CIENCIA Y CULTURA HASTA LA SEPULTURA. BREVE HISTORIA DE LAS VACUNAS.

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Hoy hay un gran revuelo mundial por las vacunas contra el COVID y sus variantes, por ello, decidí hacer una corta reseña del nacimiento de las vacunas.

Se dice que desde el siglo VII D.C., algunos monjes Budistas en la India ingerían veneno de serpiente diluido con la finalidad de ser inmune a los efectos de una mordedura; no hay grandes detalles acerca de esto, y también se dice que, en el siglo X, el pueblo chino acostumbraba ahumar las pústulas de un enfermo de viruela con el fin de disminuir su agresividad.

Ya en el siglo XVI, el mundo estaba azotado por la viruela vacuna (sí, de las vacas) y había también humanos que se contagiaban y, en la mayoría de los casos, fallecían. Sin embargo, una aristócrata escocesa -Lady Mary Wortley- supo de un método consistente en hacer incisiones en la piel a una persona que nunca hubiera contraído la enfermedad, y aplicarle el líquido de una pústula de viruela de otra persona levemente enferma. Ella decidió aplicar este método a su propia hija de dos años de edad con la asistencia del doctor Charles Maitland. Lo que esperaban lograr era -teóricamente- provocar casos leves de viruela en el receptor, esperando que después de esto se lograra la inmunidad completa a la enfermedad.

El agricultor Inglés Benjamin Jesty, en Dorset, Inglaterra en 1774 inoculó a su esposa y a sus dos hijos pequeños para protegerlos de la infección de viruela (humana) que azotaba la zona en la que vivían, inoculándolos con extractos de las pústulas de viruela bovina. Sus “pacientes” enfermaron levemente y se recuperaron. Al depositar líquido de las lesiones de viruela bovina en rasguños en la piel de individuos sanos, fue capaz de inmunizarlas contra la viruela.

Por tratarse de trabajos no documentados, no tuvieron eco dentro de la comunidad médica hasta que Edward Jenner, un cirujano recién graduado, con solo 21 años de edad, abrió una consulta local en su natal Berkeley. La viruela era la gran plaga y hasta sus oídos llegaron aquellos trabajos de Lady Wortley y el doctor Maitland, así como los de la familia Jesty. Jenner decidió trabajar en ello.

Nuevamente, Jenner observó unas pústulas de carácter benigno en las manos de trabajadores lecheros, entre ellas Sarah Nelmes, a quien su vaca Blossom había contagiado de viruela bovina (Variola vaccina en latín), que provocaba erupciones semejantes a las que produce la viruela humana. Fue así como Jenner ató cabos y decidió inocular a una persona sana con la viruela de las vacas para conferirle inmunidad frente a la peligrosa epidemia humana. El primer voluntario fue un niño de ocho años llamado James Phipps.

                   

Bajo registro médico, se había aplicado la verdadera primera vacuna de la historia. Existen profusos relatos del estado del niño durante los días siguientes: fiebre, dolor de cabeza, dolor en el brazo de la palicación, hasta que, una semana después, las “heridas” superficiales que le había provocado Jenner habían sanado y el niño no presentaba mayor afectación. El 1 de julio del mismo año, Jenner inyectó al niño material extraído de enfermos graves y no hubo reacción alguna. El niño era inmune a la viruela.

Había nacido el proceso de vacunación.

Por cierto, interesante es notar que el nombre “vacuna” procede de la viruela bovina (“Cow Pox” en Inglaterra). El término proviene de la raíz latina vacca (vaca), y/o de la palabra latina vaccinia, que significa “viruela de vaca”.

Pocos años después, el éxito del procedimiento empezó a difundirse llegando incluso al Rey Carlos iV de España, quien ordenó al médico militar y cirujano honorario real, Francisco Xavier Balmis, llevar la vacuna a las colonias españolas en el Nuevo Mundo. Para llevar “la vacuna”, Balmis inoculó a 22 niños huérfanos y los usó como medio de cultivo para transportar a América material para vacunación.

Años después, en 1880, el biólogo francés Louis Pasteur produciría la primera vacuna generada en laboratorio contra el cólera aviar y, 5 años después, la de la rabia.

Hasta aquí el relato de hoy. Nos vemos en la próxima.
Victor M. García de la Hoz










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Un Comentario en “ CIENCIA Y CULTURA HASTA LA SEPULTURA. BREVE HISTORIA DE LAS VACUNAS.”

  1. Extraordinario aporte me encantó leerle este artículo a mi hijo felicidades Victor gracias

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