Columna semanal: Y nos dieron la una… las dos… y Guerrero

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Por. Jovita Zaragoza C. | Cuando en 1999, don Álvaro Campos, padre del futbolista Jorge Campos, fuera liberado de sus secuestradores en Acapulco, Guerrero, los reporteros del lugar le preguntaron a don Álvaro cómo le habían tratado sus captores el tiempo de su cautiverio ¿Le llegaron golpear? ¿le alimentaban bien? ¿le daban de comer ? Con el sentido del humor y la agilidad propia del costeño contestó:” ¡ muchacho me trataban y me daban de comer mejor que mi mujer”!

Los reporteros festejaron con risas espontáneas la respuesta que dejaba en una mera anécdota lo que, en su momento, había sido un drama para la familia del jugador y sacudiera a gran parte de los Guerrerenses y simpatizantes del carismático y entonces portero de la Selección Nacional del Fútbol, Jorge Campos. La historia de don Álvaro se resolvió con final feliz. 661 mil pesos del pago del rescate. Tremendo descuento, habida cuenta que en un principio pidieron 2 millones de dólares por él. Y , al final, los captores fueron aprehendidos. Los10 días de secuestro fueron eso: anécdota con buen final. Secuestradores amables.
Esto sucedió en 1999 y la cifra de secuestros documentadas en ese año fue de 50 plagios y de 150 secuestradores capturados.

Hoy, ya no hablamos de secuestrados solamente. Levantones, asesinatos, robos, asaltos, derechos de piso en los grandes y pequeños comercios carcome la economía de todo el estado. Quizá por eso los poblados situados en el tramo Acapulco, Ixtapa languidecen bajo el yugo de la delincuencia organizada que tiene tomada a/la población de cada lugar.

Guerrero es, hoy por hoy, un estado cuyos habitantes hacen esfuerzos por mantenerse en píe y permanecer fieles a ese sentido del humor fresco y ágil que les caracteriza. Pero no lo logran. O, por lo menos, no del todo. Hay temor. Hay desconfianza entre los habitantes. Hay incertidumbre.

En este momento, escribo desde Ixtapa. Aquí arribé en avión. Vuelo directo del d.f en un viaje que durante muchos años fue un placer hacerlo por carretetera y disfrutar el encanto del paisaje y clima que esta tierra tiene. Todo un deleite detenerse en algún poblado y comer platillo de la región , pasar por Acapulco, parar en cualquier lugar y disfrutar cada tramo del mar durante el recorrido hasta Zihuatanejo. Hacerlo ahora es tentar a la suerte. La incertidumbre de saber que en cualquier tramo de la carretera y a plena luz del día, hombres vestidos de militares o civiles portando armas largas interceptarán tu viaje y secuestrarán lleva a viajar sólo en temporada vacacional, en que hay vigilancia y operativos para cuidar a los visitantes.

¿TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN AL PAPA?

No. Aquí en esta parte de Guerrero, no. La gente está preocupada por sobrevivir. Por el sustento diario.

El circo mediático que hay alrededor de la visita papal, aquí no llega. El guerrerense tiene la mirada y afanes puestos en sacar el gasto
familiar diario.

Gran parte de personas que trabajan en servicios del ramo turístico no están contentos o confiados en que la devaluación sufrida por el peso frente al dólar atraiga muchos más turistas de los que hoy se registra. Opinan que la imagen del México violento y poco seguro les ahuyenta.

En Guerrero pasa mucho. Pero es mejor aparentar que no pasa nada. El crimen organizado tiene oídos, ojos por muchos lados. Es mejor, entonces, no comentar ciertas cosas. Fingir que no se sabe nada, ayuda a no buscarse problemas, aunque – dicen-, han habido casos que no se dan a conocer a la opinión publica, en que , sin más, han levantado personas que son privadas de la libertad y no vuelven a aparecer.

Por hoy, esta brevísima nota desde esta parte del Guerrero herido y que parece ir empeorando de un mal que nada parece detener, ni siquiera el inmenso mar que sigue inmutable en su eterno vaivén.

zaragozacisneros.jovita@gmail.com

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Un Comentario en “ Columna semanal: Y nos dieron la una… las dos… y Guerrero”

  1. Aunque en Guerrero se han concentrado todos estos agravios, tal parece que sólo es la punta del iceberg que se llama México.

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