencia, viven precariamente, al día, en este país de circo, maroma, teatro y corrupción. Porque la ineptitud de quien debe gobernar bien y no la hace, también lo es.

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Un Comentario en “ Con la música por dentro”

  1. Enrique Guerrero Rivera dice:

    Es una verdad de mucho peso, que demuestra que a los políticos y funcionarios solo les importa el bagaje electoral, así que me uno a esta expresión lapidaria acerca de lo que es la Cultura en nuestro país MÉXICO. y Deseo agregar a otros más que hacemos posible la sobrevivencia de la cultura; los VOLUNTARIOS que en casas de cultura dejamos nuestro tiempo y pasión por el baile, la pintura,la música, y labores manuales sin más retribución que la satisfacción de haber contribuido a realizarse a otras personas.

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